﻿{"id":544,"date":"2015-12-24T12:37:18","date_gmt":"2015-12-24T12:37:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=544"},"modified":"2015-12-24T12:41:49","modified_gmt":"2015-12-24T12:41:49","slug":"544","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=544","title":{"rendered":"HA NACIDO EL SALVADOR"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>Peque\u00f1o estudio b\u00edblico como apoyo para la Lectio Divina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a025 de diciembre de 2015<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>HA NACIDO EL SALVADOR:\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/nacimiento.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-545 alignright\" src=\"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/nacimiento.jpg\" alt=\"nacimiento\" width=\"341\" height=\"296\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Una luz radiante ilumina nuestro camino<\/strong><\/p>\n<p>Lectio de Lucas 2, 1-20<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>\u201cY la Madre estaba en pasmo \/ de que el tal trueque ve\u00eda:<\/em><\/p>\n<p><em>el llanto del hombre en Dios, \/ y en el hombre la alegr\u00eda; <\/em><\/p>\n<p><em>lo cual de el uno y de el otro \/ tan ajeno ser sol\u00eda\u201d <\/em><\/p>\n<p>(San Juan de la Cruz)<!--more--><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u201cOs ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>\u201cHoy la Virgen da a luz al Trascendente,<\/p>\n<p>y la tierra le ofrece una gruta al Inaccesible;<\/p>\n<p>los \u00e1ngeles y los pastores lo alaban,<\/p>\n<p>y los Magos tras la estrella avanzan,<\/p>\n<p>porque hoy ha nacido por nosotros,<\/p>\n<p>cual Ni\u00f1o Peque\u00f1ito,<\/p>\n<p>el Dios que existe desde antes de los siglos\u201d<\/p>\n<p>(Romano el Melode, S.VI, \u201cContaquio\u201d)<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Esta noche es \u00fanica <\/em><\/strong>A lo largo de esta noche celebramos la Navidad como una certeza y al mismo tiempo como una esperanza. Fue durante una noche cuando tambi\u00e9n se encendi\u00f3 el fuego de la pascua. En ambos casos, nosotros los cristianos tomamos conciencia de la importancia de recibir completamente y con alegr\u00eda una Buena Noticia que concierne a toda la humanidad: \u201c\u00a1Dios est\u00e1 en medio de nosotros!\u201d. Esta noche es \u00fanica, ella nos invita a reconocer tres constantes de nuestro mundo, de nuestro Dios y de nosotros mismos:<\/p>\n<p>Esta noche es \u00fanica, ella nos invita a reconocer tres constantes de nuestro mundo, de nuestro Dios y de nosotros mismos:<\/p>\n<p>Los poderes que ocupan el escenario de este mundo, pero tambi\u00e9n todo lo que hace realmente avanzar al mundo hacia su felicidad, su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li>El \u201cEmmanuel\u201d, Dios-con-nosotros: Dios como un ni\u00f1o que espera se recibido, abrazado con cari\u00f1o y delicadeza. Dios nunca se impondr\u00e1, s\u00f3lo espera nuestra respuesta.<\/li>\n<li>Todo hombre es imagen de Dios: en nosotros todo lo humano es portador de Dios y puede ser lugar de encuentro con \u00e9l.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El misterio de la ternura de Dios se ha manifestado; para ello ha escogido tambi\u00e9n el camino de la pobreza y de la humildad. Por medio de esa ternura, Dios se ha comprometido con nuestra historia. De esta forma, la Navidad es como una luz sobre nuestro camino, sobre el camino de todos los hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>La luz del nacimiento de Jes\u00fas no viene con la luz de la Palabra <\/em><\/strong>Celebremos esta solemnidad de la mano del Evangelio, siguiendo paso a paso en el evangelio de Lucas la Historia de la Navidad:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Veamos c\u00f3mo se cumple el anuncio del nacimiento.<\/li>\n<li>Acompa\u00f1emos a Jos\u00e9 y Mar\u00eda en las peripecias que rodearon el parto.<\/li>\n<li>Saludemos la navidad de Jes\u00fas junto con los \u00e1ngeles y participemos en el coro celestial que proclama la significaci\u00f3n que el reci\u00e9n nacido tiene para la humanidad.<\/li>\n<li>Alabemos a Dios con la admiraci\u00f3n de los humildes pastores, representantes de los pobres de la tierra y marginados de la sociedad, testigos privilegiados del magno acontecimiento.<\/li>\n<li>Guardemos como un tesoro, como el mejor secreto que decantamos en nuestro coraz\u00f3n, as\u00ed como lo hizo Mar\u00eda, cada instante, cada palabra, cada signo cada rostro, cada emoci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Nada parece ser casual en el evento hist\u00f3rico en el que el Todopoderoso Dios deja ver su rostro en el Salvador reci\u00e9n nacido en las m\u00e1s humildes condiciones pero rodeado de dignidad desde el cielo por la alabanza celestial y cubierto en la tierra por el cari\u00f1o de su madre. Sigamos el hilo del relato de Lucas 2,1-20 (cuyos primeros 15 vers\u00edculos leemos en la Misa de Medianoche y los restantes en la aurora de hoy) observando cuidadosamente cada una de sus tres partes:<\/p>\n<p>(1) El marco hist\u00f3rico (2,1-3)<\/p>\n<p>(2) El nacimiento de Jes\u00fas (2,4-7)<\/p>\n<p>(3) El relato de los pastores (2,8-20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> El marco hist\u00f3rico: armando el escenario (2,1-3)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201c<strong><em><sup>1<\/sup>Sucedi\u00f3 que por aquellos d\u00edas sali\u00f3 un edicto de C\u00e9sar Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. <sup>2<\/sup>Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. <sup>3<\/sup>Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas nace en el rinc\u00f3n m\u00e1s apartado del mundo. Pero antes de ello, como si quiera partir de lo macro para descender a lo peque\u00f1o, el evangelista Lucas nos transporta primero a los fastuosos palacios imperiales sobre el Palatino de la ciudad de Roma. De all\u00ed sale un decreto con la firma del emperador que ordena un censo de los habitantes de su imperio: \u201c<strong><em>Sali\u00f3 un edicto de C\u00e9sar Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo<\/em><\/strong>\u201d (2,1).<\/p>\n<p>Por otra parte la manera de empezar el relato ya es significativa. Con la frase \u201c<strong><em>Sucedi\u00f3 que por aquellos d\u00edas<\/em><\/strong>\u201d (2,1a), una forma lucida de escribir digna de un historiador-te\u00f3logo como Lucas, quedan yuxtapuestas las noticias anteriores sobre Juan Bautista, quien \u201c<strong><em>vivi\u00f3 en lugares desiertos<\/em><\/strong>\u201d aguardando \u201c<strong><em>el d\u00eda su manifestaci\u00f3n a Israel<\/em><\/strong>\u201d (1,80), con los d\u00edas de un acontecimiento secular y de magnitud imperial como es el censo ordenado por Augusto. El contraste repentino entre el desierto y su profeta con el gesto arrogante de un emperador es enorme, pero da acertadamente un buen punto de partida.<\/p>\n<p>Es parad\u00f3jico, pero en la pr\u00e1ctica Lucas nos anticipa lo que al final se dir\u00e1 en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, y es que estas cosas \u201c<strong><em>no han pasado en un rinc\u00f3n<\/em><\/strong>\u201d (26,26). Veamos entonces algunas pinceladas que le dan el colorido al escenario de la navidad<\/p>\n<p><strong>1.1. C\u00e9sar Augusto: los intereses del Amo del mundo<\/strong><\/p>\n<p>El emperador C\u00e9sar Augusto entra en la historia de la navidad como punto de referencia que ubica los acontecimientos desde el punto de vista externo, pero tambi\u00e9n su menci\u00f3n \u2013por contraste- permite captar la dimensi\u00f3n interna, la importancia del nacimiento del hijo de Dios.<\/p>\n<p><strong><em>Un hombre que se cree divino<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El \u201c<strong><em>C\u00e9sar<\/em><\/strong>\u201d \u00a0es el t\u00edtulo que lleva el emperador (ver tambi\u00e9n 3,1; 20,22.24-25; 23,2). En este caso recae sobre el emperador Octaviano, quien rein\u00f3 entre los a\u00f1os 31 aC y 14 dC. A \u00e9ste el senado romano le concedi\u00f3, en el a\u00f1o 27 aC, un t\u00edtulo latino que lo exaltaba como una \u201cdivinidad\u201d: \u201c<strong><em>Augusto<\/em><\/strong>\u201d (en griego se dice \u201csebast\u00f3s\u201d, es decir, el alt\u00edsimo, el divino). Sus sucesores se seguir\u00e1n atribuyendo el honroso t\u00edtulo.<\/p>\n<p>Con base en su autoridad divina y como Sumo Pont\u00edfice de su propia religi\u00f3n que se articul\u00f3 en torno al proyecto pol\u00edtico-econ\u00f3mico-militar denominado \u201cPax Romana\u201d, el Augusto someti\u00f3 todos los pa\u00edses de su imperio prometi\u00e9ndoles a cambio de su fidelidad una gloriosa prosperidad.<\/p>\n<p><strong><em>El censo: una acci\u00f3n de sometimiento<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para asegurar sus ingresos administr\u00f3 un sistema de impuestos (sin impuestos un gobierno no tiene como sostenerse) basado y justificado por el vasallaje. Es aqu\u00ed donde entra el evento del \u201cCenso\u201d: la estad\u00edstica de los miembros de su imperio, con el inventario preciso de sus bienes, actividades comerciales y rentas, le permite establecer un sistema de control de los ingresos de las arcas imperiales. Todos los bienes de los pa\u00edses conquistados se consideran propiedad personal del emperador. Los \u201ccensos\u201d empeoraban las exigencias y agravaban la dominaci\u00f3n. Es por eso que los \u201ccensos\u201d no eran bien vistos.<\/p>\n<p>El \u201cdecreto\u201d imperial (en griego \u201cdogma\u201d) por medio del cual se ordena la realizaci\u00f3n de un censo parece decir que abarca todos los habitantes del imperio: \u201c<strong><em>ordenando que se empadronasen todos los habitantes del mundo<\/em><\/strong>\u201d (=el \u201cmundo habitado\u201d, que es la manera como se autodenomina el Imperio). Aunque un censo de estas proporciones parece improbable, Lucas nos lo cuenta para que podamos captar c\u00f3mo andaban las cosas en ese tiempo: \u00a1La tierra de Dios, sometida a un patr\u00f3n extranjero!<\/p>\n<p><strong>1.2. Quirino: un gobernador romano prestigioso pero discutido<\/strong><\/p>\n<p>La repetici\u00f3n de la palabra \u201ccenso\u201d (2,1.3.5) le va dando el hilo a la primera parte de la historia. Ahora, en segunda instancia, aparece el realizador del censo en la provincia romana de Siria: Cirino. Se dice que \u201c<strong><em>Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino<\/em><\/strong>\u201d (2,2).<\/p>\n<p>Esta provincia romana de \u201c<strong><em>Siria<\/em><\/strong>\u201d (desde el a\u00f1o 64 aC y con Antioqu\u00eda como capital) inclu\u00eda dentro de sus territorios a Judea (territorio \u00e9ste que despu\u00e9s del a\u00f1o 70 dC tendr\u00e1 autonom\u00eda como provincia romana), aunque mientras tanto se le permit\u00eda una administraci\u00f3n propia (ver 3,1).<\/p>\n<p>Cirino (en lat\u00edn \u201cQuirinus\u201d, m\u00e1s exactamente: \u201cPublius Sulpicius Quirinus\u201d) es presentado como \u201c<strong><em>gobernador<\/em><\/strong>\u201d (en el sentido estricto de \u201cLegatus Augusti pro Pretore\u201d). Las provincias senatoriales eran gobernadas por proc\u00f3nsules, pero las imperiales, que ten\u00edan un fuerte control militar, ten\u00edan gobernadores.<\/p>\n<p>De \u00e9l sabemos poco, pero su hoja de vida reporta esto: durante doce a\u00f1os estuvo a la cabeza de una banda de bandidos en las fronteras de Galacia; despu\u00e9s de comandar una guerra en el norte de \u00c1frica, fue ascendido a c\u00f3nsul romano en el a\u00f1o 12 aC. Se le conoci\u00f3 como gu\u00eda y supervisor del joven pr\u00edncipe Gayo C\u00e9sar en Armenia (3-4 dC) y luego como legado de Siria entre el 6-9 dC. Muri\u00f3 en torno al a\u00f1o 21 dC (Anales de T\u00e1cito 3,48).<\/p>\n<p>El censo cuya realizaci\u00f3n deb\u00eda garantizar la autoridad de Cirino parece que no fue el \u00fanico (\u201c<strong><em>Este primer empadronamiento\u2026<\/em><\/strong>\u201d). No se duda de la historicidad (lo confirma el \u201cLapis Venetus\u201d; CIL 3 Suplemento No.6687), pero puesto que las fechas del censo no parecen coincidir con las del nacimiento de Jes\u00fas, se ha tenido que acudir a diversas hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Lucas, como consecuencia del decreto, \u201c<strong><em>todos<\/em><\/strong>\u201d deb\u00edan viajar a sus propias ciudades. Se sabe que esto se hac\u00eda con mayor raz\u00f3n si las personas ten\u00edan propiedades en otro lugar. Este deber de ir a la propia ciudad, en el territorio patrio, se aplicaba a los pueblos conquistados; un signo m\u00e1s de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>1.3. En consecuencia: las tres dimensiones del escenario<\/strong><\/p>\n<p>Las coordenadas geogr\u00e1ficas, hist\u00f3ricas y teol\u00f3gicas quedan establecidas.<\/p>\n<p>Los datos iniciales no est\u00e1n puestos solamente por satisfacer la curiosidad acad\u00e9mica, \u00e9stos intentan conectar la historia del nacimiento de Jes\u00fas con la historia mundial: Jes\u00fas nace en un contexto, en un tiempo y en medio de unas circunstancias pol\u00edticas concretas. Adem\u00e1s, como lo muestra una y otra vez la Biblia, Dios se puede valer del \u201ch\u00e1gase esto\u201d de un gobernante terreno para llevar a cabo prop\u00f3sitos superiores m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>Sin quererlo, el mandato imperial termina siendo la causa del nacimiento de Jes\u00fas en el lugar que lo acreditar\u00eda como leg\u00edtimo Mes\u00edas, descendiente de otro rey, uno de quien la proclamaci\u00f3n de su \u201cSe\u00f1or\u00edo\u201d relativizar\u00e1 el supuesto \u201cse\u00f1or\u00edo\u201d \u2013su t\u00edtulo y la estrategia pol\u00edtico religiosa que fundamenta su poder\u2013 del emperador terreno.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el emperador romano que era considerado y exaltado por todos como \u201cportador de la paz\u201d, ser\u00e1 contrapuesto a aquel que trae la verdadera paz de Dios.<\/p>\n<p>Entonces, hay mucho m\u00e1s que una simple ubicaci\u00f3n en el tiempo y en el espacio, ya que no se trata solamente de un evento mundial que influye en las circunstancias del nacimiento de Jes\u00fas sino del anuncio de que este nacimiento de Jes\u00fas tiene tambi\u00e9n incidencia mundial. El proyecto de Dios subvertir\u00e1 el del emperador que acaba de entrar en el escenario con su gesto de afirmaci\u00f3n de su poder absoluto.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>El nacimiento de Jes\u00fas (2,4-7)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u201c<strong><em><sup>4<\/sup>Subi\u00f3 tambi\u00e9n Jos\u00e9 desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Bel\u00e9n, por ser \u00e9l de la casa y familia de David, <sup>5<\/sup>para empadronarse con Mar\u00eda, su esposa, que estaba encinta. <sup>6<\/sup>Y sucedi\u00f3 que, mientras ellos estaban all\u00ed, se le cumplieron los d\u00edas del alumbramiento, <sup>7<\/sup>y dio a luz a su hijo primog\u00e9nito, le envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y le acost\u00f3 en un pesebre, porque no ten\u00edan sitio en el alojamiento<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>En el enclave hist\u00f3rico descrito, ahora s\u00ed entran los personajes implicados directamente en la Navidad: Jos\u00e9, Mar\u00eda y Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 aparece como un hombre que cumple la ley, no participa en la rebeld\u00eda de los zelotas contra Roma. En obediencia al edicto emprende viaje desde Galilea hasta la monta\u00f1a de Judea (\u201c<strong><em>sube<\/em><\/strong>\u201d). El motivo: su pertenencia \u201c<strong><em>a la casa y la familia de David<\/em><\/strong>\u201d (dato que hab\u00eda sido anticipado en 1,27). El viaje atravesando el pa\u00eds de norte a sur no fue corto: Bel\u00e9n estaba en ese entonces a unos 7 kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n y a 144 kil\u00f3metros de Nazaret. Es decir que el trayecto hasta Bel\u00e9n debi\u00f3 emplear al menos tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Nos encontramos de repente en Bel\u00e9n. Su nombre ten\u00eda como etimolog\u00eda popular \u201ccasa de pan\u201d. Fue el lugar donde David naci\u00f3 y donde seg\u00fan Miqueas 5,2 el Mes\u00edas deb\u00eda nacer. Jes\u00fas, quien gracias a Jos\u00e9 se inserta en la descendencia de David, nacer\u00e1 por esta eventualidad hist\u00f3rica en la ciudad de David, lo cual le concede a Jes\u00fas las credenciales de Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Mar\u00eda, por su parte, es presentada como \u201cesposa\u201d (o \u201cprometida en matrimonio\u201d) de Jos\u00e9. Se deja entender que ella estaba viviendo con \u00e9l, aunque el matrimonio no hubiera sido consumado todav\u00eda (ver Mt 1,25). El viaje de una mujer en avanzado estado de gravidez ciertamente era riesgoso tanto para la madre como para el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Justo al llegar a Bel\u00e9n se completan las semanas para la hora del parto (ver 1,6).<\/p>\n<p>Jes\u00fas viene al mundo en calidad de hijo \u201cprimog\u00e9nito\u201d de Mar\u00eda (Pablo lo subrayar\u00e1 en Romanos 8,29 y Colosenses 1,15). De esta manera se pone de relieve la dignidad particular de este ni\u00f1o y se comprende mejor por qu\u00e9 es consagrado a Dios con especial solemnidad en el Templo (ver 6 2,22-24; poniendo en pr\u00e1ctica Ex 13,12; 34,19). Nace el \u201cHijo\u201d anunciado por el \u00c1ngel Gabriel en 1,31-33, al cual le cab\u00edan tantos t\u00edtulos.<\/p>\n<p>Este destaque de la dignidad divina del Hijo hace ver m\u00e1s el contraste, ya de por s\u00ed sorprendente, con la descripci\u00f3n de las circunstancias del nacimiento. Jes\u00fas nace como todos los ni\u00f1os del mundo y es atendido como tal. Pero Lucas se detiene en dos detalles de las acciones que realiza la madre:<\/p>\n<p>(1) \u201c<strong><em>Le envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n<p>Era habitual en los tiempos b\u00edblicos que el pa\u00f1al consistiera en una gran tira de tela angosta y que los ni\u00f1os fueron envueltos en ellas para mantener sus miembros estirados.<\/p>\n<p>Con el profeta Ezequiel comprendemos que los primeros cuidados que se ten\u00edan con un reci\u00e9n nacido era: cortar el cord\u00f3n, lavar con agua, frotar con sal y, finalmente, envolver en pa\u00f1ales (ver Ez 16,6). Colocar el pa\u00f1al permanecer\u00e1 como el s\u00edmbolo de todos los cuidados. Como dice el libro de la Sabidur\u00eda:<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Al nacer, tambi\u00e9n yo respir\u00e9 el aire com\u00fan,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>ca\u00ed en la tierra que a todos nos recibe y mi primera voz,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>como la de todos, fue el llanto.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Me cri\u00e9 entre pa\u00f1ales y cuidados<\/em><\/strong>\u201d (7,3-4).<\/p>\n<p>Un detalle tan sencillo se convertir\u00e1 en el signo del reconocimiento del Mes\u00edas (ver 2,12). Lo que se quiere decir es que se trata de un reci\u00e9n nacido: un ser humano en la m\u00e1xima fragilidad. \u00bfSer\u00e1 este un verdadero \u201csigno\u201d cuando pod\u00eda haber tantos otros ni\u00f1os reci\u00e9n nacidos?<\/p>\n<p>(2) \u201c<strong><em>Lo acost\u00f3 en un pesebre<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed no es com\u00fan es que haya sido recostado en un pesebre.<\/p>\n<p>Un \u201cpesebre\u201d era el comedero de los animales, un espacio inapropiado para un reci\u00e9n nacido. La tradici\u00f3n ha visto en torno a Jes\u00fas reci\u00e9n nacido algunos animales. Aqu\u00ed no se menciona la presencia de animales, si bien no es improbable. La presencia de los animales fue insertada en esta historia de Navidad a partir de las citas de Isa\u00edas 1,3: \u201c<strong><em>conoce el buey a su due\u00f1o, y el asno al pesebre de su amo \/ Israel no conoce, mi pueblo no discierne<\/em><\/strong>\u201d. Los animales irracionales cuestionan nuestra incomprensi\u00f3n \u2013voluntaria o no- del misterio.<\/p>\n<p>El hecho es que Jes\u00fas no encontr\u00f3 espacio para \u00e9l en la sociedad humana en los primeros instantes de su estancia en la tierra, excepto los brazos amorosos de su mam\u00e1. Esta ser\u00e1 la condici\u00f3n de vida de Jes\u00fas: \u201c<strong><em>Las zorras tienen guaridas y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tienen donde reclinar la cabeza<\/em><\/strong>\u201d (9,58).<\/p>\n<p>En cualquier caso no hab\u00eda un cuarto privado disponible para el nacimiento y Mar\u00eda y su ni\u00f1o fueron privados del m\u00e1s m\u00ednimo confort.<\/p>\n<p>Desde el siglo II dC proviene una tradici\u00f3n que sit\u00faa el nacimiento de Jes\u00fas en una cueva (as\u00ed el Proto-evangelio de Santiago18-19; Justino; Or\u00edgenes). Por esta raz\u00f3n el emperador Constantino hizo elevar una bas\u00edlica en Bel\u00e9n sobre una cueva (actual bas\u00edlica de la Natividad). Pero el NT no habla de cueva. Si bien las cuevas son muchas veces utilizadas para acomodar animales, por eso se procuraba construir casas cerca para aprovecharlas con este prop\u00f3sito. De todas maneras la tradici\u00f3n de la gruta no invalida lo dicho sobre el pesebre.<\/p>\n<p><strong><em>Los dos gestos forman una unidad<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>El nacimiento de Jes\u00fas sucede en la extrema pobreza. Parad\u00f3jicamente, quien viene a salvar al mundo aparece ante el mundo como un necesitado de ayuda, de cercan\u00eda y de valoraci\u00f3n. Ser\u00e1n precisamente los humildes del pueblo los primeros que lo comprender\u00e1n y le ofrecer\u00e1n el espacio humano requerido.<\/p>\n<p>Por lo pronto, el Mes\u00edas que no recibi\u00f3 la digna recepci\u00f3n de la sociedad humana solamente cuenta con los cuidados tiernos de la madre, esos gestos que generalmente no ven o en los que pocos reparan, pero que r\u00e1pidamente se olvidan. Es el lenguaje mundo del amor que no todos entienden.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>El relato de los pastores (8-20)<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Justo cuando se ha dicho que el nacimiento de Jes\u00fas ocurre en bajas circunstancias, entran en el escenario los pastores, lo representantes del pueblo humilde y despreciado de la tierra. La nota de rechazo preanunciada en el espacio digno que no encuentra el Mes\u00edas al nacer, es equilibrado ahora por la de la acogida simple pero sincera del pueblo ordinario, humilde y necesitado que recibe la revelaci\u00f3n divina y le responde con su visita y su adoraci\u00f3n. Ellos son escogidos como testigos privilegiados del nacimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>3.1. El anuncio (2,8-15)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Hay una iniciativa de Dios. Es \u00e9l quien escoge comenzar la evangelizaci\u00f3n por este lado de la sociedad: \u201c<strong><em>Hab\u00eda en la misma comarca unos pastores&#8230;<\/em><\/strong>\u201d (2,8).<\/p>\n<p>(1) Los pastores<\/p>\n<p>No ha faltado quien ha dicho que podr\u00eda tratarse de los propietarios del lugar donde estaba el pesebre. Esto es posible puesto que los pastores sab\u00edan d\u00f3nde estaba el pesebre, pero Lucas no nos dice nada al respecto.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed parece m\u00e1s claro es por qu\u00e9 son escogidos: por pertenecer al estrato m\u00e1s bajo de la sociedad. Si es verdad que en la poes\u00eda helenista los pastores representan el ideal del mundo paradis\u00edaco, en general eran mal vistos por el pueblo: algunos los consideraban maleducados y ladrones.<\/p>\n<p>Una serie de datos nos da Lucas en 2,8:<\/p>\n<ul>\n<li>Ellos estaban \u201c<strong><em>en la misma comarca<\/em><\/strong>\u201d, o sea en los alrededores de Bel\u00e9n.<\/li>\n<li>\u201c<strong><em>Dorm\u00edan al raso\u2026<\/em><\/strong>\u201d (2,8), es decir, estaban afuera, a la intemperie y el cielo abierto era su dormitorio. Esto suced\u00eda sobre todo entre los meses de Abril y Noviembre, cuando las condiciones clim\u00e1ticas lo permit\u00edan.<\/li>\n<li>\u201cV<strong><em>igilaban por turno durante la noche su reba\u00f1o<\/em><\/strong>\u201d. Este era el comportamiento habitual. Exist\u00edan cooperativas de pastores, lo cual les permit\u00eda establecer turnos entre s\u00ed para cuidar de los ladrones y los animales salvajes los reba\u00f1os de todos en el redil, en cuanto los dem\u00e1s descansaban.<\/li>\n<\/ul>\n<p>(2) La aparici\u00f3n del \u00c1ngel del Se\u00f1or (2,9-12)<\/p>\n<p><strong><em><sup>9<\/sup>Se les present\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or, y la gloria del Se\u00f1or los envolvi\u00f3 en su luz; y se llenaron de temor. <sup>10<\/sup>El \u00e1ngel les dijo: \u2018No tem\u00e1is, pues os anuncio una gran alegr\u00eda, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo: <sup>11<\/sup>os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Se\u00f1or; <sup>12<\/sup>y esto os servir\u00e1 de se\u00f1al: encontrar\u00e9is un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre\u2019.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El \u00c1ngel aparece repentinamente y se aproxima. La ambientaci\u00f3n nocturna pone de relieve la irradiaci\u00f3n de la \u201c<strong><em>luz<\/em><\/strong>\u201d de \u201c<strong><em>la gloria del Se\u00f1or<\/em><\/strong>\u201d, la cual es signo de la presencia divina (ver 9,34; Hechos 12,7). La irradiaci\u00f3n de \u201cgloria\u201d parece provenir del mismo \u00c1ngel.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n inmediata es el \u201c<strong><em>temor<\/em><\/strong>\u201d (ver 1,12-13), la cual es adecuada para el evento porque es una manera de expresar que reconocen estar ante el mismo Dios.<\/p>\n<p>El \u00c1ngel entonces hace el anuncio.<\/p>\n<p><strong>Primera parte: del temor a la alegr\u00eda (2,10)<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u201cNo tem\u00e1is, pues os anuncio una gran alegr\u00eda, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El mandato a \u201cno temer\u201d va acompa\u00f1ado de la raz\u00f3n: \u00e9l es portador de buenas noticias que ser\u00e1n causa de alegr\u00eda. Por lo tanto, la conciencia de estar en la presencia de Dios (\u201ctemor\u201d) los debe llevar m\u00e1s bien a escrutar en el momento hist\u00f3rico presente los signos concretos de su novedosa presencia.<\/p>\n<p>La \u201c<strong><em>alegr\u00eda<\/em><\/strong>\u201d que van experimentar es un signo de salvaci\u00f3n, de plenitud de vida: saldr\u00e1n de la tristeza, del abandono, de la marginaci\u00f3n, de la desgracia y ver\u00e1n coronados sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Ellos aparecen como los primeros destinatarios, pero Dios est\u00e1 pensando en \u201c<strong><em>todo el pueblo<\/em><\/strong>\u201d. Ya no habr\u00e1 m\u00e1s exclusiones (ver c\u00f3mo el evangelio va tratando el tema: 1,10; 2,31; 3,21; 7,29; 8,47; 9,13; 18,43; 19,48; 20,6.45; 21,38; 24,19). El nacimiento beneficiar\u00e1 a todos los que escuchen esta noticia sobre Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Esta forma de hacer el anuncio del nacimiento de Jes\u00fas tiene un gran parecido con la manera como se anunciaba el nacimiento del emperador: \u201c<em>el d\u00eda del nacimiento del dios fue el comienzo para el mundo de las buenas noticias debidas a \u00e9l<\/em>\u201d (Inscripci\u00f3n Priene, 9 dC aprox.; OGIS 458). La contraposici\u00f3n entre el \u201cAugusto\u201d y Jes\u00fas, a quien ahora se le van a dar sus t\u00edtulos, es clara.<\/p>\n<p><strong>Segunda parte: el contenido de la Buena noticia y raz\u00f3n de la alegr\u00eda (2,11)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong><em>\u201cOs ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Se\u00f1or\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>Se anuncia del \u201c<strong><em>hoy<\/em><\/strong>\u201d de la salvaci\u00f3n en el acontecimiento hodierno, en un hecho hist\u00f3rico concreto como lo es un nacimiento. El sello mesi\u00e1nico no falta: \u201c<strong><em>en la ciudad de David<\/em><\/strong>\u201d, como profetiz\u00f3 Miqueas: \u201c<strong><em>Y t\u00fa Bel\u00e9n de \u00c9frata\u2026<\/em><\/strong>\u201d (5,1).<\/p>\n<p>El Mes\u00edas que ha nacido recibe dos t\u00edtulos:<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Salvador<\/em><\/strong>\u201d. Es un atributo divino. Por tanto se anuncia que Dios viene en ayuda de su pueblo a trav\u00e9s de Jes\u00fas. Zacar\u00edas nos hab\u00eda preparado con su c\u00e1ntico para este glorioso momento (ver 1,69.71.77), ahora es una realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hecho que este t\u00e9rmino tambi\u00e9n se le aplicara al emperador romano y a otros gobernantes helenistas, que fuera corriente en algunos movimientos religiosos de la \u00e9poca (el culto de Esculapio, por ejemplo), se\u00f1ala inmediatamente el contraste con las instituciones pol\u00edticas y religiosas del momento, las cuales dicen pero no ofrecen la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Cristo Se\u00f1or<\/em><\/strong>\u201d. \u00bfQu\u00e9 categor\u00eda tiene este \u201csalvador\u201d? El salvador es visto como el \u201cMes\u00edas-Yahv\u00e9\u201d, su intervenci\u00f3n en la historia es una manifestaci\u00f3n de Dios. Esto es tan importante que el mismo Pedro luego confesar\u00e1 su fe reconoci\u00e9ndolo como \u201c<strong><em>Cristo de Dios<\/em><\/strong>\u201d (9,20).<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201c<strong><em>Cristo<\/em><\/strong>\u201d significa \u201cungido\u201d, \u201cdestinado para una misi\u00f3n\u201d. Porque proviene de Dios, Jes\u00fas es un \u201cungido de Dios\u201d y es \u201crey\u201d (ver 23,2). Ya desde la anunciaci\u00f3n se hab\u00eda hecho la proclamaci\u00f3n: \u201c<strong><em>El Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David su padre y reinar\u00e1 por siempre sobre la casa de Jacob y su reino no tendr\u00e1 fin<\/em><\/strong>\u201d (1,32-33). Cuando llegue la hora la pasi\u00f3n Jes\u00fas no negar\u00e1 su realeza (22,30.67-69) y mostrar\u00e1 c\u00f3mo ejerce esta realeza respondiendo a la oraci\u00f3n del bandido: \u201c<strong><em>Acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas con tu Reino<\/em><\/strong>\u201d (13,42; ver el comentario en la revista de Noviembre).<\/p>\n<p><strong>Tercera parte: el signo de la verdad del mensaje (2,12)<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u201cY esto os servir\u00e1 de se\u00f1al: encontrar\u00e9is un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Finalmente el \u00c1ngel le da a los pastores una se\u00f1al que confirma la verdad del Mensaje (como ocurre en el Antiguo Testamento; por ejemplo: Ex 3,2; 1 Sm 2,34; Is 37,30).<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito no es s\u00f3lo identificar al ni\u00f1o diciendo d\u00f3nde se encuentra (ver Mt 2,9) sino tambi\u00e9n de esta manera autenticar la proclamaci\u00f3n mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>La se\u00f1al es que los pastores encontrar\u00e1n un ni\u00f1o reci\u00e9n nacido y acostado en un pesebre. El prop\u00f3sito no tanto identificar d\u00f3nde se encuentra el ni\u00f1o sino en su reconocimiento como Mes\u00edas: el Mes\u00edas prometido ser\u00e1 encontrado en las m\u00e1s humildes y bajas condiciones que desdicen de su dignidad. Esta paradoja no es normal.<\/p>\n<p>(3) La alabanza celestial (2,13-14)<\/p>\n<p><strong><em><sup>13<\/sup>Y de pronto se junt\u00f3 con el \u00e1ngel una multitud del ej\u00e9rcito celestial, que alababa a Dios, diciendo: <sup>14<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>\u201fGloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes \u00e9l se complace\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los signos siguen. Enseguida aparece un signo del cielo: al \u00c1ngel del Se\u00f1or es acompa\u00f1ado por los ej\u00e9rcitos celestiales. Casi una revista militar celebrativa, pero del cielo.<\/p>\n<p>Los pastores tienen ante sus ojos una manifestaci\u00f3n (decimos \u201cuna teofan\u00eda\u201d) del Reinado de Dios: un evento digno del nacimiento del Rey. De esta forma la \u201cgloria del Se\u00f1or\u201d que comenz\u00f3 a manifestarse con el \u00c1ngel, llega a su momento apote\u00f3sico.<\/p>\n<p>El canto celestial, que es ante todo un himno de alabanza dirigido a Dios, tiene dos l\u00edneas que se complementan entre s\u00ed.<\/p>\n<ul>\n<li>Glorifica a Dios en el cielo, donde \u00e9l habita (ver 1,78). Dios ha dejado ver su majestad y los \u00e1ngeles la celebran proclamando que s\u00f3lo a \u00e9l le pertenece. Esta se ha revelado en la venida de su Hijo.<\/li>\n<li>El efecto en la tierra es la paz. Aqu\u00ed la paz es un don de salvaci\u00f3n. En el relato anterior Zacar\u00edas hab\u00eda dicho: \u201c<strong><em>Para guiar nuestros pasos por el camino de la paz<\/em><\/strong>\u201d (1,79). La venida del Mes\u00edas tiene un efecto social (ver Isa\u00edas 9,5-6; Miqueas 5,4), gracias a \u00e9l se entabla una nueva situaci\u00f3n de paz entre Dios y los hombres, de cual se derivan muchas bendiciones.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El don de la paz es para los hombres amados por \u00c9l. Es una acci\u00f3n que proviene del benepl\u00e1cito de Dios, de su condescendencia (como cuando Jes\u00fas dice en una oraci\u00f3n: \u201c<strong><em>S\u00ed, Padre, pues tal ha sido tu benepl\u00e1cito<\/em><\/strong>\u201d, 10,21). Dios escoge libremente a los que salva. Es decir, que la salvaci\u00f3n no depende nuestros m\u00e9ritos humanos sino de la amorosa y gratuita iniciativa de Dios.<\/p>\n<p>(4) La reacci\u00f3n de los pastores (2,15)<\/p>\n<p><strong><em><sup>15<\/sup>Y sucedi\u00f3 que cuando los \u00e1ngeles, dej\u00e1ndoles, se fueron al cielo, los pastores se dec\u00edan unos a otros: \u201eVayamos, pues, hasta Bel\u00e9n y veamos lo que ha sucedido y el Se\u00f1or nos ha manifestado<\/em><\/strong><strong><em>\u201f<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles regresan a la morada de Dios, el cielo. La luminosa escena acaba y se escucha ahora solamente la voz de los pastores que toman la decisi\u00f3n de ir a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Ellos van a ve \u201c<strong><em>lo que ha sucedido<\/em><\/strong>\u201d (literalmente: \u201cel evento que ha sucedido\u201d; ver 1,37) y se les dio a conocer en primer lugar. Dios no ha tenido secreto con ellos.<\/p>\n<p><strong>3.2. La visita al pesebre (2,16-20)<\/strong><\/p>\n<p>Parece ser ya una constante b\u00edblica: as\u00ed como Mar\u00eda despu\u00e9s de la anunciaci\u00f3n \u201c<strong><em>va de prisa<\/em><\/strong>\u201d (1,39) donde Isabel a ver el signo anunciado (una anciana est\u00e9ril embarazada; 1,36), tambi\u00e9n los pastores \u201c<strong><em>fueron a toda prisa<\/em><\/strong>\u201d (2,16\u00aa) a verificar el nuevo anuncio del \u00c1ngel del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda tiene \u00e9xito: \u201c<strong><em>encontraron a Mar\u00eda y a Jos\u00e9, y al ni\u00f1o acostado en el pesebre<\/em><\/strong>\u201d (2,16bc). Los pastores parecen encontrar otras personas del vecindario (hay un plural gen\u00e9rico). El evangelista entonces nos describe tres reacciones frente al acontecimiento:<\/p>\n<p>(1) Los oyentes: la admiraci\u00f3n ante la revelaci\u00f3n<\/p>\n<p>Los que est\u00e1n all\u00ed presentes (\u201c<strong><em>todos los que lo oyeron<\/em><\/strong>\u201d, 2,18\u00aa): se llenan de admiraci\u00f3n: \u201c<strong><em>se maravillaban de lo que los pastores dec\u00edan<\/em><\/strong>\u201d (2,18b). Estas reacciones que parten del pesebre continuar\u00e1n a lo largo del evangelio (ver 2,33; 8,25; 11,14). Con esta reacci\u00f3n dejan entender que est\u00e1n ante una revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(2) Mar\u00eda: el silencio que medita<\/p>\n<p>\u201cMar\u00eda\u201d, por su parte ve la situaci\u00f3n desde un punto de vista m\u00e1s profundo: \u201c<strong><em>guardaba todas estas cosas<\/em><\/strong>\u201d (2,19\u00aa). En contraste las reacciones de admiraci\u00f3n en la algarab\u00eda de los presentes ante el pesebre, el silencio de Mar\u00eda presiona en otra direcci\u00f3n: ella penetra el sentido de lo que ha sucedido. Precisamente ella, a quien se le hab\u00eda anunciado la gran dignidad de su Hijo nueve meses atr\u00e1s, ahora, despu\u00e9s de largo adviento, lo tiene ante sus ojos. Ella sostiene una tensi\u00f3n mental, afectiva y espiritual hacia Jes\u00fas; se vuelva sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u201c<strong><em>las meditaba en su coraz\u00f3n<\/em><\/strong>\u201d (2,19b). La serenidad espiritual es importante y b\u00e1sica, pero los eventos tienen que ser ponderados con inteligencia y sensatez (ver Hch 4,15; 17,18). Mar\u00eda intenta captar la unidad de los acontecimientos para captar su significado correcto.<\/p>\n<p>Un ejemplo de lo que ahora Mar\u00eda hace nos lo da la escena del nacimiento de Juan. All\u00ed se dice que todos los que o\u00edan las noticias \u201c<strong><em>las grababan en su coraz\u00f3n<\/em><\/strong>\u201d (1,66\u00aa).<\/p>\n<p>Para ello se preguntaban: <strong><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de este ni\u00f1o?<\/em><\/strong>\u201d (1,66b)<\/p>\n<p>(3) Los pastores: la alabanza<\/p>\n<p>Tres etapas se completan: la admiraci\u00f3n de los oyentes, la profundizaci\u00f3n de Mar\u00eda y finalmente la celebraci\u00f3n de los pastores.<\/p>\n<p>Los pastores no regresan a sus casas de la misma manera, lo hacen \u201c<strong><em>glorificando y alabando a Dios<\/em><\/strong>\u201d (2,20\u00aa; otra constante del Evangelio: 4,15; 5,25s; 7,16; 13,13; 17,15; 18,43; 23,47).<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n no parte de simples sentimientos sino de la conexi\u00f3n entre las palabras del anuncio y la realidad de su cumplimiento: palabra y vida se han dado la mano.<\/p>\n<p>Fue la escucha de las palabras que proven\u00edan de lo alto las que les permitieron captar el profundo significado, la gran dignidad de un nacimiento que, si no hubiera sido por ello, habr\u00eda pasado desapercibido.<\/p>\n<p>El evangelio de la Navidad termina en fiesta. De la misma manera veremos concluir este evangelio: \u201c<strong><em>Volvieron a Jerusal\u00e9n con gran gozo, y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios<\/em><\/strong>\u201d (24,53).<\/p>\n<p>La \u00faltima acci\u00f3n de los pastores es su canto, un canto que expresa que han comprendido lo que los sabios del mundo tuvieron dificultad para entender. Parecen anticiparse las palabras de Jes\u00fas: \u201c<strong><em>Padre\u2026 has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a peque\u00f1os\u2026 tal ha sido tu benepl\u00e1cito<\/em><\/strong>\u201d (10,21).<\/p>\n<p>La \u00faltima actitud de los pastores es una nueva y prolongada mirada hacia Dios. El encuentro con el reci\u00e9n nacido en Bel\u00e9n, el m\u00e1s humilde de todos los nacidos en la tierra, remite a lo m\u00e1s alto en los cielos, de d\u00f3nde proviene toda gloria y bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha manifestado para el mundo el proyecto salvador de Dios. No hay justificaci\u00f3n para que haya ning\u00fan tipo de ruina en ning\u00fan lugar del planeta. Dios ama el mundo que cre\u00f3 y aqu\u00ed est\u00e1 para probarlo.<\/p>\n<p>Entre tanto, en medio del bullicio de la fiesta, Mar\u00eda permanece ah\u00ed en su contemplaci\u00f3n, d\u00e1ndole una profunda tensi\u00f3n espiritual a los eventos que rodean la navidad de Jes\u00fas. Como bien la retrat\u00f3 san Juan de la Cruz:<\/p>\n<p><em>\u201cY la Madre estaba en pasmo<\/em><\/p>\n<p><em>de que el tal trueque ve\u00eda:<\/em><\/p>\n<p><em>el llanto del hombre en Dios,<\/em><\/p>\n<p><em>y en el hombre la alegr\u00eda;<\/em><\/p>\n<p><em>lo cual de el uno y de el otro<\/em><\/p>\n<p><em>tan ajeno ser sol\u00eda\u201d<\/em><\/p>\n<p>(San Juan de la Cruz)<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>Releamos el Evangelio con un Padre de la Iglesia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><em>\u201cNuestro Salvador, amad\u00edsimos hermanos, ha nacido hoy; alegr\u00e9monos. No puede haber, en efecto, lugar para la tristeza, cuando nace aquella vida que viene a destruir el temor de la muerte y a darnos la esperanza de una eternidad dichosa. Que nadie se considere excluido de esta alegr\u00eda\u2026 Al\u00e9grese el justo, porque se acerca a la recompensa; regoc\u00edjese el pecador, porque se le brinda el perd\u00f3n; an\u00edmese el pagano, porque es llamado a la vida. Demos gracias a Dios Padre por medio de su Hijo en el Esp\u00edritu Santo, pues, por la inmensa misericordia con que nos am\u00f3, ha tenido piedad de nosotros\u2026 para que fu\u00e9semos en \u00e9l una nueva criatura, una nueva obra de sus manos\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong><em>(San Le\u00f3n Magno, Serm\u00f3n 1 &#8211; En la Natividad del Se\u00f1or 1-3, Versi\u00f3n tomada de la Liturgia de las Horas)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>5.1. \u00bfQu\u00e9 circunstancias hist\u00f3ricas rodearon el nacimiento de Jes\u00fas? \u00bfQui\u00e9nes gobernaban en esos tiempos y c\u00f3mo ejerc\u00edan su gobierno?<\/p>\n<p>5.2. En mi vida diaria existen muchos detalles peque\u00f1os que debo hacer y que se pueden convertir en signos de salvaci\u00f3n, as\u00ed como lo hizo Mar\u00eda. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan? \u00bfC\u00f3mo puedo hacer para que estos detalles se conviertan en signo para los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>5.3. La Navidad es un llamado a la sencillez y a la humildad. \u00bfEn qu\u00e9 forma estamos viviendo en nuestra familia, grupo o comunidad esta sencillez y humildad que nos lleve a reconocer nuestras fragilidades y a sentirnos necesitados de los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>5.4. En Navidad un \u00c1ngel anunci\u00f3 a los pastores la \u201c<strong>Buena noticia\u201d<\/strong>. \u00bfEn que forma tambi\u00e9n yo puedo convertirme para los dem\u00e1s en ese \u201c\u00e1ngel de buenas noticias\u201d dentro de una sociedad en la cual abundan las \u201cmalas noticias\u201d? 5.5. Al final del relato se nos dice que \u201cMar\u00eda guardaba todas estas cosas y las meditaba en su coraz\u00f3n\u201d. \u00bfQu\u00e9 espacios podemos dedicar en nuestra familia o en nuestra comunidad para \u201cguardar y meditar\u201d el nacimiento de Jes\u00fas? Pero sobre todo, \u00bfC\u00f3mo proyectaremos en gestos de solidaridad esta gran alegr\u00eda?<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em> Fidel O\u00f1oro, cjm<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>Centro B\u00edblico del CELAM<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Una Oraci\u00f3n para la Navidad<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><em>\u201cEn la noche de Navidad, hay alguien que por nosotros,<\/em><\/p>\n<p><em>en nuestro nombre y en nuestra carne,<\/em><\/p>\n<p><em>en nuestro tiempo y en nuestra historia,<\/em><\/p>\n<p><em>hay alguien que por nosotros acoge a Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Es Mar\u00eda. En ella, como en un oasis,<\/em><\/p>\n<p><em>se refugi\u00f3 toda la belleza del mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>En ella, la humanidad m\u00e1s bella se inclina sobre el Creador,<\/em><\/p>\n<p><em>y, en su coraz\u00f3n, como en una catedral,<\/em><\/p>\n<p><em>canta y resuena la alegr\u00eda de los \u00e1ngeles:<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cGloria a Dios en las alturas\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Creo firmemente que a partir de esta humanidad virginal,<\/em><\/p>\n<p><em>\u2018m\u00e1s joven que el pecado\u2019,<\/em><\/p>\n<p><em>Dios \u2018descontaminar\u00e1 nuestro mundo,\u00b4<\/em><\/p>\n<p><em>que el Mes\u00edas sanar\u00e1 nuestra humanidad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Oh bella humanidad, inclinada sobre mi Se\u00f1or, inclinada hacia m\u00ed,<\/em><\/p>\n<p><em>haz que yo renueve mi esperanza!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Oh bella humanidad, intocada por el mal, t\u00f3came,<\/em><\/p>\n<p><em>y haz que yo me parezca a ti!<\/em><\/p>\n<p>(Georges Madore)<\/p>\n<p><strong><em>Anexo 1<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Pistas sobre las otras lecturas de la Solemnidad<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Sumario:<\/p>\n<p>El pueblo que caminaba en medio de las tinieblas vio surgir una gran luz, anuncia el profeta Isa\u00edas. Esta luz brilla en el Evangelio. La gloria del Se\u00f1or ilumina a los pastores y la gracia de Dios se manifiesta para la salvaci\u00f3n de todos los hombres, como escribe san Pablo. \u201c\u00a1Cantad al Se\u00f1or, tierra entera; cantad al Se\u00f1or y bendecid su nombre!\u201d.<\/p>\n<p><strong>Primera lectura: Isa\u00edas 9,1-6<\/strong><\/p>\n<p>Para su pueblo que caminaba en medio de las tinieblas, el profeta Isa\u00edas proclama un mensaje de esperanza. La situaci\u00f3n no es la mejor: el enemigo avanza hacia Jerusal\u00e9n. El profeta anuncia entonces el fin de la opresi\u00f3n: no habr\u00e1 m\u00e1s yugo, ni bast\u00f3n y azotes. Se acaban los uniformes de los enemigos y los ruidos de sus botas.<\/p>\n<p>La liberaci\u00f3n se logra gracias a una intervenci\u00f3n divina. Evocando \u201c<strong><em>el d\u00eda de la victoria sobre Madi\u00e1n<\/em><\/strong>\u201d, el profeta recuerda un episodio pintoresco del libro de los Jueces (ver Jueces 7). Gede\u00f3n hab\u00eda vencido al enemigo introduci\u00e9ndose de noche en el campo del adversario con una peque\u00f1a tropa que llevaba cuernos y c\u00e1ntaros con antorchas escondidas. Cuando dio la se\u00f1al, los soldados comenzaron a hacer ruido, sonaron los cuernos y prendieron las antorchas, provocando p\u00e1nico entre los madianitas, los cuales se mataron entre s\u00ed. El \u201cd\u00eda de Madi\u00e1n\u201d se convirti\u00f3 en s\u00edmbolo de la intervenci\u00f3n victoriosa de Dios a favor de su pueblo.<\/p>\n<p>Pero ahora el profeta anuncia una nueva intervenci\u00f3n de Dios: \u00e9l da un rey a su pueblo. \u00c9ste ser\u00e1 como un nuevo amanecer que disipa las tinieblas de la noche. El nacimiento de un hijo se inscribe dentro de este tema de la realeza. Se trata m\u00e1s de la subida al trono de un nuevo soberano, que del nacimiento en s\u00ed. Dentro de la teolog\u00eda de la realeza en esta \u00e9poca, el nuevo rey se convierte en un hijo adoptivo de Dios: \u201c<strong><em>T\u00fa eres mi hijo, yo te he engendrado hoy<\/em><\/strong>\u201d, dice el Salmo 2, que se proclama en la liturgia de consagraci\u00f3n del rey.<\/p>\n<p>El poeta proclama los t\u00edtulos del rey. Todos los calificativos del nuevo rey son ante todo calificativos divinos. Dios, en efecto, es un maravilloso consejero, tiene el poder de idear proyectos y de realizarlos. \u00c9l da al rey su esp\u00edritu de consejo. Dios es fuerte, dispone del poder absoluto sobre el mundo y sobre los hombres. \u00c9l transmite esta fuerza al rey. Dios es el Padre de los hombres que ha creado a su imagen. \u00c9l delega su poder paterno al rey. Dios hace reinar el \u201cShalom\u201d, la paz. La paz al interior de las fronteras. La paz hacia el exterior. Pero esta paz no se podr\u00e1 instalar de manera durable si no est\u00e1 fundada sobre el derecho y la justicia.<\/p>\n<p>En el nacimiento de Jes\u00fas, la comunidad cristiana ve el cumplimiento de la profec\u00eda de Isa\u00edas. Jes\u00fas es el pr\u00edncipe de la Paz anunciada por el profeta. En el ni\u00f1o que ilumina la noche, contemplamos \u201ceste amor invencible del Se\u00f1or del universo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Salmo 96<\/strong><\/p>\n<p>Este Salmo celebra la realeza de Dios. El poeta se dirige en primer lugar a la tierra entera. Que ella bendiga el nombre de Dios. Luego se dirige enseguida al pueblo de Dios: que \u00e9l testimonio ante todos los otros pueblos las maravillas de Dios. Gracias a su testimonio, las naciones conocer\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>La amplitud de la alabanza, que asocia a la humanidad con el cosmos, se deja entender que se trata de un \u201c<strong><em>canto nuevo<\/em><\/strong>\u201d que celebra un acontecimiento extraordinario: la venida de Dios. El Salmo prolonga la profec\u00eda de Isa\u00edas: Dios viene para gobernar el mundo con justicia.<\/p>\n<p>En esta noche de navidad, el Salmo encuentra su resonancia en nuestra fe cristiana. En Jes\u00fas, Dios viene a gobernar el mundo con justicia.<\/p>\n<p><strong>Segunda lectura: Tito 2,11-14<\/strong><\/p>\n<p>Lo que celebramos en la Navidad ha sido dado \u201c<strong><em>para la salvaci\u00f3n de todos los hombres<\/em><\/strong>\u201d; y el Se\u00f1or piensa en todos aquellos de los cuales quiere hacer su pueblo: \u201cpara hacer de nosotros su pueblo\u201d; un pueblo capaz de permitirle ver a todos esta Buena Nueva vivi\u00e9ndola bien. \u00a1Bella comprensi\u00f3n de la Iglesia! Pablo detalla, con palabras sencillas, el estilo de la vida \u201ccristiana\u201d, para ello invita a \u201c<strong><em>vivir como personas razonables, justas y religiosas<\/em><\/strong>\u201d, con relaci\u00f3n a s\u00ed mismos y con relaci\u00f3n a Dios. Estas no son palabras vagas ni dejadas al azar, Pablo las considera entre las \u201cmanifestaciones\u201d de Jes\u00fas. Su contenido concreto ha sido dado para ver en el camino de Jes\u00fas de Navidad hasta la Cruz, en sus palabras, en sus actitudes, en sus opciones y en lo que descarta, en sus combates. Estos son los criterios a partir de los cuales ser\u00e1 juzgada nuestra vida al fin \u201c<strong><em>cuando se manifestar\u00e1 la gloria de Jesucristo<\/em><\/strong>\u201d, como lo detalla, por ejemplo, Mateo 25.<\/p>\n<p><strong><em>(J. S. \u2013 F. O.)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Anexo 2<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Una invitaci\u00f3n a la oraci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n del misterio del nacimiento de Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Himno de Navidad<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Representaci\u00f3n de la Navidad en Tierra Santa (1997)<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cJes\u00fas, Redentor de todos los hombres, antes que naciese la luz,<\/em><\/p>\n<p><em>el Padre soberano te hab\u00eda engendrado en un esplendor semejante al suyo.<\/em><\/p>\n<p><em>Oh Luz y Esplendor del Padre, Esperanza eterna de todos los corazones,<\/em><\/p>\n<p><em>escucha las oraciones que trav\u00e9s del universo elevan tus humildes servidores.<\/em><\/p>\n<p><em>Oh Creador del mundo, acu\u00e9rdate que naciendo de la Virgen Santa,<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa has tomado en esa ocasi\u00f3n un cuerpo semejante al nuestro.<\/em><\/p>\n<p><em>Este d\u00eda que cada a\u00f1o retoma en su ciclo, es una vez m\u00e1s el testigo:<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa has dejado la intimidad de tu Padre para venir a hacerte la \u00fanica salvaci\u00f3n del mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Astros, continentes, oc\u00e9anos, y todo lo que se encuentra bajo el cielo,<\/em><\/p>\n<p><em>saludad con un canto nuevo a Aquel que de nuevo viene a salvarnos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y nosotros, Jes\u00fas, que has lavado el precio de tu sangre preciosa,<\/em><\/p>\n<p><em>en este d\u00eda de tu Natividad te ofrecemos el himno que te mereces.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas, que has nacido de la Virgen, que la gloria te sea dada,<\/em><\/p>\n<p><em>as\u00ed como al Padre y al Esp\u00edritu divino, a trav\u00e9s de todos los siglos. Am\u00e9n!\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Raban Maur (776-856, Alemania)<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Anexo 3<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Un peque\u00f1o subsidio complementario sobre la Navidad<\/strong><\/p>\n<p><strong>OTROS TEXTOS ACERCA DE LA FIESTA DE NAVIDAD<\/strong><\/p>\n<p>Quien viene en la Navidad es un ni\u00f1o que va a salvar al mundo y a darle sentido a la vida. La liturgia nos propone releer lo grandes textos de los Evangelios de Matero y de Lucas sobre la concepci\u00f3n, el nacimiento y la infancia de Jes\u00fas. Pero hay otros textos que pueden enriquecer nuestra lectura de la Palabra en estos d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Del nacimiento al nacimiento\u2026 <\/strong>A lo largo del Antiguo Testamento, hay nacimientos que la gente no esperaba. Se trata de nacimientos cuyos frutos fueron de orden espiritual: mujeres est\u00e9riles miran al mundo de ni\u00f1os que ocupan un lugar importante en el proyecto de Dios, \u201c<strong><em>nada es imposible para Dios<\/em><\/strong>\u201d (Lucas 1,37).<\/p>\n<p>Abramos la Biblia y veamos:<\/p>\n<p>La historia de Sara en G\u00e9nesis 17-18 y en G\u00e9nesis 21,1-7<\/p>\n<ul>\n<li>La historia de Raquel en G\u00e9nesis 29,1-30,24<\/li>\n<li>La historia de la madre de Sans\u00f3n en Jueces 13<\/li>\n<li>La historia de Ana, la madre de Samuel en 1 Samuel 1-2<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es as\u00ed como \u201c<strong><em>la esposa est\u00e9ril se hace fecunda<\/em><\/strong>\u201d. Esta es una imagen tradicional en la Sagrada Escritura para describir las pruebas por las cuales pasa Jerusal\u00e9n y su futuro restablecimiento (leamos Isa\u00edas 54,1-10).<\/p>\n<p>San Pablo nos ayuda a comprender que esto se aplica a la Iglesia y a la Nueva Jerusal\u00e9n: \u201c<strong><em>Pero la Jerusal\u00e9n de arriba es libre; \u00e9sa es nuestra madre, pues dice al Escritura: \u201eRegoc\u00edjate est\u00e9ril, la que no das hijos; rompe en gritos de j\u00fabilo, la que no conoces los dolores de parto, que m\u00e1s son los hijos de la abandonada que los de la casada<\/em><\/strong><strong><em>\u201f<\/em><\/strong><strong><em>. Y vosotros, hermanos, a la manera de Isaac, s\u00f3is hijos de la Promesa<\/em><\/strong>\u201d (G\u00e1latas 4,26-28).<\/p>\n<p>Isaac fue el hijo de la promesa de Dios, Jes\u00fas fue el Hijo-Mes\u00edas prometido por Dios y nosotros somos los \u201chijos de Dios\u201d, engendrados en Dios (leer Juan 1,12-13).<\/p>\n<p><strong>Esperado como el Mes\u00edas\u2026 <\/strong>En el coraz\u00f3n del Antiguo Testamento hay textos que orientan hacia la espera de la realizaci\u00f3n de las promesas de Dios hacia un Mes\u00edas de rostro misterioso:<\/p>\n<p>Abramos la Biblia y leamos:<\/p>\n<ul>\n<li>Miqueas 5,1-4: Aquel que debe nacer\u2026 aquel que debe gobernar a Israel<\/li>\n<li>Isa\u00edas 7,10-16: Ella va a dar a luz un hijo\u2026 el Emmanuel<\/li>\n<li>Isa\u00edas 42,1-9: Servidor sufriente\u2026 luz de las naciones<\/li>\n<li>Jerem\u00edas 23,5-6: \u201cGermen de justicia\u201d suscitado a David<\/li>\n<li>Ezequiel 34: Dios, pastor de su reba\u00f1o<\/li>\n<li>Daniel 7,9-14: Hijo del hombre venido del cielo<\/li>\n<li>Salmo 2 y 110: Rey y sacerdote de las naciones<\/li>\n<\/ul>\n<p>Pero este fue un hijo dado a Mar\u00eda por Dios (leer Lucas 1,26-38 (reconocido por Juan Bautista (Lucas 1,39-45), cantado por la Virgen que vio, en \u00e9l, la realizaci\u00f3n de todas las promesas hechas a Abraham (Lucas 1,46-55), y acogido por los \u00e1ngeles el d\u00eda de su nacimiento (Lucas 2,9-14), tambi\u00e9n por los pastores (Lucas 2,8-12.15-20)\u2026 y por los Magos (Mateo 2,1-12). 18<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Acogido como Dios\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Un texto que describe mejor que cualquier otro el misterio de la encarnaci\u00f3n y el alcance de este d\u00eda en que Dios se hizo hombre, es el pr\u00f3logo del Evangelio de Juan (1,1-18). Rele\u00e1moslo, notando, por un lado, lo que proviene del Antiguo Testamento, y por otro, todo lo que concierne a la revelaci\u00f3n nueva tra\u00edda por Jes\u00fas. Ahora, pues, cada uno de nosotros puede continuar su recorrido en la Sagrada Escritura, a partir de esta peque\u00f1a y sencilla ayuda.<\/p>\n<p><strong><em>[Preparado por Catherine Bizot del<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u201cServicio B\u00edblico Cat\u00f3lico Evangelio y Vida\u201d;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Adaptado por F.O.]<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em><strong>Centro B\u00edblico Pastoral para Am\u00e9rica Latina (CEBIPAL) del CELAM<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Peque\u00f1o estudio b\u00edblico como apoyo para la Lectio Divina \u00a025 de diciembre de 2015 \u00a0HA NACIDO EL SALVADOR:\u00a0 Una luz radiante ilumina nuestro camino Lectio de Lucas 2, 1-20 \u00a0\u201cY la Madre estaba en pasmo \/ de que el tal trueque ve\u00eda: el llanto del hombre en Dios, \/ y en el hombre la alegr\u00eda; lo cual de el uno y de el otro \/ tan ajeno ser sol\u00eda\u201d (San Juan de la Cruz)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-544","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=544"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":551,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/544\/revisions\/551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}