Se realizó décimo primer Te Deum Ecuménico en Catedral de Valparaíso

Mons. Gonzalo Duarte, en su homilía abordó temas tan importantes como la reconstrucción de Valparaíso, la opción por la vida y la educación.

 
 Lunes 15 de Septiembre del 2014

Con la presencia de autoridades civiles y militares, sacerdotes, pastores, pastoras y representantes de diversas Iglesias y Comunidades Cristianas hermanas y fieles se realizó el décimo primer Te Deum Ecuménico en la Iglesia Catedral de Valparaíso con el que se dio comienzo oficial a las celebraciones Patrias de este año en Valparaíso.


Mons. Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso, inició su homilía recordando el incendio que afectó a Valparaíso. “Ciertamente el acontecimiento más impactante que nos ha tocado vivir este año fue el gran incendio de los días 12 y 13 de abril. El balance fue desolador. Pero la respuesta de la ciudadanía, de las instituciones, de los voluntariados y de las autoridades de Valparaíso, de todo Chile y del extranjero fue conmovedora. Hubo miles de damnificados pero también miles de voluntarios y donantes. Muchos son los que han seguido compartiendo lo más valioso que una persona tiene: su tiempo y su cariño. Muchos, en forma organizada y en coordinación con las autoridades respectivas. Y han descubierto nuevos amigos y amigas, se ha humanizado más su visión de la vida y se ha enriquecido su escala de valores. ¿Cómo no dar muchas gracias a Dios por todo esto?”
Reflexionó sobre la inmensa pobreza que salió a la luz este incendio. “La situación infra humana en que viven tantos niños, y viven y mueren tantos ancianos, particularmente en algunos de nuestros cerros y quebradas. La movilización solidaria ha sido, como ya dijimos, impresionante, pero no basta ni alcanza. Son necesarias políticas de Estado que nos ayuden a superar la “pobreza dura” que viven miles de hermanos y hermanas. Hemos conocido en estos días la decisión del Gobierno de destinar cuantiosos recursos a la reconstrucción de Valparaíso. Los agradecemos y esperamos. Y oramos por las autoridades responsables para que el Señor las ilumine y fortalezca en este inmenso servicio en favor de los más pobres y marginados”.Opción por la vida“Queremos jugarnos por una vida hermosa, digna y de calidad para todos, desde el momento mismo de la concepción hasta el fin natural de la existencia. Agradecemos de corazón a nuestras mamás y a todas las mamás que han aceptado el don de la vida, aún en medio de sufrimientos y pobrezas. Agradecemos a las personas, autoridades e instituciones que las han ayudado y ayudan en estos momentos tan importantes para la vida de la madre y del hijo. Y expresamos nuestro más absoluto rechazo a todo tipo de aborto directamente procurado. Todo aborto directamente procurado “es una herida en el alma de Chile”, afirma nuestra Iglesia”.También reflexionó sobre la notoria disminución de la maternidad en Chile. “Es triste y delicado. Debemos comprometernos todos en la promoción y defensa de la vida, en el apoyo y cuidado a las mamás, en el cuidado y cariño a nuestros niños, en la promoción de políticas públicas que promuevan la vida y los nacimientos, y apoyen a los papás y mamás en el cuidado, salud y educación de sus hijos”.Inmigrantes y Adultos MayoresAdemás, hizo referencia a los inmigrantes que se integraron a nuestra comunidad que los acogió, se beneficiaron con los valores de nuestra cultura y con su aporte enriquecieron la vida espiritual, social y económica de nuestra patria. A nuestros adultos mayores, quienes nos han precedido y nos han legado la Patria que tenemos. “Muchos viven en muy precaria situación y reciben jubilaciones, montepíos y pensiones mínimas. Indignas en algunos casos. A pesar de ello me asombra y conmueve la alegría que se manifiesta en los Clubes de Adultos Mayores, la inventiva de muchos de sus dirigentes para trabajar en favor de sus asociados, el cariño y gratitud con que reciben a quienes se acercan a ellos, la presencia que tienen en la Comunidad”.

“Pero manifiestamente estamos en deuda con ellos. Nos falta mucho, muchísimo, para cumplir con nuestro propósito “de procurar una vida de respeto y calidad para todos desde el primer momento de la concepción hasta el fin natural de la existencia”. Y al afirmar esto debo decir que he visto con horror que se esté planteando en algunos sectores de nuestra sociedad la posibilidad de acoger en nuestra legislación la eutanasia como fin de la vida de un ser humano, creado “a imagen y semejanza de Dios”.

Educación

Finalizó su homilía, abordando uno de los temas principales que en este momento interesan a nuestro país: la Educación y muy particularmente el de la calidad de la Enseñanza. “La Iglesia Católica da gracias a Dios por todo lo que ha podido hacer desde los comienzos mismos de la vida nacional, ya en tiempos de la Colonia, por la educación chilena en todos sus ámbitos y niveles. Está también colaborando activamente con aportes para la redacción de algunos proyectos de ley de esta Reforma Educacional. Y se alegra y agradece el interés de sumarse a este empeño manifestado ayer por iglesias hermanas en el Te Deum Nacional Evangélico”.

Texto completo de la homilía

Fuente: Comunicaciones de Valparaíso