﻿{"id":579,"date":"2016-01-28T12:32:14","date_gmt":"2016-01-28T12:32:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=579"},"modified":"2016-01-28T12:32:36","modified_gmt":"2016-01-28T12:32:36","slug":"579","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=579","title":{"rendered":"Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma 2016:"},"content":{"rendered":"<div class=\"margen_izq\"><strong><span class=\"titulo_interior\">Misericordia quiero y no sacrificio<\/span><\/strong><\/div>\n<div class=\"subtitulo_interior margen_izq\">Francisco en su mensaje invita a que la Cuaresma de este A\u00f1o Jubilar sea para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienaci\u00f3n existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia.<\/div>\n<div class=\"subtitulo_interior margen_izq\"><\/div>\n<div class=\"subtitulo_interior margen_izq\"><img decoding=\"async\" class=\"margen_izq_img alignright\" src=\"http:\/\/galerias.iglesia.cl\/Gale_56a780a0d5c73\/Gale56a780a0ebb78_26012016_1120am.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" border=\"1\" vspace=\"4\" \/><\/div>\n<div class=\"subtitulo_interior margen_izq\">Esta ma\u00f1ana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la presentaci\u00f3n del Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma de 2016. Han intervenido el cardenal Francesco Montenegro, arzobispo de Agrigento (Italia) y miembro del Pontificio Consejo Cor Unum, Mons. Giampietro Dal Toso y Mons. Segundo Tejado Mu\u00f1oz, respectivamente Secretario y Subsecretario del mismo dicasterio.<\/div>\n<div class=\"txt_azul_portada margen_izq\"><span class=\"\"><span class=\"\"><!--more--><br \/>\nEn su intervenci\u00f3n el cardenal Montenegro explic\u00f3 que el Mensaje se articula en tres puntos: la misericordia a la luz de la Palabra de Dios, la insistencia en las obras de misericordia y la relaci\u00f3n entre la Cuaresma y el itinerario jubilar. La primera parte se centra en el tema de la misericordia en la Escritura y contribuye a recuperar los significados fundamentales de ese t\u00e9rmino que Francisco defini\u00f3 una vez como el arquitrabe tanto del misterio trinitario como de la vida de la Iglesia. En particular, ya que la Cuaresma desemboca en el misterio pascual, se hace todav\u00eda m\u00e1s patente que la cruz de Cristo es la culminaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n de la misericordia del Padre y Jes\u00fas es el rostro de tal misericordia. &#8221;Durante la Cuaresma -dijo el cardenal- la Iglesia siempre ha invitado a nutrirse m\u00e1s de la Palabra de Dios y el Papa invita a todos los cristianos a explorar el tema de la misericordia a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de la Biblia y de los profetas, ya que estas no se limitan a reiterar que Dios es misericordioso, sino que afirman claramente que tambi\u00e9n lo deben ser sus hijos, ejercit\u00e1ndose para vivir un amor m\u00e1s grande, especialmente prestando atenci\u00f3n a los peque\u00f1os, los pobres y los indefensos&#8221;.<\/span><\/span>Las obras de misericordia, el segundo punto clave del mensaje, forman parte del tesoro de la tradici\u00f3n cristiana y si, durante la Cuaresma, fijamos nuestra mirada en Cristo crucificado y en la liturgia revivimos todo lo que sufri\u00f3 por amor a nosotros, &#8221;no podemos pensar que ese rostro, aunque sea \u00fanico, haya dejado de estar presente en la historia&#8221;- agreg\u00f3 mons. Montenegro.- El Papa desear\u00eda que durante la Cuaresma todo cristiano sintiera la necesidad de nutrirse de la Palabra de Dios y al mismo tiempo abriese su coraz\u00f3n a los que sufren ejercit\u00e1ndose en vivir las obras de misericordia. Como pastor de una iglesia que vive algunas formas de pobreza y varios desaf\u00edos notables como el de la inmigraci\u00f3n me gustar\u00eda a\u00f1adir algo -continu\u00f3- A veces se tiende a pensar que la fe se pueda vivir solamente participando en los sacramentos, o rezando y se excluyen de la vida espiritual las necesidades espirituales de las personas, especialmente de los m\u00e1s pobres. El resultado es que ese tipo de fe tarde o temprano se vuelve est\u00e9ril e ins\u00edpida. En cambio, cuando nos abrimos a una m\u00e1s completa que, pens\u00e1ndolo bien, es la evang\u00e9lica- la que exige que se escuche y se ponga en pr\u00e1ctica &#8211; la fe se convierte en experiencia contagiosa y alegre, enriquecedora y estimulante. Lo hemos experimentado, por ejemplo, en Lampedusa durante el desembarco de miles de personas y en muchas otras comunidades que han aceptado el reto de abrirse a las diferentes formas de la pobreza en la zona&#8230; Est\u00e1 claro que no es f\u00e1cil, porque algunas veces hay que hacer cuentas con una mentalidad arraigada y que dificilmente acepta las novedades. &#8230;Pero seg\u00fan mi experiencia, yo dir\u00eda que es una forma posible y, sobre todo, es lo que Jes\u00fas nos pide en el Evangelio&#8221;.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el Mensaje ata\u00f1e al itinerario jubilar. &#8221;El misterio pascual es el coraz\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico y esta cuaresma se coloca justo en el coraz\u00f3n del Jubileo -dijo el arzobispo de Agrigento- En esta perspectiva, en el documento subyacen cuestiones relativas al contexto hist\u00f3rico y cultural de hoy y a c\u00f3mo el cristiano se sit\u00fae en \u00e9l&#8230;. De ah\u00ed la propuesta &#8220;prof\u00e9tica&#8221; del Jubileo y el tiempo de Cuaresma como un tiempo para examinar el camino de la propia vida y para escuchar el grito de los pobres, del mismo Cristo que llama a la puerta de nuestros corazones con la esperanza de que elijamos abrirle y acogi\u00e9ndolo saboreamos la vida real. En estos primeros meses del Jubileo, sobre todo, a trav\u00e9s del signo de la &#8220;puerta&#8221; hemos podido experimentar la belleza de la misericordia accesible a todos. No s\u00f3lo la puerta de la bas\u00edlica de San Pedro o de las bas\u00edlicas mayores sino de las catedrales de las di\u00f3cesis y, sobre todo de algunos lugares s\u00edmbolos de la pobreza: el albergue de Caritas aqu\u00ed en Roma y las celdas de los presos. A trav\u00e9s de estas opciones fuertes el Papa est\u00e1 invitando a toda la iglesia a ponerse en camino hacia cada persona y, en particular, hacia los pobres y los que sufren. As\u00ed, el camino del Jubileo no es solamente el del calendario, sino el que todos estamos llamados a recorrer, sostenidos por la misericordia de Dios, para reconocerlo en los pobres para ponernos a su lado en una actitud de escucha y de servicio&#8221;.<\/p>\n<p>Por su parte mons. Del Toso habl\u00f3 de dos iniciativas de Cor Unum durante esta cuaresma. La primera obedece a una petici\u00f3n del Santo Padre y se trata de un retiro espiritual para los que trabajan en el servicio de caridad de la Iglesia, para que tambi\u00e9n ellos &#8221;experimenten la misericordia de Dios&#8221;. La segunda es un gran congreso internacional para conmemorar los diez a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de la primera enc\u00edclica del Papa em\u00e9rito Benedicto XVI &#8221;Deus caritas est&#8221;, que tendr\u00e1 lugar del 25 al 26 de febrero en el Aula Nueva del Sinodo.<\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/lent\/documents\/papa-francesco_20151004_messaggio-quaresima2016.html\" target=\"_blank\">Revisa el mensaje completo del Santo Padre.<\/a><\/b><\/p>\n<p>Fuente: Servicio Informativo Vaticano<\/p>\n<\/div>\n<p>Vaticano, 26\/01\/2016<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misericordia quiero y no sacrificio Francisco en su mensaje invita a que la Cuaresma de este A\u00f1o Jubilar sea para todos un tiempo favorable para salir por fin de nuestra alienaci\u00f3n existencial gracias a la escucha de la Palabra y a las obras de misericordia. Esta ma\u00f1ana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la presentaci\u00f3n del Mensaje del Santo Padre para la Cuaresma de 2016. Han intervenido el cardenal Francesco Montenegro, arzobispo de Agrigento (Italia) y miembro del Pontificio Consejo Cor Unum, Mons. Giampietro Dal Toso y Mons. 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