﻿{"id":406,"date":"2015-12-06T13:38:47","date_gmt":"2015-12-06T13:38:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=406"},"modified":"2015-12-06T13:46:46","modified_gmt":"2015-12-06T13:46:46","slug":"lecturas-de-la-misa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=406","title":{"rendered":"LECTURAS DE LA MISA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/domingo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"  wp-image-407 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/domingo-300x48.jpg\" alt=\"domingo\" width=\"356\" height=\"57\" \/><\/a><\/p>\n<p>Preparaci\u00f3n: Antes de la salida del celebrante Celebramos hoy el segundo domingo de Adviento, el tiempo fuerte que en que nos preparamos para recibir al Se\u00f1or que viene a nuestro encuentro en esta Navidad, en que conmemoramos el hecho hist\u00f3rico de su primera venida en la humildad de nuestra carne; pero es tambi\u00e9n el tiempo de nuestra preparaci\u00f3n a su segunda venida, la escatol\u00f3gica, que ser\u00e1 al final de los tiempos en el esplendor de su grandeza. Ambientaci\u00f3n: antes del acto penitencial El Se\u00f1or, que env\u00eda a Juan el Bautista a preparar la venida del Mes\u00edas, nos exhorta hoy en su palabra, a que tambi\u00e9n nos preparemos para recibir a Jes\u00fas, el Hijo de Dios que viene a salvarnos.<!--more--> \u00c9l quiere la conversi\u00f3n de todos nosotros, que debemos ser, como Juan Bautista, la voz que proclama la salvaci\u00f3n del Se\u00f1or, adhiri\u00e9ndonos plenamente a su Evangelio y testimoni\u00e1ndolo visiblemente en el mundo. Primera Lectura: Baruc 5, 1-9 El pueblo de Israel que viv\u00eda desterrado en Babilonia sinti\u00f3 muy de cerca la salvaci\u00f3n de Dios cuando pudo regresar a Israel. El canto de gozo del profeta por este retorno es tambi\u00e9n hoy, nuestro canto de gozo del pueblo liberado por Jesucristo. Dios mostrar\u00e1 tu resplandor Lectura del libro de Baruc Qu\u00edtate tu ropa de duelo y de aflicci\u00f3n, Jerusal\u00e9n, v\u00edstete para siempre con. el esplendor de la gloria de Dios, c\u00fabrete con el manto de la Justicia de Dios, coloca sobre tu cabeza la diadema de gloria del Eterno. Porque Dios mostrar\u00e1 tu resplandor a todo lo que existe bajo el cielo. Porque recibir\u00e1s de Dios para siempre este nombre: \u00abPaz en la justicia\u00bb y \u00abGloria en la piedad.\u00bb Lev\u00e1ntate, Jerusal\u00e9n, sube a lo alto y dirige tu mirada hacia el Oriente: mira a tus hijos reunidos desde el oriente al occidente por la palabra del Santo, llenos de gozo, porque Dios se acord\u00f3 de ellos. Ellos salieron de ti a pie, llevados por enemigos, pero Dios te los devuelve, tra\u00eddos gloriosamente como en un trono real. Porque Dios dispuso que sean aplanadas las altas monta\u00f1as y las colinas seculares, y que se rellenen los valles hasta nivelar la tierra, para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios. Tambi\u00e9n los bosques y todas las plantas arom\u00e1ticas dar\u00e1n sombra a Israel por orden de Dios, porque Dios conducir\u00e1 a Israel en la alegr\u00eda, a la luz de su gloria, acompa\u00f1\u00e1ndolo con su misericordia y su justicia. Palabra de Dios Salmo Responsorial 125, 1-6 R. \u00a1Grandes cosas hizo el Se\u00f1or por nosotros! Cuando el Se\u00f1or cambi\u00f3 la suerte de Si\u00f3n, nos parec\u00eda que so\u00f1\u00e1bamos: nuestra boca se llen\u00f3 de risas y nuestros labios, de canciones. R. Hasta los mismos paganos dec\u00edan: \u00ab\u00a1El Se\u00f1or hizo por ellos grandes cosas!\u00bb \u00a1Grandes cosas hizo el Se\u00f1or por nosotros y estamos rebosantes de alegr\u00eda! R. \u00a1Cambia, Se\u00f1or, nuestra suerte como los torrentes del N\u00e9gueb! Los que siembran entre l\u00e1grimas cosechar\u00e1n entre canciones. R. El sembrador va llorando cuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas. R. Segunda Lectura: Filipenses 1,1-11 Escuchemos ahora con mucha atenci\u00f3n, las palabras de san Pablo, sobre c\u00f3mo debe ser nuestra vida cristiana. Mant\u00e9nganse puros e irreprochables para el D\u00eda de Cristo Lectura de la carta de S. Pablo a los cristianos de Filipos Hermanos: Siempre y en todas mis oraciones pido con alegr\u00eda por todos ustedes, pensando en la colaboraci\u00f3n que prestaron a la difusi\u00f3n del Evangelio, desde el comienzo hasta ahora. Estoy firmemente convencido de que Aqu\u00e9l que comenz\u00f3 en ustedes la buena obra la ir\u00e1 completando hasta el D\u00eda de Cristo Jes\u00fas. Y es justo que tenga estos sentimientos hacia todos ustedes, porque los llevo en mi coraz\u00f3n, ya que ustedes, sea cuando estoy prisionero, sea cuando trabajo en la defensa y en la confirmaci\u00f3n del Evangelio, participan de la gracia que he recibido. Dios es testigo de que los quiero tiernamente a todos en el coraz\u00f3n de Cristo Jes\u00fas. Y en mi oraci\u00f3n pido que el amor de ustedes crezca cada vez m\u00e1s en el conocimiento y en la plena comprensi\u00f3n, a fin de que puedan discernir lo que es mejor. As\u00ed ser\u00e1n encontrados puros e irreprochables en el D\u00eda de Cristo, llenos del fruto de justicia que proviene de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios. Palabra de Dios. Evangelio: Lucas 3, 1-6 En el santo Evangelio se hace presente entre nosotros, de modo solemne, la figura de Juan Bautista. El abre paso al Evangelio de Jes\u00fas. Aclamemos con gozo, con el canto del Aleluya, la salvaci\u00f3n que nos es ofrecida. Todos los hombres ver\u00e1n la Salvaci\u00f3n de Dios Evangelio de N.S. Jesucristo seg\u00fan san Lucas El a\u00f1o decimoquinto del reinado del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Tracon\u00edtide, y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo el pontificado de An\u00e1s y Caif\u00e1s, Dios dirigi\u00f3 su palabra a Juan, hijo de Zacar\u00edas, que estaba en el desierto. Este comenz\u00f3 entonces a recorrer toda la regi\u00f3n del r\u00edo Jord\u00e1n, anunciando un bautismo de conversi\u00f3n para el perd\u00f3n de los pecados, como est\u00e1 escrito en el libro del profeta Isa\u00edas: \u00abUna voz grita en el desierto: Preparen el camino del Se\u00f1or, allanen sus senderos. Los valles ser\u00e1n rellenados, las monta\u00f1as y las colinas ser\u00e1n aplanadas. Ser\u00e1n enderezados los senderos sinuosos y nivelados los caminos desparejos. Entonces, todos los hombres ver\u00e1n la Salvaci\u00f3n de Dios\u00bb. Palabra del Se\u00f1or Oraci\u00f3n de los fieles: Celebrante: Y ahora, queridos hermanos, elevemos con fe nuestra plegaria a Dios, nuestro Padre; la plegaria confiada de los que esperan ansiosamente la venida gloriosa de su Hijo. GU\u00cdA: A cada una de las peticiones responderemos cantando: &#8220;Ven pronto, Se\u00f1or, ven Salvador&#8221; 1. Padre santo, para que por la predicaci\u00f3n de tu Iglesia todos los hombres busquen la conversi\u00f3n sincera de sus vidas, reconozcan y reciban a tu Hijo que viene, pedimos&#8230; PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO 29 DE NOVIEMBRE DE 2015 2. Padre todopoderoso, para que guiados por nuestro Obispo, en nuestra comunidad se realice una efectiva renovaci\u00f3n, seg\u00fan el Esp\u00edritu de Jes\u00fas, pedimos&#8230; 3. Se\u00f1or de la historia, para que en esta tierra de Mar\u00eda, busquemos una verdadera reconciliaci\u00f3n entre todos, sabiendo perdonarnos unos a otros, como t\u00fa lo haces con nosotros, y as\u00ed podamos vivir en la concordia y la fraternidad, pedimos&#8230; 4. Dios de todo consuelo, para que en cada hermano necesitado, pobre, con hambre, enfermo, sin trabajo, abandonado, encontremos a Jes\u00fas que viene a nuestro encuentro, pedimos&#8230; 5. Padre misericordioso, para que todos los cristianos, en una aut\u00e9ntica conversi\u00f3n de nuestras vidas, nos preparemos convenientemente para recibir la gloriosa venida de tu Hijo y celebrar cristianamente la Navidad, pedimos&#8230; (Se pueden agregar otras peticiones de la comunidad) CELEBRANTE: Acoge, Padre, nuestras s\u00faplicas: t\u00fa que nos llamas a colaborar en la edificaci\u00f3n de tu reino, alimenta en nosotros la feliz esperanza de los bienes futuros, cuando contigo y el Esp\u00edritu Santo, viviremos para siempre en la Jerusal\u00e9n del cielo. Por Jesucristo, nuestro Se\u00f1or. Presentaci\u00f3n de las ofrendas Este pan y este vino que ahora presentamos sobre la mesa del altar, deben ser un verdadero signo de nuestro deseo de convertirnos e iniciar una nueva vida: la de la gracia. Aclamaci\u00f3n despu\u00e9s de la Consagraci\u00f3n T\u00fa has venido, T\u00fa volver\u00e1s, te esperamos, Oh Jes\u00fas. Estabas muerto y vivo est\u00e1s, s\u00e9 nuestra vida, Oh Jes\u00fas Comuni\u00f3n: Jesucristo est\u00e1 presente entre nosotros de una manera especialmente viva por medio de la comuni\u00f3n. Presencia que nosotros hemos de hacer llegar a todos los hombres mediante signos de amor. Presencia que ser\u00e1 definitiva y total con el retorno del Se\u00f1or. Despedida: La liturgia de este domingo nos ha exhortado a disponer nuestros corazones para acoger al Se\u00f1or que viene; y el modelo de Juan Bautista que nos ha propuesto, &#8220;nos invita sobre todo, a volver a Dios, huyendo con decisi\u00f3n del pecado, enfermedad de nuestro coraz\u00f3n que nos impide la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or.&#8221; MAGISTERIO DEL PAPA FRANCISCO VIAJE APOSTOLICO A KENIA, UGANDA Y REP\u00daBLICA CENTROAFRICANA (25-30 DE NOVIEMBRE DE 2015) VISITA A LA OFICINA DE LAS NACIONES UNIDAS EN NAIROBI (U.N.O.N.) DISCURSO DEL SANTO PADRE Kenia \u2013 Jueves 26 de noviembre de 2015 Deseo agradecer la amable invitaci\u00f3n y las palabras de acogida de la Se\u00f1ora Sahle-Work Zewde, Directora General de la Oficina de las Naciones Unidas en Nairobi, como tambi\u00e9n del Se\u00f1or Achim Steiner, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, y del Se\u00f1or Joan Clos, Director Ejecutivo del Programa ONU\u2013H\u00e1bitat. Aprovecho la ocasi\u00f3n para saludar a todo el personal y a todos los que colaboran con las instituciones aqu\u00ed presentes. Aunque no est\u00e9n ac\u00e1 en este momento, a todos que son los que llevan el esfuerzo cotidiano del trabajo. De camino hacia esta sala me han invitado a plantar un \u00e1rbol en el parque del Centro de las Naciones Unidas. Quise aceptar este gesto simb\u00f3lico y sencillo, cargado de significado en tantas culturas. Plantar un \u00e1rbol es, en primera instancia, una invitaci\u00f3n a seguir luchando contra fen\u00f3menos como la deforestaci\u00f3n y la desertificaci\u00f3n. Nos recuerda la importancia de tutelar y administrar responsablemente aquellos \u00abpulmones del planeta repletos de biodiversidad [como bien lo podemos apreciar en este continente con] la cuenca fluvial del Congo\u00bb, lugar esencial \u00abpara la totalidad del planeta y para el futuro de la humanidad\u00bb. Por eso, es siempre apreciada y alentada \u00abla tarea de organismos internacionales y de organizaciones de la sociedad civil que sensibilizan a las poblaciones y cooperan cr\u00edticamente, tambi\u00e9n utilizando leg\u00edtimos mecanismos de presi\u00f3n, para que cada gobierno cumpla con su propio e indelegable deber de preservar el ambiente y los recursos naturales de su pa\u00eds, sin venderse a intereses espurios locales o internacionales\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 38). A su vez, plantar un \u00e1rbol nos provoca a seguir confiando, esperando y especialmente comprometiendo nuestras manos para revertir todas las situaciones de injusticia y deterioro que hoy padecemos. Dentro de pocos d\u00edas comenzar\u00e1 en Par\u00eds un importante encuentro sobre el cambio clim\u00e1tico, donde la comunidad internacional como tal, se enfrentar\u00e1 de nuevo a esta problem\u00e1tica. Ser\u00eda triste y me atrevo a decir, hasta catastr\u00f3fico, que los intereses particulares prevalezcan sobre el bien com\u00fan y lleven a manipular la informaci\u00f3n para proteger sus propios proyectos. En este contexto internacional, donde se nos plantea la disyuntiva que no podemos ignorar de mejorar o destruir el ambiente, cada iniciativa peque\u00f1a o grande, individual o colectiva, para cuidar la creaci\u00f3n indica el camino seguro para esa \u00abgenerosa y digna creatividad, que muestra lo mejor del ser humano\u00bb (ib\u00edd., 211). \u00abEl clima es un bien com\u00fan, de todos y para todos; [\u2026] el cambio clim\u00e1tico es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, econ\u00f3micas, distributivas y pol\u00edticas, y plantea uno de los principales desaf\u00edos actuales para la humanidad\u00bb (ib\u00edd., 23-25) cuya respuesta \u00abdebe incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los m\u00e1s postergados\u00bb (ib\u00edd., 93). Ya que \u00abel abuso y la destrucci\u00f3n del ambiente, al mismo tiempo, va acompa\u00f1ado por un imparable proceso de exclusi\u00f3n\u00bb (Discurso a la ONU, 25 septiembre 2015).<br \/>\nLa COP21 es un paso importante en el proceso de desarrollo de un nuevo sistema energ\u00e9tico, que dependa al m\u00ednimo de los combustibles f\u00f3siles, busque la eficiencia energ\u00e9tica y se estructure con el uso de energ\u00eda con bajo o nulo contenido de carbono. Estamos ante el gran compromiso pol\u00edtico y econ\u00f3mico de replantear y corregir las disfunciones y distorsiones del actual modelo de desarrollo. El Acuerdo de Par\u00eds puede dar una se\u00f1al clara en esta direcci\u00f3n, siempre que, como ya tuve ocasi\u00f3n de decir ante la Asamblea General de la ONU, evitemos \u00abtoda tentaci\u00f3n de caer en un nominalismo declaracionista con efecto tranquilizador en las conciencias. Debemos cuidar que nuestras instituciones seanrealmente efectivas\u00bb (ib\u00edd.). Por eso, espero que la COP21 lleve a concluir un acuerdo global y \u00abtransformador\u00bb basado en los principios de solidaridad, justicia, equidad y participaci\u00f3n, y orientando a la consecuci\u00f3n de tres objetivos, a la vez complejos pero interdependientes: el alivio del impacto del cambio clim\u00e1tico, la lucha contra la pobreza y el respeto de la dignidad humana. A pesar de muchas dificultades, se est\u00e1 afirmando la \u00abtendencia a concebir el planeta como patria y la humanidad como pueblo que habita una casa de todos\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 164). Ning\u00fan pa\u00eds \u00abpuede actuar al margen de una responsabilidad com\u00fan. Si realmente queremos un cambio positivo, tenemos que asumir humildemente nuestra interdependencia\u00bb (Discurso a los movimientos populares, 9 julio 2015). El problema surge cuando creemos que interdependencia es sin\u00f3nimo de imposici\u00f3n o sumisi\u00f3n de unos en funci\u00f3n de los intereses de los otros. Del m\u00e1s d\u00e9bil en funci\u00f3n del m\u00e1s fuerte. Es necesario un di\u00e1logo sincero abierto, con la cooperaci\u00f3n responsable de todos: autoridades pol\u00edticas, comunidad cient\u00edfica, empresas y sociedad civil. No faltan ejemplos positivos que nos demuestran c\u00f3mo una verdadera colaboraci\u00f3n entre la pol\u00edtica, la ciencia y la econom\u00eda es capaz de lograr importantes resultados. Somos conscientes, sin embargo, de que los \u00abseres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, tambi\u00e9n pueden sobreponerse, volver a optar por el bien y regenerarse\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 205). Esta toma de conciencia profunda nos lleva a esperar que, si la humanidad del per\u00edodo post-industrial podr\u00eda ser recordada como una de las m\u00e1s irresponsables de la historia, \u00abla humanidad de comienzos del siglo XXI [sea] recordada por haber asumido con generosidad sus graves responsabilidades\u00bb (ib\u00edd., 165). Para eso es necesario poner la econom\u00eda y la pol\u00edtica al servicio de los pueblos donde \u00abel ser humano, en armon\u00eda con la naturaleza, estructura todo el sistema de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n para que las capacidades y las necesidades de cada uno encuentren un cauce adecuado en el ser social\u00bb (Discurso a los movimientos populares, 9 julio 2015). No se trata de una utop\u00eda fant\u00e1stica, por el contrario, una perspectiva realista que pone la persona y su dignidad como punto de partida y hacia donde todo tiene que fluir. El cambio de rumbo que necesitamos no es posible realizarlo sin un compromiso sustancial por la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n. Nada ser\u00e1 posible si las soluciones pol\u00edticas y t\u00e9cnicas no van acompa\u00f1adas de un proceso de educaci\u00f3n que promueva nuevos estilos de vida. Un nuevo estilo cultural. Esto exige una formaci\u00f3n destinada a fomentar en ni\u00f1os y ni\u00f1as, mujeres y hombres, j\u00f3venes y adultos, la asunci\u00f3n de una cultura del cuidado; cuidado de s\u00ed, cuidado del otro, cuidado del ambiente; en lugar de la cultura de la degradaci\u00f3n y del descarte. Descarte de s\u00ed, del otro, descarte del ambiente. La promoci\u00f3n de la \u00abconciencia de un origen com\u00fan, de una pertenencia mutua y de un futuro compartido por todos [nos] permitir\u00e1 el desarrollo de nuevas convicciones, actitudes y formas de vida. Se trata de un gran desaf\u00edo cultural, espiritual y educativo que supondr\u00e1 largos procesos de regeneraci\u00f3n\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 202), que todav\u00eda estamos a tiempo de impulsar. Son muchos los rostros, las historias, las consecuencias evidentes en miles de personas que la cultura del degrado y del descarte ha llevado a sacrificar bajo los \u00eddolos de las ganancias y del consumo. Debemos cuidarnos de un triste signo de la \u00abglobalizaci\u00f3n de la indiferencia, que nos va \u201cacostumbrando\u201d lentamente al sufrimiento de los otros, como si fuera algo normal\u00bb (Mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentaci\u00f3n 2013, 16 octubre 2013, 2), o peor a\u00fan, a resignarnos ante las formas extremas y escandalosas de \u201cdescarte\u201d y de exclusi\u00f3n social, como son las nuevas formas de esclavitud, el tr\u00e1fico de personas, el trabajo forzado, la prostituci\u00f3n, el tr\u00e1fico de \u00f3rganos. \u00abEs tr\u00e1gico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradaci\u00f3n ambiental, que no son reconocidos como refugiados en las convenciones internacionales y llevan el peso de sus vidas abandonadas sin protecci\u00f3n normativa alguna\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 25). Son muchas vidas, son muchas historias, son muchos sue\u00f1os que naufragan en nuestro presente. No podemos permanecer indiferentes ante esto. No tenemos derecho. En paralelo al descuido del ambiente, desde hace tiempo somos testigos de un r\u00e1pido proceso de urbanizaci\u00f3n, que por desgracia conduce con frecuencia a un \u00abcrecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres [e \u2026] ineficientes\u00bb (ib\u00edd., 44). Y son tambi\u00e9n lugares donde se difunden s\u00edntomas preocupantes de una tr\u00e1gica rotura de los v\u00ednculos de integraci\u00f3n y de comuni\u00f3n social, que lleva al \u00abcrecimiento de la violencia y [al] surgimiento de nuevas formas de agresividad social, [al] narcotr\u00e1fico y [al] consumo creciente de drogas entre los m\u00e1s j\u00f3venes, [a] la p\u00e9rdida de identidad\u00bb (ib\u00edd., 46), al desarraigo y al anonimato social (cf. ib\u00edd, 149). Quiero expresar mi aliento a cuantos, a nivel local e internacional, trabajan para asegurar que el proceso de urbanizaci\u00f3n se convierta en un instrumento eficaz para el desarrollo y la integraci\u00f3n, a fin de garantizar a todos, y en especial a las personas que viven en barrios marginales, condiciones de vida dignas, garantizando los derechos b\u00e1sicos a la tierra, al techo y al trabajo. Es necesario fomentar iniciativas de planificaci\u00f3n urbana y del cuidado de los espacios p\u00fablicos que vayan en esta direcci\u00f3n y contemplen la participaci\u00f3n de la gente del lugar, tratando de contrarrestar las muchas desigualdades y los bolsones de pobreza urbana, no s\u00f3lo econ\u00f3micos, sino tambi\u00e9n y sobre todo sociales y ambientales. La futura Conferencia H\u00e1bitat-III, prevista en Quito para octubre de 2016, podr\u00eda ser un momento importante para identificar maneras de responder a estas problem\u00e1ticas. Dentro de pocos d\u00edas, esta ciudad de Nairobi, ser\u00e1 sede de la 10\u00aa Conferencia Ministerial de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio. En 1967, frente a un mundo cada vez m\u00e1s interdependiente, y anticip\u00e1ndose en aquellos a\u00f1os a la presente realidad de la globalizaci\u00f3n, mi predecesor Pablo VI reflexionaba sobre c\u00f3mo las relaciones comerciales entre los Estados podr\u00edan ser un elemento fundamental para el desarrollo de los pueblos o, por el contrario, causa de miseria y de exclusi\u00f3n (cf. Carta enc. Populorum progressio, 56-62). Aun reconociendo lo mucho que se ha trabajado en esta materia, parece que no se ha llegado todav\u00eda a un sistema comercial internacional equitativo y totalmente al servicio de la lucha contra la pobreza y la exclusi\u00f3n. Las relaciones comerciales entre los Estados, parte indispensable de las relaciones entre los pueblos, pueden servir tanto para da\u00f1ar el ambiente como para recuperarlo y asegurarlo para las generaciones futuras. Expreso mi deseo de que las deliberaciones de la pr\u00f3xima Conferencia de Nairobi no sean un simple equilibrio de intereses contrapuestos, sino un verdadero servicio al cuidado de la casa com\u00fan y al desarrollo integral de las personas, especialmente de los m\u00e1s postergados. En particular, quiero unirme a las preocupaciones de tantas realidades comprometidas en la cooperaci\u00f3n al desarrollo y en la asistencia sanitaria \u2013entre ellos las congregaciones religiosas que asisten a los m\u00e1s pobres y excluidos\u2013, acerca de los acuerdos sobre la propiedad intelectual y el acceso a las medicinas y cuidados esenciales de la salud. Los Tratados de libre comercio regionales sobre la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual, en particular en materia farmac\u00e9utica y de biotecnolog\u00eda, no s\u00f3lo no deben limitar las facultades ya otorgadas a los Estados por los acuerdos multilaterales, sino que, al contrario, deber\u00edan ser un instrumento para asegurar un m\u00ednimo de atenci\u00f3n sanitaria y de acceso a los remedios b\u00e1sicos para todos. Las discusiones multilaterales, a su vez, deben dar a los pa\u00edses m\u00e1s pobres el tiempo, la elasticidad y las excepciones necesarias para una adecuaci\u00f3n ordenada y no traum\u00e1tica a las normas comerciales. La interdependencia y la integraci\u00f3n de las econom\u00edas no debe suponer el m\u00e1s m\u00ednimo detrimento de los sistemas de salud y de protecci\u00f3n social existentes; al contrario, deben favorecer su creaci\u00f3n y funcionamiento. Algunos temas sanitarios, como la eliminaci\u00f3n de la malaria y la tuberculosis, la cura de las llamadas enfermedades \u00abhu\u00e9rfanas\u00bb y los sectores de la medicina tropical desatendidos, reclaman una atenci\u00f3n pol\u00edtica primaria, por encima de cualquier otro inter\u00e9s comercial o pol\u00edtico. \u00c1frica ofrece al mundo una belleza y una riqueza natural que nos lleva a alabar al Creador. Este patrimonio africano y de toda la humanidad sufre un constante riesgo de destrucci\u00f3n, causado por ego\u00edsmos humanos de todo tipo y por el abuso de situaciones de pobreza y exclusi\u00f3n. En el contexto de las relaciones econ\u00f3micas entre los Estados y los pueblos no se puede dejar de hablar de los tr\u00e1ficos ilegales que crecen en un ambiente de pobreza y que, a su vez alimentan la pobreza y la exclusi\u00f3n. El comercio ilegal de diamantes y piedras preciosas, de metales raros o de alto valor estrat\u00e9gico, de maderas y material biol\u00f3gico, y de productos animales, como el caso del tr\u00e1fico de marfil y la consecuente matanza de elefantes, alimenta la inestabilidad pol\u00edtica, alimenta el crimen organizado y el terrorismo. Tambi\u00e9n esta situaci\u00f3n es un grito de los hombres y de la tierra que tiene que ser escuchado por la Comunidad Internacional. En mi reciente visita a la sede de la ONU en Nueva York, pude expresar el deseo y la esperanza de que la obra de las Naciones Unidas y de todos los desarrollos multilaterales pueda ser \u00abprenda de un futuro seguro y feliz para las generaciones futuras. Lo ser\u00e1 si los representantes de los Estados sabr\u00e1n dejar de lado los intereses sectoriales e ideolog\u00edas, y buscar sinceramente el servicio al bien com\u00fan\u00bb (Discurso a la ONU, 25 septiembre 2015). Renuevo una vez m\u00e1s el apoyo de la Comunidad Cat\u00f3lica, y el m\u00edo de seguir rezando y colaborando para que los frutos de la cooperaci\u00f3n regional que se expresan hoy en la Uni\u00f3n Africana y en los muchos acuerdos africanos de comercio, cooperaci\u00f3n y desarrollo sean vividos con vigor y teniendo siempre en cuenta el bien com\u00fan de los hijos de esta tierra. La bendici\u00f3n del Alt\u00edsimo sea con todos y cada uno de ustedes y sus pueblos. Gracias. VISITA AL SUBURBIO DE KANGEMI DISCURSO DEL SANTO PADRE Nairobi (Kenia) \u2013 Viernes 27 de noviembre de 2015 Gracias por recibirme en su barrio. Gracias al Se\u00f1or Arzobispo Kivuva y al Padre Pascal por sus palabras. En verdad, me siento como en casa compartiendo este momento con hermanos y hermanas que, no me averg\u00fcenza decirlo, tienen un lugar preferencial en mi vida y opciones. Estoy aqu\u00ed porque quiero que sepan que sus alegr\u00edas y esperanzas, sus angustias y tristezas, no me son indiferentes. S\u00e9 de las dificultades que atraviesan d\u00eda a d\u00eda. \u00bfC\u00f3mo no denunciar las injusticias que sufren? Pero ante todo, quisiera detenerme en una realidad que los discursos excluyentes no logran reconocer o parecen desconocer. Me quiero referir a la sabidur\u00eda de los barrios populares. Una sabidur\u00eda que brota de la \u00abempecinada resistencia de lo aut\u00e9ntico\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 112), de valores evang\u00e9licos que la sociedad opulenta, adormecida por el consumo desenfrenado, pareciera haber olvidado. Ustedes son capaces de tejer \u00ablazos de pertenencia y de convivencia que convierten el hacinamiento en una experiencia comunitaria donde se rompen las paredes del yo y se superan las barreras del ego\u00edsmo\u00bb (ib\u00edd, 149). La cultura de los barrios populares, impregnada con esa sabidur\u00eda particular, \u00abtiene caracter\u00edsticas muy positivas, que son un aporte para el tiempo que nos toca vivir, se expresa en valores como la solidaridad; dar la vida por otro; preferir el nacimiento a la muerte; dar un entierro cristiano a sus muertos. Ofrecer un lugar para el enfermo en la propia casa; compartir el pan con el hambriento: \u201cdonde comen 10 comen 12\u201d; la paciencia y la fortaleza frente a las grandes adversidades, etc.\u00bb (Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia, Argentina, \u201cReflexiones sobre la urbanizaci\u00f3n y la cultura villera\u201d, 2010). Valores que se sustentan en que cada ser humano es m\u00e1s importante que el dios dinero. Gracias por recordarnos que hay otro tipo de cultura posible. Quisiera reivindicar en primer lugar estos valores que ustedes practican, valores que no cotizan en Bolsa, valores con los que no se especula ni tienen precio de mercado. Los felicito, los acompa\u00f1o y quiero que sepan que el Se\u00f1or nunca se olvida de ustedes. El camino de Jes\u00fas comenz\u00f3 en las periferias, va desde los pobres y con los pobres hacia todos. Reconocer estas manifestaciones de vida buena que crecen cotidianamente entre ustedes no implica, de ninguna manera, desconocer la atroz injusticia de la marginaci\u00f3n urbana. Son las heridas provocadas por minor\u00edas que concentran el poder, la riqueza y derrochan con ego\u00edsmo, mientras crecientes mayor\u00edas deben refugiarse en periferias abandonadas, contaminadas, descartadas. Esto se agrava cuando vemos la injusta distribuci\u00f3n del suelo \u2013tal vez no en este barrio pero s\u00ed en otros\u2013, que lleva en muchos casos a familias enteras a pagar alquileres abusivos por viviendas en condiciones edilicias nada adecuadas. Tambi\u00e9n s\u00e9 del grave problema del acaparamiento de tierras por parte de \u00abdesarrolladores privados\u00bb sin rostro, que hasta pretenden apropiarse del patio de las escuelas de sus hijos. Esto sucede porque se olvida que \u00abDios ha dado la tierra a todo el g\u00e9nero humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno\u00bb (Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 31). En este sentido, es un grave problema la falta de acceso a infraestructuras y servicios b\u00e1sicos. Me refiero a ba\u00f1os, alcantarillado, desag\u00fces, recolecci\u00f3n de residuos, luz, caminos, pero tambi\u00e9n a escuelas, hospitales, centros recreativos y deportivos, talleres art\u00edsticos. Quiero referirme en particular al agua potable. \u00abEl acceso al agua potable y segura es un derecho humano b\u00e1sico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condici\u00f3n para el ejercicio de los dem\u00e1s derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 30). Negarle el agua a una familia, bajo cualquier pretexto burocr\u00e1tico, es una gran injusticia, sobre todo cuando se lucra con esta necesidad. Este contexto de indiferencia y hostilidad que sufren los barrios populares se agrava cuando la violencia se generaliza y las organizaciones criminales, al servicio de intereses econ\u00f3micos o pol\u00edticos, utilizan a ni\u00f1os y j\u00f3venes como \u00abcarne de ca\u00f1\u00f3n\u00bb para sus negocios ensangrentados. Tambi\u00e9n conozco los padecimientos de las mujeres que luchan heroicamente para proteger a sus hijos e hijas de estos peligros. Pido a Dios que las autoridades asuman junto a ustedes el camino de la inclusi\u00f3n social, la educaci\u00f3n, el deporte, la acci\u00f3n comunitaria y la protecci\u00f3n de las familias, porque es esta la \u00fanica garant\u00eda de una paz justa, verdadera y duradera. Estas realidades que he enumerado no son una combinaci\u00f3n casual de problemas aislados. Incluso son una consecuencia de nuevas formas de colonialismo que pretende que los pa\u00edses africanos sean \u00abpiezas de un mecanismo y de un engranaje gigantesco\u00bb (Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Ecclesia in Africa, 52). No faltan, de hecho, presiones para que se adopten pol\u00edticas de descarte, como la de la reducci\u00f3n de la natalidad, que pretenden \u00ablegitimar el modelo distributivo actual, donde una minor\u00eda se cree con el derecho de consumir en una proporci\u00f3n que ser\u00eda imposible generalizar\u00bb (Carta enc. Laudato si\u2019, 50). En ese sentido, propongo retomar la idea de una respetuosa integraci\u00f3n urbana. Ni erradicaci\u00f3n, ni paternalismo, ni indiferencia, ni mera contenci\u00f3n. Necesitamos ciudades integradas y para todos. Necesitamos superar la mera proclamaci\u00f3n de derechos que en la pr\u00e1ctica no se respetan, concretar acciones sistem\u00e1ticas que mejoren el h\u00e1bitat popular y planificar nuevas urbanizaciones de calidad para albergar a las futuras generaciones. La deuda social, la deuda ambiental con los pobres de las ciudades se paga haciendo efectivo el derecho sagrado de las \u00abtres T\u00bb: tierra, techo y trabajo. Esto no es filantrop\u00eda, es una obligaci\u00f3n moral de todos. Quiero llamar a todos los cristianos, en particular a los pastores, a renovar el impulso misionero, a tomar la iniciativa frente a tantas injusticias, a involucrarse con los problemas de los vecinos, a acompa\u00f1arlos en sus luchas, a cuidar los frutos de su trabajo comunitario y celebrar juntos cada peque\u00f1a o gran victoria. S\u00e9 que hacen mucho pero les pido que recuerden que no es una tarea m\u00e1s, sino tal vez la m\u00e1s importante, porque \u00ablos pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio\u00bb (Benedicto XVI, Discurso en el encuentro con el Episcopado brasile\u00f1o, 11 mayo 2007, 3). Queridos vecinos, queridos hermanos. Recemos, trabajemos y compromet\u00e1monos juntos para que toda familia tenga un techo digno, tenga acceso al agua potable, tenga un ba\u00f1o, tenga energ\u00eda segura para iluminarse, cocinar, para que puedan mejorar sus viviendas&#8230; para que todo barrio tenga caminos, plazas, escuelas, hospitales, espacios deportivos, recreativos y art\u00edsticos; para que los servicios b\u00e1sicos lleguen a cada uno de ustedes; para que se escuchen sus reclamos y su clamor de oportunidades; para que todos puedan gozar de la paz y la seguridad que se merecen conforme a su infinita dignidad humana. Mungu awabariki (Que Dios los bendiga). Y les pido, por favor, que no se olviden de rezar por m\u00ed. \u00a9 Copyright &#8211; Libreria Editrice Vaticana Reflexi\u00f3n Es absolutamente necesaria otra conversi\u00f3n 1.- Y vino la Palabra de Dios a Juan en el desierto, no en Jerusal\u00e9n o en Cesarea de Felipe. All\u00ed hay demasiado ruido para que el susurro de la voz de Dios se pueda o\u00edr. Vino en la soledad del desierto. Soledad, paz que necesitamos todos para escuchar la Palabra de Dios con tanta televisi\u00f3n, tanta radio, tantos peri\u00f3dicos, tanto Internet, tanta m\u00fasica insufrible\u2026cegamos los o\u00eddos y el coraz\u00f3n y es imposible escuchar a Dios. Todos necesitamos momentos de soledad, de paz interior. Y cu\u00e1ntas veces en el mismo interior necesitamos silencio. Cu\u00e1ntas veces aun hablando con Dios lo apabullamos con nuestros argumentos filos\u00f3ficos y conocimientos teol\u00f3gicos. Dios se admira de nuestro saber y se olvida de comunicarnos lo \u00fanico que s\u00f3lo \u00c9l sabe. Y no pocas veces son las palabras de los curas las que impiden que Dios se comunique. Palabras que en vez de ser t\u00edmidas, sencillas, a tono con el susurro de la voz de Dios, con trompeter\u00eda doct\u00edsima ante la que el mismo Dios se asusta. Pues esta es la primera conversi\u00f3n que nos pide Juan el Bautista: del ruido al silencio. 2.- Y creo que no nos vendr\u00eda mal\u2026 o m\u00e1s dir\u00eda que es absolutamente necesaria otra conversi\u00f3n, del mercantilismo y contabilidad religiosa, que fi\u00e1ndonos de los muchos actos buenos que hacemos, chalaneando con Dios, a abandonarnos por completo al amor que Dios en que vivimos envueltos. Como peces en pecera de agua todos vivimos rodeados de esta atmosfera en la que respiramos sin darnos cuenta del aire que por todas partes nos rodea, pues as\u00ed vivimos envueltos en el amor de Dios sin darnos cuenta que nos envuelve su cari\u00f1o por todas partes, seamos buenos y malos, porque para Dios no hay nadie malo, sino insolvente, ni bueno, sino querido por \u00c9l\u2026 Conversi\u00f3n al amor de Dios, jug\u00e1rnoslo todo a la sola carta del amor de Dios. 3.- Y a prop\u00f3sito de esa primera conversi\u00f3n de que os hablaba del parloteo al silencio, dice un salmo: El cielo en su silencio proclama la gloria de Dios El firmamento pregona la obra de tus manos. El d\u00eda al d\u00eda le pasa su mensaje\u2026 La noche a la noche se lo susurra. Sin que hablen, sin que pronuncien sin que resuene su voz a toda la tierra alcanza su preg\u00f3n y hasta los l\u00edmites del orbe su lenguaje. \u00bfAprenderemos alguna vez a hablar con cari\u00f1o? \u00bfA estar con cari\u00f1o? Jos\u00e9 Mar\u00eda Maruri, SJ, www.betania.es Dios nos llama a la conversi\u00f3n 1.- Juan Bautista, un personaje singular. El eco de la predicaci\u00f3n de Juan Bautista ha llegado hasta nuestros d\u00edas en este segundo Domingo de Adviento. Juan Bautista es un personaje singular, fiel siempre a su vocaci\u00f3n y a su misi\u00f3n con humildad. Ni siquiera &#8220;se sent\u00eda digno de soltar las correas de las sandalias de aquel&#8221; a quien anunciaba. Pero a\u00fan atrae m\u00e1s su sentido espiritual, el mensaje asc\u00e9tico de Juan. Es un mensaje que se hac\u00eda dur\u00edsimo con los poderosos: &#8220;No te es l\u00edcito vivir con la mujer de tu hermano&#8221;; cortante con los fariseos: &#8220;Son una raza de v\u00edboras&#8221;; fuerte con los soldados: &#8220;No hag\u00e1is extorsi\u00f3n a nadie y cont\u00e9ntense con la paga&#8221;; suplicante con los publicanos: &#8220;No pid\u00e1is m\u00e1s de lo tasado&#8221;. Y todo esto, consciente de que estaba &#8220;preparando los caminos del Se\u00f1or&#8221;, &#8220;enderezando las sendas&#8221;, Nos hace falta Juan en nuestros d\u00edas. En estas ciudades rebosantes de multitudes, de muchedumbres informes y masificadas, en estas ciudades que, bajo otros aspectos, son verdaderos desiertos, est\u00e1 haciendo falta que aparezca Juan con su mensaje: &#8220;Yo soy la voz del que clama en el desierto&#8221;. 2.- Necesidad de conversi\u00f3n. Juan iba al grano y sin rodeos en su papel de precursor: Hay que cambiar, hay que convertirse. Porque \u201cel hacha est\u00e1 tocando ya la ra\u00edz, y todo \u00e1rbol sin frutos ser\u00e1 talado y echado al fuego&#8221;. \u00c9l nos invita tambi\u00e9n a ti y a m\u00ed, dici\u00e9ndonos con potente y penetrante voz: \u00a1Endereza tus pasos! \u00a1El Se\u00f1or viene, y ya est\u00e1 a la puerta!&#8221;. S\u00ed, el Se\u00f1or que vino hace dos mil a\u00f1os y que vendr\u00e1 al final de los tiempos, viene tambi\u00e9n a nosotros en el hoy de nuestra historia y de muchas formas se acerca para tocar suave o fuertemente a la puerta de nuestros corazones. Por tanto: \u00a1desp\u00f3jate de la impaciencia con que sueles tratar a algunas personas y rev\u00edstete de la paciencia, tratando a todos con m\u00e1xima afabilidad! \u00a1Desp\u00f3jate del ego\u00edsmo y apego a los bienes materiales para revestirte de actitudes de generosidad y desprendimiento! \u00a1Desp\u00f3jate de la insensibilidad frente a las necesidades del pr\u00f3jimo y rev\u00edstete de la caridad que se hace concreta en actitudes e iniciativas de solidaridad! \u00a1Desp\u00f3jate de los chismes, de la difamaci\u00f3n, de la calumnia, de hablar mal de personas ausentes! 3.- Nuestra tarea es preparar los caminos del Se\u00f1or: &#8220;que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale&#8221;. \u00bfCu\u00e1l nuestra colina? Quiz\u00e1 sea nuestro orgullo y nuestra autosuficiencia. El gran pecado del hombre actual es prescindir de Dios y creerse \u00e9l mismo el todopoderoso. Pero podemos tambi\u00e9n vivir sin valorarnos, con una falsa humildad y abatimiento. Por eso se nos dice que nos levantemos y reconozcamos los dones que Dios nos ha dado para ponerlos a disposici\u00f3n de los hermanos. A veces nos empe\u00f1amos en caminar por caminos tortuosos o escabrosos. Dios quiere que eliminemos los baches y las curvas que nos desv\u00edan de la senda verdadera. Prepara los caminos al Se\u00f1or y le abre la puerta quien con humildad reconoce que necesita del Se\u00f1or y endereza sus pasos torcidos, quien se convierte de su mala conducta, quien abandona el camino del mal y de la mentira para recorrer el sendero del bien que conduce a la Vida. Prepara los caminos al Se\u00f1or quien se afana seriamente en quitar todo obst\u00e1culo del camino, despoj\u00e1ndose de todo lo que retarda o impide su llegada a nuestra morada interior. Prepara los caminos al Se\u00f1or y le abre la puerta quien se esfuerza en &#8220;rellenar los valles y abismos&#8221;, quien con sistem\u00e1tico trabajo lucha para se acaben las desigualdades y triunfe de una vez para siempre la justicia. Jos\u00e9 Mar\u00eda Mart\u00edn OSA, www.betania.es \u00bfConvertirnos? \u00bfy por qu\u00e9? \u00bfy de qu\u00e9? 1.- Algo bueno debemos de tener los hombres, cuando Dios, quiso nacer y hacerse hombre. Y \u00a1qu\u00e9 confianza tiene en nosotros Dios, cuando \u2013desde siglos y siglos\u2013 ha querido contar para su obra, con la colaboraci\u00f3n del ser humano! Juan Bautista, este domingo y el pr\u00f3ximo, centra nuestra atenci\u00f3n. La Historia de la Salvaci\u00f3n no es cosa exclusiva de Dios. Si, El quisiera, por supuesto que la podr\u00eda llevar a cabo en cuesti\u00f3n de horas, en d\u00e9cimas de segundos. Pero, Dios, sabe y quiere trabajar en equipo. \u00a1Hacen falta colaboradores! Solemos leer con frecuencia a la puerta de muchas iglesias. Juan Bautista representa a todo aquel que sabe y quiere trabajar con Dios y con Jes\u00fas, sin confundir ni perder los papeles. El Bautista fue puesto en la antesala de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Pero nunca pretendi\u00f3 ni luch\u00f3 por el sill\u00f3n de su Se\u00f1or. \u00a1Cu\u00e1ntos \u201cJuanes\u201d necesita la iglesia y hasta el mundo mismo! Al contrario que el Bautista, nosotros, nos creemos m\u00e1s que nadie. Nos cuesta doblegarnos, ya no para soltar los cordones de las sandalias del que viene, sino \u2013incluso\u2013 para ayudar o ceder un asiento al que m\u00e1s lo necesita. Juan vivi\u00f3 de una forma impresionante el adviento. La Palabra de Dios vino sobre \u00e9l, y cuando la Palabra sopla con fuerza, cambia la vida de las personas y, tambi\u00e9n, la de aquellas que rodean al iluminado por la Palabra. Juan intu\u00eda que algo iba a ocurrir. Que el Mes\u00edas andaba cerca. Que hab\u00eda que apresurarse para que, cuando el Se\u00f1or llegase, encontrase los caminos de las personas, los rincones de corazones, la claridad de las conciencias y la vida de los pueblos de aquellos tiempos, a punto: sin baches, sin precipicios peligrosos que entorpecieran la entrada del Se\u00f1or. Unos le cre\u00edan. Otros lo maldec\u00edan. Unos le admiraban y otros\u2026 le odiaban. 2. La historia se repite. Hoy como entonces, la Iglesia, es ese Juan que \u2013a los cuatro vientos\u2013 anuncia por activa y por pasiva y hasta la saciedad: \u00a1convert\u00edos, viene el Se\u00f1or! \u00bfConvertirnos? \u00bfDe qu\u00e9? \u00bfY por qu\u00e9? Rebate el hombre que huye de desiertos o de saltamontes y que prefiere rascacielos o merluza a la romana. \u00a1Pues s\u00ed! Convertirnos de los caminos equivocados. Convertirnos de los corazones endurecidos por el paso del tiempo. Convertirnos de la insensibilidad que nos impide contemplar, por la oraci\u00f3n y en la vida ordinaria, a Dios. Unos ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios. Otros se quedar\u00e1n mirando al sin sentido de los adornos navide\u00f1os. Unos seguir\u00e1n pensando que somos unos ilusos. Otros se abrir\u00e1n a la fe Como el nacimiento de Juan Bautista entonces, nuestro nacimiento y nuestra misi\u00f3n, entra y est\u00e1 en los planes de Dios para seguir emple\u00e1ndonos a fondo en la Historia de la Salvaci\u00f3n. Y, el momento que estamos viviendo, es la etapa que Dios nos ten\u00eda asignada. Miremos lo que nos rodea de otra manera; pongamos ilusi\u00f3n en nuestro trabajo; sembremos con fe lo que llevamos entre manos; demos un margen a Dios. Si \u00c9l nos ha llamado a vivir en este tiempo es porque \u201calgo nuevo\u201d se est\u00e1 cociendo sin que nuestros ojos lo vean o nuestros sentidos lo perciban. Llega la Navidad. \u00bfDe qu\u00e9 caminos tenemos que volver? \u00bfQu\u00e9 senderos tenemos que rectificar en nuestra forma de ser, pensar y actuar? Que este A\u00f1o de la fe sirva para saber que, el Se\u00f1or, viene y, por El, merece la pena esforzarse en el arreglo de los caminos de nuestra vida. Javier Leoz, www.betania.es \u00a1Comprom\u00e9tete inscribi\u00e9ndote en tu parroquia! Tu aporte es importante \u00a1Contigo somos 100% Iglesia! \u00a1MARANATHA! \u00a1Ven, Se\u00f1or, Jes\u00fas Los Personajes del Adviento: Isa\u00edas Fuente: http:\/\/www.aciprensa.com\/fiestas\/Adviento\/isaias.html Juan Bautista, representa la preparaci\u00f3n Isa\u00edas est\u00e1 presente en Juan Bautista, como Juan Bautista est\u00e1 presente en aqu\u00e9l al que ha preparado el camino y que dir\u00e1 de \u00e9l: &#8220;No ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista&#8221;. San Lucas nos cuenta con detalle el anuncio del nacimiento de Juan (Lc 1, 5-25). Esta extra\u00f1a entrada en escena de un ser que se convertir\u00e1 en uno de los m\u00e1s importantes jalones de la realizaci\u00f3n de los planes divinos es muy del estilo del Antiguo Testamento. Todos los seres vivos deb\u00edan ser destruidos por el diluvio, pero No\u00e9 v los suyos fueron salvados en el arca. Isaac nace de Sara, demasiado anciana para dar a luz. David, joven y sin t\u00e9cnica de combate, derriba a Goliat. Mois\u00e9s, futuro gu\u00eda del pueblo de Israel, es encontrado en una cesta (designada en hebreo con la misma palabra que el arca) y salvado de la muerte. De esta manera, Dios quiere subrayar que \u00c9l mismo toma la iniciativa de la salvaci\u00f3n de su pueblo. El anuncio del nacimiento de Juan es solemne. Se realiza en el marco lit\u00fargico del templo. Desde la designaci\u00f3n del nombre del ni\u00f1o, &#8220;Juan&#8221;, que significa &#8220;Yahv\u00e9 es favorable&#8221;, todo es concreta preparaci\u00f3n divina del instrumento que el Se\u00f1or ha elegido. Su llegada no pasar\u00e1 desapercibida y muchos se gozar\u00e1n en su nacimiento (Lc 1, 14); se abstendr\u00e1 de vino y bebidas embriagantes, ser\u00e1 un ni\u00f1o consagrado y, como lo prescribe el libro de los N\u00fameros (6, 1), no beber\u00e1 vino ni licor fermentado. Juan es ya signo de su vocaci\u00f3n de asceta. El Esp\u00edritu habita en \u00e9l desde el seno de su madre. A su vocaci\u00f3n de asceta se une la de gu\u00eda de su pueblo (Lc 1, 17). Preceder\u00e1 al Mes\u00edas, papel que Malaqu\u00edas (3, 23) atribu\u00eda a El\u00edas. Su circuncisi\u00f3n, hecho caracter\u00edstico, muestra tambi\u00e9n la elecci\u00f3n divina: nadie en su parentela lleva el nombre de Juan (Lc 1, 61), pero el Se\u00f1or quiere que se le llame as\u00ed cambiando las costumbres. El Se\u00f1or es quien le ha elegido, es \u00e9l quien dirige todo y gu\u00eda a su pueblo. Bendito sea el Se\u00f1or Dios de Israel\u2026 El nacimiento de Juan es motivo de un admirable poema que, a la vez, es acci\u00f3n de gracias y descripci\u00f3n del futuro papel del ni\u00f1o. Este poema lo canta la Iglesia cada d\u00eda al final de los Laudes reavivando su acci\u00f3n de gracias por la salvaci\u00f3n que Dios le ha dado y en reconocimiento porque Juan sigue mostr\u00e1ndole &#8220;el camino de la paz&#8221;. Juan Bautista es el signo de la irrupci\u00f3n de Dios en su pueblo. El Se\u00f1or le visita, le libra, realiza la alianza que hab\u00eda prometido. El papel del precursor es muy preciso: prepara los caminos del Se\u00f1or (Is 40, 3), da a su pueblo el &#8220;conocimiento de la salvaci\u00f3n. Todo el af\u00e1n especulativo y contemplativo de Israel es<br \/>\nconocer la salvaci\u00f3n, las maravillas del designio de Dios sobre su pueblo. El conocimiento de esa salvaci\u00f3n provoca en \u00e9l la acci\u00f3n de gracias, la bendici\u00f3n, la proclamaci\u00f3n de los beneficios de Dios que se expresa por el &#8220;Bendito sea el Se\u00f1or, Dios de Israel&#8221;. Esta es la forma tradicional de oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias que admira los designios de Dios. Con estos mismos t\u00e9rminos el servidor de Abrah\u00e1n bendice a Yahv\u00e9 (Gn 24, 26). As\u00ed tambi\u00e9n se expresa Jetr\u00f3, suegro de Mois\u00e9s, reaccionando ante el relato admirable de lo queYahv\u00e9 hab\u00eda hecho para librar a Israel de los egipcios (Ex 18, 10). La salvaci\u00f3n es la remisi\u00f3n de los pecados, obra de la misericordiosa ternura de nuestro Dios (Lc 1, 77-78). Juan deber\u00e1, pues, anunciar un bautismo en el Esp\u00edritu para remisi\u00f3n de los pecados. Pero este bautismo no tendr\u00e1 s\u00f3lo este efecto negativo. Ser\u00e1 iluminaci\u00f3n. La misericordiosa ternura de Dios enviar\u00e1 al Mes\u00edas que, seg\u00fan dos pasajes de Isa\u00edas (9, 1 y 42, 7), recogidos por Cristo (Jn 8, 12), &#8220;iluminar\u00e1 a los que se hallan sentados en tinieblas y sombras de muerte&#8221; (Lc 1, 79).El papel de Juan, &#8220;allanar el camino del Se\u00f1or&#8221;. El lo sabe y se designa a s\u00ed mismo, refiri\u00e9ndose a Isa\u00edas (40, 3),como la voz que clama en el desierto: &#8220;Allanad el camino del Se\u00f1or&#8221;. M\u00e1s positivamente todav\u00eda, deber\u00e1 mostrar a aquel que est\u00e1 en medio de los hombres, pero que \u00e9stos no le conocen (Jn 1, 26) y a quien llama, cuando le ve venir: &#8220;Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo&#8221; (Jn 1, 29).Juan corresponde y quiere corresponder a lo que se ha dicho y previsto sobre \u00e9l. Debe dar testimonio de la presencia del Mes\u00edas. El modo de llamarle indica ya lo que el Mes\u00edas representa para \u00e9l: es el &#8220;Cordero de Dios&#8221;. ElLev\u00edtico, en el cap\u00edtulo 14, describe la inmolaci\u00f3n del cordero en expiaci\u00f3n por la impureza legal. Al leer este pasaje, Juan el evangelista piensa en el servidor de Yahv\u00e9, descrito por Isa\u00edas en el cap\u00edtulo 53, que lleva sobre s\u00ed los pecados de Israel. Juan Bautista, al mostrar a Cristo a sus disc\u00edpulos, le ve como la verdadera Pascua que supera la del \u00c9xodo (12, 1) y de la que el universo obtendr\u00e1 la salvaci\u00f3n. Toda la grandeza de Juan Bautista le viene de suhumildad y ocultamiento: &#8220;Es preciso que \u00e9l crezca v que yo disminuya&#8221; (Jn 3, 30). Todos ver\u00e1n la salvaci\u00f3n de Dios El sentido exacto de su papel y su voluntad de ocultamiento, han hecho del Bautista una figura siempre actual a trav\u00e9s de los siglos. No se puede hablar de \u00e9l sin hablar de Cristo, pero la Iglesia no recuerda nunca la venida de Cristo sin recordar al Precursor. No s\u00f3lo elPrecursor est\u00e1 unido a la venida de Cristo, sino tambi\u00e9n a su obra, que anuncia: la redenci\u00f3n del mundo y su reconstrucci\u00f3n hasta la Parus\u00eda. Cada a\u00f1o la Iglesia nos hace actual el testimonio de Juan y de su actitud frente a su mensaje. De este modo, Juan est\u00e1 siempre presente durante la liturgia de Adviento. En realidad, su ejemplo debe permanecer constantemente ante los ojos de la Iglesia. La Iglesia,- y cada uno de nosotros en ella-, tiene como misi\u00f3n preparar los caminos del Se\u00f1or, anunciar la Buena Noticia. Pero recibirla exige la conversi\u00f3n. Entrar en contacto con Cristo supone el desprendimiento de uno mismo. Sin esta ascesis, Cristo puede estar en medio de nosotros sin ser reconocido (Jn l, 26). Como Juan, laIglesia y sus fieles tienen el deber de no hacer pantalla a la luz, sino de dar testimonio de ella (Jn 1, 7). La esposa, la Iglesia, debe ceder el puesto al Esposo. Ella es testimonio y debe ocultarse ante aquel a quien testimonia. Papel dif\u00edcil el estar presente ante el mundo, firmemente presente hasta el martirio. como Juan, sin impulsar una &#8220;instituci\u00f3n&#8221; en vez de impulsar la persona de Cristo. Papel misionero siempre dif\u00edcil el de anunciar la Buena Noticia y no unaraza, una civilizaci\u00f3n, una cultura o un pa\u00eds: &#8220;Es preciso que \u00e9l crezca v que yo disminuya&#8221; (Jn 3, 30). Anunciar la Buena Noticia y no una determinada espiritualidad, una determinada orden religiosa, una determinada acci\u00f3n cat\u00f3lica especializada; como Juan, mostrar a sus propios disc\u00edpulos donde est\u00e1 para ellos el&#8221;Cordero de Dios&#8221; y no acapararlos como si fu\u00e9ramos nosotros la luz que les va a iluminar. Esta debe ser una lecci\u00f3n siempre presente y necesaria, as\u00ed como tambi\u00e9n la de la ascesis del desierto y la del recogimiento en el amor para dar mejor testimonio. La elocuencia del silencio en el desierto es fundamental a todo verdadero y eficazanuncio de la Buena Noticia. Or\u00edgenes escribe en su comentario sobre San Lucas (Lc 4): En cuanto a m\u00ed, pienso que el misterio de Juan, todav\u00eda hoy, se realiza en el mundo&#8221;. La Iglesia, en realidad, contin\u00faa el papel del Precursor; nos muestra a Cristo, nos encamina hacia la venida del Se\u00f1or. Durante el Adviento, la gran figura delBautista se nos presenta viva para nosotros, hombres del siglo XX, en camino hacia el d\u00eda de Cristo. El mismo Cristo, tomando el texto de Malaqu\u00edas (3,1), nos habla de Juan como &#8220;mensajero&#8221; (4); Juan se designa a s\u00ed mismo como tal. San Lucas describe a Juan como un predicador que llama a la conversi\u00f3n absoluta y exige la renovaci\u00f3n: &#8220;Que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece, y lo escabroso se iguale. Se revelar\u00e1 la gloria del Se\u00f1or y todos los hombres la ver\u00e1n juntos&#8221;. As\u00ed se expresaba Isa\u00edas (40, 5-6) en un poema tomado por Lucas para mostrar la obra de Juan. Se trata de una renovaci\u00f3n, de un cambio, de una conversi\u00f3n que reside, sobre todo, en un esfuerzo para volver a la caridad, al amor a los otros (Lc 3, 10-14). Lucas resume en una frase toda la actividad de Juan: &#8220;Anunciaba al pueblo la Buena Noticia&#8221; (Lc 3, 18). Preparar los caminos del Se\u00f1or, anunciar la Buena Noticia, es el papel de Juan y el que nos exhorta a que nosotros desempe\u00f1emos.Hoy, este papel no es m\u00e1s sencillo que en los tiempos de Juan y nos incumbe a cada uno de nosotros. El martirio de Juan tuvo su origen en la franca honestidad con que denunci\u00f3 el pecado. Juan Bautista anunci\u00f3 al Cordero de Dios. Fue el primero que llam\u00f3 as\u00ed a Cristo. Citemos aqu\u00ed el bello Prefacio introducido en nuestra liturgia para la fiesta del martirio de San Juan Bautista, que resume admirablemente su vida y su papel: &#8220;Porque \u00e9l salt\u00f3 de alegr\u00eda en el vientre de su madre, al llegar el Salvador de los hombres, y su nacimiento fue motivo de gozo para muchos. El fue escogido entre todos los profetas para mostrar a las gentes al Cordero que quita el pecado del mundo. El bautiz\u00f3 en el Jord\u00e1n al autor del bautismo, y el agua viva tiene desde entonces poder de salvaci\u00f3n para los hombres. Y \u00e9l dio, por fin, su sangre como supremo testimonio por el nombre de Cristo&#8221;. Oraciones de Adviento Madre del Redentor Madre del Redentor, Virgen fecunda puerta del Cielo siempre abierta,<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Preparaci\u00f3n: Antes de la salida del celebrante Celebramos hoy el segundo domingo de Adviento, el tiempo fuerte que en que nos preparamos para recibir al Se\u00f1or que viene a nuestro encuentro en esta Navidad, en que conmemoramos el hecho hist\u00f3rico de su primera venida en la humildad de nuestra carne; pero es tambi\u00e9n el tiempo de nuestra preparaci\u00f3n a su segunda venida, la escatol\u00f3gica, que ser\u00e1 al final de los tiempos en el esplendor de su grandeza. 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