Se realizará entre el jueves 22 y el domingo 25 de octubre en la Diócesis de Valparaíso.
Se invita a las comunidades a acompañarlos en la Misa Inaugural del Congreso que se efectuará el jueves 22 de octubre a las 20:00 horas en la Iglesia Catedral de Valparaíso.
A la luz del lema “El Baile Religioso, familia misionera, escucha, anuncia y sirve, al ritmo del Evangelio”, se realizará este congreso, que busca renovar vínculos, compartir experiencias y profundizar la fe, fortalecer la mística propia del Baile Religioso, en sus ritos, costumbres y tradiciones que enriquecen a la Iglesia y a la Sociedad Chilena, asumir la fuerza evangelizadora que tienen los Bailes y que nos recuerda el Papa Francisco en su exhortación Evangelii Gaudium, y así danzar al ritmo del Evangelio, conocer la invitación que la Iglesia Chilena nos hace en las Orientaciones Pastorales 2014-2020, y responder con un compromiso misionero en los ambientes que estamos llamados a vivir.
En su carta convocatoria, el obispo presidente de la Comisión Nacional de Santuarios y Piedad Popular, Mons. Celestino Aós, indica: “Con la Alegría del Evangelio convocamos a la hermosa y valiosa Familia de los Bailes Religiosos a sus directivos y caporales, pastorales de acompañamiento y animación de la fe de los bailes, a los asesores diocesanos consagrados y laicos, a los bailarines y músicos a encontrarnos en el XXIV Congreso de Bailes Religiosos a realizarse en la Diócesis de Valparaíso. Agradecemos la generosidad de la Asociación de Bailes Religiosos “Santos Reyes Magos” de la Diócesis de Valparaíso que nos acogerá y que ha preparado con mucha dedicación cada detalle”.
Las expresiones púbicas y masivas de “espiritualidad popular” son parte integrante de nuestra cultura y de la fe de la Iglesia en Chile. Los Bailes Religiosos presentes en el centro y norte de nuestro país convocan a cientos de danzantes que expresan su fe y adhesión al Señor, a la Virgen María y los Santos por medio de la danza religiosa.
Familias enteras han fundado muchos, otros son de larga tradición local y nacen a la luz de los santuarios. Desde aquí la gran Familia de los bailes religiosos, misionan escuchando, anunciando y sirviendo al ritmo del evangelio.
Desde esta fe en el Señor nacen otros muchos dones tales como la solidaridad entre nosotros y con los más pobres, la fraternidad al crear verdaderas hermandades, la disciplina para ensayar, la fortaleza para peregrinar, la perseverancia para cumplir con horarios y turnos, en fin una verdadera espiritualidad animada por la fuerza del Espíritu Santo.

