﻿{"id":100,"date":"2014-11-16T03:42:41","date_gmt":"2014-11-16T03:42:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=100"},"modified":"2014-11-16T03:43:50","modified_gmt":"2014-11-16T03:43:50","slug":"domingo-16-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/?p=100","title":{"rendered":"Domingo 16 de Noviembre"},"content":{"rendered":"<p><strong>Un apoyo para hacer la Lectio Divina del Evangelio del Domingo<\/strong><\/p>\n<p>XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario \u2013 Noviembre 16 de 2014<\/p>\n<p>Vivir como disc\u00edpulos de Jes\u00fas el tiempo de la espera (II):<\/p>\n<p><strong>Como los siervos que \u201chacen\u201d lo que har\u00eda su patr\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>San Mateo 25, 14-30<\/p>\n<p><!--more--><em>\u201cToda la palabra que tiene el timbre real de Dios y la imagen de su Verbo, es un aut\u00e9ntico tesoro\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>(Or\u00edgenes)<\/em><\/p>\n<p><strong><em>\u201cEl que hab\u00eda recibido cinco talentos<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>se puso a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><em>\u201cTe he confesado hasta el fin\u00a0<\/em><em>con firmeza y sin rubor.<\/em><\/p>\n<p><em>No he puesto nunca, Se\u00f1or,\u00a0<\/em><em>la luz bajo el celem\u00edn.<\/em><\/p>\n<p><em>Me cercaron con rigor\u00a0<\/em><em>angustias y sufrimientos,<\/em><\/p>\n<p><em>pero en mis desalientos\u00a0<\/em><em>venc\u00ed, Se\u00f1or, con ah\u00ednco.<\/em><\/p>\n<p><em>Me diste cinco talentos\u00a0<\/em><em>y te devuelvo otros cinco\u201d.<\/em><\/p>\n<p>(Jos\u00e9 M\u00aa Pem\u00e1n, \u201cEl divino impaciente\u201d)<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0Seguimos leyendo el cap\u00edtulo 25 de Mateo, el cual contiene tres grandes par\u00e1bolas. La par\u00e1bola de las v\u00edrgenes (25,1-13), la par\u00e1bola de los talentos (25,14-30) y la par\u00e1bola del juicio final (25,31-46), colocan la vida del disc\u00edpulo en el horizonte del destino final, se\u00f1alan lo que espera que \u201chaga\u201d un disc\u00edpulo de Jes\u00fas a lo largo de la historia, que es el tiempo de la \u201cespera\u201d de la Venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0Nos ocupa hoy la par\u00e1bola de los talentos (25,14-30). Toda ella est\u00e1 construida a partir del tipo de relaciones que se establecen entre un patr\u00f3n y sus tres siervos. Un disc\u00edpulo se define como un \u201cservidor\u201d. Pero, \u00bfqu\u00e9 se espera que haga el \u201cservidor\u201d? \u00bfQu\u00e9 tan importante puede ser lo haga o lo que deje de hacer? \u00bfCu\u00e1l es el destino del \u201cservidor\u201d fiel?<\/p>\n<p>Un sencillo estudio b\u00edblico nos permitir\u00e1 descubrir las respuestas y explorar las riquezas de un pasaje muy diciente para nuestra vida actual como \u201cdisc\u00edpulos\u201d de Jes\u00fas y para nuestra sociedad contempor\u00e1nea durante este tiempo de la historia que es tiempo de \u201cespera\u201d. Como en la par\u00e1bola de las 10 v\u00edrgenes, tambi\u00e9n aqu\u00ed nos encontramos ante la exigencia de una preparaci\u00f3n cuidadosa y responsable de la Venida del Se\u00f1or<\/p>\n<p><strong>Primera aproximaci\u00f3n al texto<\/strong><\/p>\n<p><strong>La imagen de fondo: el patr\u00f3n y sus siervos<\/strong><\/p>\n<p>La historia es simple: un hacendado que, al ausentarse, le encarga grandes cantidades de dinero sus siervos.<\/p>\n<p>Aunque para nuestra sensibilidad contempor\u00e1nea suena mal, se trata de un patr\u00f3n y sus tres esclavos (en griego: \u201cdouloi\u201d).<\/p>\n<p>El patr\u00f3n es un comerciante poderoso, esto se ve en las grades cantidades de dinero que deja. De repente se va a hacia una nueva aventura comercial.<\/p>\n<ul>\n<li>No debe extra\u00f1arnos el patr\u00f3n le tenga tanta confianza a tres de sus esclavos. Conocemos varias historias del mundo grecorromano donde hay esclavos con altas responsabilidades dentro de una casa: en la administraci\u00f3n econ\u00f3mica y en lo pol\u00edtico. Parad\u00f3jicamente, algunos de ellos lograban alto estatus social.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El hecho de que la par\u00e1bola se refiera a las relaciones de un patr\u00f3n con sus siervos, en principio puede sonar chocante. Con todo, la idea que se quiere transmitir es muy bella: somos servidores del Se\u00f1or. El hecho de que esta relaci\u00f3n con el Se\u00f1or se presente en t\u00e9rminos de \u201cdoulos\u201d es diciente: le pertenecemos al Se\u00f1or, pero esta pertenencia no es de dominaci\u00f3n, \u00e9l conf\u00eda en nosotros, nos ve como prolongaci\u00f3n de \u00e9l mismo, capaces de hacer lo que \u00e9l har\u00eda en el presente y aptos para compartir plenamente su vida en el futuro. La confianza es tan grande, que el Se\u00f1or entrega sus propios bienes y no est\u00e1 ah\u00ed para vigilar ni decir en todo instante lo que hay que hacer; \u00e9l cree en la buena conciencia, en la madurez y en las habilidades de sus servidores.<\/p>\n<p>Aparece as\u00ed el tema b\u00edblico de la \u201ccreaturalidad\u201d. Somos criaturas de Dios, por tanto nuestra vida se hace plenamente tal en la comuni\u00f3n con aquel de quien proviene todo lo que somos y tenemos. Todo lo que somos y tenemos lo hemos recibido. No nos dimos la vida ni tampoco nos daremos el destino final: todo es gracia. Incluso nuestras capacidades vienen de \u00c9l y es en el uso de ellas que nos jugaremos la realizaci\u00f3n plena de nuestra vida, una plenitud sobre la que Dios tiene la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>Sobre esta base se sit\u00faa el tema de la \u201cresponsabilidad\u201d. Es lo que vamos a ver enseguida explanado en forma de narraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El texto y su estructura<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><em>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos esta par\u00e1bola:<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino de los Cielos es como un hombre que, al salir de viaje, llam\u00f3 a sus servidores y les confi\u00f3 sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno seg\u00fan su capacidad; y despu\u00e9s parti\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>En seguida, el que hab\u00eda recibido cinco talentos fue a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco. De la misma manera, el que recibi\u00f3 dos gan\u00f3 otros dos; pero el que recibi\u00f3 uno solo hizo un pozo y enterr\u00f3 el dinero de su se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de un largo tiempo, lleg\u00f3 el se\u00f1or y arregl\u00f3 las cuentas con sus servidores. El que hab\u00eda recibido los cinco talentos se adelant\u00f3 y le presento otros cinco. \u00abSe\u00f1or, le dijo, me has confiado cinco talentos: aqu\u00ed est\u00e1n los otros cinco que he ganado\u00bb. \u00abEst\u00e1 bien, servidor bueno y fiel, le dijo su se\u00f1or; ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargar\u00e9 de mucho m\u00e1s: entra a participar del gozo de tu se\u00f1or\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Lleg\u00f3 luego el que hab\u00eda recibido dos talentos y le dijo: \u00abSe\u00f1or, me has confiado dos talentos: aqu\u00ed est\u00e1n los otros dos que he ganado\u00bb. \u00abEst\u00e1 bien, servidor bueno y fiel; y \u00a0que respondiste fielmente en lo poco, te encargare de mucho mas: entra a participar del gozo de tu se\u00f1or\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Lleg\u00f3 luego el que hab\u00eda recibido un solo talento. \u00abSe\u00f1or, le dijo, s\u00e9 que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido. Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: \u00a1aqu\u00ed tienes lo tuyo!\u00bb Pero el se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abServidor malo y perezoso, si sab\u00edas que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendr\u00edas que haber colocado el dinero en el banco, y as\u00ed, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses. Qu\u00edtenle el talento para d\u00e1rselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de m\u00e1s, pero al que no tiene, se le quitar\u00e1 aun lo que tiene. Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor in\u00fatil; all\u00ed habr\u00e1 llanto y rechinar de dientes\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>El texto tiene tres escenas. En cada una de ellas hay dos partes. Leamos el pasaje, con todas sus palabras, observando detenidamente la estructura:<\/p>\n<p><strong>Primera escena<\/strong>: el patr\u00f3n le conf\u00eda su propiedad a tres de sus esclavos (25,14-15a)<\/p>\n<p>a) El patr\u00f3n llama a los esclavos (25,14)<\/p>\n<p><strong><em>\u201c<sup>14<\/sup>[El Reino de los cielos] Es tambi\u00e9n como un hombre que, al ausentarse, llam\u00f3 a sus siervos y les encomend\u00f3 su hacienda\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>b) El patr\u00f3n le conf\u00eda cantidades de dinero a sus esclavos (25,15a)<\/p>\n<p>Al primero: <strong><em>\u201cA uno dio cinco talentos\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Al segundo: <strong><em>\u201cA otro dos\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<li>Al tercero: <strong><em>\u201cY a otro uno\u2026\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Con un criterio:<\/p>\n<p><strong><em>\u201c\u2026A cada cual seg\u00fan su capacidad\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Segunda escena<\/strong>: los esclavos sacan adelante sus negocios (25,15b-18)<\/p>\n<p>a) El patr\u00f3n se va (25,15b): \u201c<strong><em>Y se ausent\u00f3<\/em><\/strong>\u201d<\/p>\n<p>b) Los esclavos entran en acci\u00f3n (25,16-18)<\/p>\n<p>El primero (25,16): <strong><em><sup>\u201c<\/sup>Enseguida, el que hab\u00eda recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y gan\u00f3 otros cinco\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El segundo (25,17): <strong><em><sup>\u201c<\/sup>Igualmente el que hab\u00eda recibido dos gan\u00f3 otros dos\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<li>El tercero (25,18): \u201c<strong><em>En cambio el que hab\u00eda recibido uno se fue, cav\u00f3 un hoyo en tierra y escondi\u00f3 el dinero de su se\u00f1or\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Tercera escena<\/strong>: el patr\u00f3n pide cuentas (25,19-30)<\/p>\n<p>a) El patr\u00f3n regresa (25,19): <strong><em>\u201cAl cabo de mucho tiempo, vuelve el se\u00f1or de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>b) Los esclavos hacen rendici\u00f3n de cuentas (25,20-30)<\/li>\n<\/ol>\n<p>Declaraci\u00f3n del siervo que duplic\u00f3 los cinco talentos y recompensa por parte del patr\u00f3n (25,20-21):<\/p>\n<p><strong><em>\u201c<sup>20<\/sup>Lleg\u00e1ndose el que hab\u00eda recibido cinco talentos, present\u00f3 otros cinco, diciendo:<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u2018Se\u00f1or, cinco talentos me entregaste; aqu\u00ed tienes otros cinco que he ganado\u2019.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>21<\/sup>Su se\u00f1or le dijo: <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u2018\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!;<\/em><\/strong><strong><em>en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9;<\/em><\/strong><strong><em>entra en el gozo de tu se\u00f1or\u2019\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Declaraci\u00f3n del siervo que duplic\u00f3 los dos talentos y recompensa por parte del patr\u00f3n (25,22-23):<\/p>\n<p><strong><em>\u201c<sup>22 <\/sup>Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el de los dos talentos dijo:<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u2018Se\u00f1or, dos talentos me entregaste;<\/em><\/strong><strong><em>aqu\u00ed tienes otros dos que he ganado\u2019.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em><sup>23<\/sup>Su \u00a0se\u00f1or le dijo:<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u2018\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!; <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9; <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>entra en el gozo de tu se\u00f1or\u2019\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Declaraci\u00f3n-excusa del que recibi\u00f3 un solo talento y castigo por parte del patr\u00f3n (25,24-30):<\/p>\n<p><strong><em>\u201c<sup>24 <\/sup>Lleg\u00e1ndose tambi\u00e9n el que hab\u00eda recibido un talento dijo:<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u2018Se\u00f1or, s\u00e9 que eres un hombre duro,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>que cosechas donde no sembraste<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>y recoges donde no esparciste.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>25<\/sup>Por eso me dio miedo,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>y fui y escond\u00ed en tierra tu talento.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Mira, aqu\u00ed tienes lo que es tuyo\u2019.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>26<\/sup>Mas su se\u00f1or le respondi\u00f3: <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u2018Siervo malo y perezoso,<\/em><\/strong><strong><em>sab\u00edas que yo cosecho donde no sembr\u00e9<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>y recojo donde no esparc\u00ed;<\/em><\/strong><strong><em><sup>27<\/sup>deb\u00edas, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>y as\u00ed, al volver yo, habr\u00eda cobrado lo m\u00edo con los intereses.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>28<\/sup>Quitadle, por tanto, su talento\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>y d\u00e1dselo al que tiene los diez talentos.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>29<\/sup>Porque a todo el que tiene, se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1;\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>30<\/sup>Y a ese siervo in\u00fatil, echadle a las tinieblas de fuera.\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u2019.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Cinco observaciones sobre la estructura del pasaje<\/strong><\/p>\n<p>Volviendo sobre el texto y su estructura, pongamos de relieve algunas caracter\u00edsticas:<\/p>\n<p>(1) El manejo del tiempo en la par\u00e1bola nos permite ver sus grandes partes. Notablemente, la segunda y la tercera escena tienen al principio indicaciones temporales: \u201c<strong><em>Enseguida<\/em><\/strong>\u201d (25,16) y \u201c<strong><em>Al cabo de mucho tiempo<\/em><\/strong>\u201d (25,19).<\/p>\n<p>(2) La par\u00e1bola est\u00e1 construida sobre series de tr\u00edadas: tres escenas, en tres actos los tres siervos \u201c<strong><em>reciben<\/em><\/strong>\u201d, en tres actos los tres siervos \u201chacen\u201d algo con lo recibido, en tres actos los tres siervos dan cuentas.<\/p>\n<p>(3) La par\u00e1bola utiliza muchos paralelismos: por semejanza y finalmente por ontraposici\u00f3n.<\/p>\n<p>(4) Puesto que cada escena y, finalmente toda la historia, termina con la presentaci\u00f3n del siervo \u201c<strong><em>malo y perezoso<\/em><\/strong>\u201d, podemos pensar que ah\u00ed est\u00e1 el \u00e9nfasis: se trata de una advertencia para quien se comporta de esta manera. Esto se ve reforzado por el hecho de las palabras finales sobre el castigo del tercer siervo, quien adem\u00e1s es llamado \u201c<strong><em>in\u00fatil<\/em><\/strong>\u201d, sean tan extensas. Tenemos, entonces, una exhortaci\u00f3n que quiere sacudirnos para que no orientemos nuestra vida en esa direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>(5) Claro est\u00e1, los elementos positivos tambi\u00e9n se dejan ver: los siervos \u201c<strong><em>buenos y fieles<\/em><\/strong>\u201d son felicitados y recompensados. Su mayor recompensa no ser\u00e1n solamente los nuevos talentos sino el hecho de lograr el m\u00e1ximo en la relaci\u00f3n con el patr\u00f3n: \u201c<strong><em>entra en el gozo de tu se\u00f1or<\/em><\/strong>\u201d (25,21.23).<\/p>\n<p><strong>Cinco lecciones sobre el discipulado<\/strong><\/p>\n<p>En una primera ojeada de la par\u00e1bola podemos ver las primeras lecciones:<\/p>\n<p>(1) En cuanto \u201csiervos\u201d, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas no son personas independientes, que todo lo determinan \u00fanicamente seg\u00fan su libre arbitrio, por el contrario: est\u00e1n obligados a rendir cuentas.<\/p>\n<p>(2) Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas tienen conciencia de que todo lo que tienen es un bien que le ha sido dado. Lo recibido es un encargo, una responsabilidad.<\/p>\n<p>(3) Los disc\u00edpulos \u201cbuenos y fieles\u201d son aquellos que sacan adelante lo recibido en el sentido querido por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(4) De lo que cada disc\u00edpulo \u201chaga\u201d depende la realizaci\u00f3n de su vida, el logro de la plenitud de su existencia que es la comuni\u00f3n total y definitiva con su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>(5) Pueden darse dos tipos de disc\u00edpulo. El comportamiento y el destino de los servidores \u201cbuenos y fieles\u201d, ilustra al disc\u00edpulo ideal, el que sabe gestionar su vida. Por otra parte, el comportamiento y el destino del servidor \u201cmalo y perezoso\u201d se convierte en una advertencia: por ser as\u00ed su vida termina en la ruina total. Esta visi\u00f3n del discipulado est\u00e1 propuesta para que nos evaluemos y tomemos las decisiones pertinentes: hacia d\u00f3nde y c\u00f3mo debemos orientar nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>Ocho elementos aleg\u00f3ricos<\/strong><\/p>\n<p>Muchos int\u00e9rpretes ven en este pasaje mucho m\u00e1s que una par\u00e1bola, ven una \u201calegor\u00eda\u201d, esto es, un tipo de relato construido sobre s\u00edmiles, donde cada elemento es significativo, se puede traducir. Se pueden ver ocho elementos aleg\u00f3ricos:<\/p>\n<p>(1) \u00a0El patr\u00f3n = Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(2)\u00a0 Los esclavos = la Iglesia, cuyos miembros han recibido diversas responsabilidades.<\/p>\n<p>(3)\u00a0 El marcharse del patr\u00f3n = la partida del Jes\u00fas terreno.<\/p>\n<p>(4)\u00a0 El largo tiempo de la ausencia = el tiempo de la Iglesia.<\/p>\n<p>(5)\u00a0 Su regreso = la segunda venida (parus\u00eda) del hijo del hombre.<\/p>\n<p>(6)\u00a0 La recompensa a los buenos servidores = la recompensa celestial dada en gran cantidad a los servidores fieles.<\/p>\n<p>(7)\u00a0 El gozo de su se\u00f1or = el banquete mesi\u00e1nico al final de los tiempos.<\/p>\n<p>(8) El castigo al siervo malo = aquellos que, dentro de la Iglesia, por causa de sus omisiones se condenan a s\u00ed mismos a las tinieblas.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Profundizaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>Teniendo en cuenta los datos que hemos visto en la primera aproximaci\u00f3n, sumerj\u00e1monos de nuevo en el pasaje sigui\u00e9ndole el hilo a su desarrollo interno.<\/p>\n<p><strong>La primera escena: el patr\u00f3n le conf\u00eda su propiedad a tres de sus siervos (25,14-15a)<\/strong><\/p>\n<p>(1) El patr\u00f3n llama a sus siervos (25,14)<\/p>\n<p>(2) El patr\u00f3n le conf\u00eda cantidades de dinero a sus siervos (25,15a)<\/p>\n<p>&#8211; Cinco talentos para el primero<\/p>\n<p>&#8211; Dos talentos para el segundo<\/p>\n<p>&#8211; Un talento para el tercero<\/p>\n<p>Se trata de una par\u00e1bola sobre el \u201cReino de los cielos\u201d. La primera l\u00ednea no lo dice expresamente, pero la formula inicial \u201c<strong><em>es tambi\u00e9n<\/em><\/strong>\u201d nos remite al comienzo del cap\u00edtulo, donde leemos: \u201c<strong><em>El Reino de los cielos ser\u00e1 semejante a\u2026<\/em><\/strong>\u201d (25,1). Este dato es importante porque es clave de lectura: la par\u00e1bola quiere ayudarnos a pensar seg\u00fan la l\u00f3gica del \u201cReino\u201d, que es la obra de Jes\u00fas que ha irrumpido aqu\u00ed y se consumar\u00e1 en la parus\u00eda: \u201c<strong><em>Venga a nosotros tu Reino<\/em><\/strong>\u201d (6,10). Este \u201cReino\u201d ha sido puesto en nuestras manos, es nuestro \u201ctesoro\u201d, no se puede permanecer indiferente ante \u00e9l.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Al ausentarse<\/em><\/strong>\u201d. Desde el principio se habla de la \u201causencia\u201d del patr\u00f3n. Este parece ser el motivo de todos los sucesos narrados. Como ya se dijo, es una alusi\u00f3n una dimensi\u00f3n fundamental de la vida cristiana: la tensi\u00f3n hacia la venida del Se\u00f1or (parus\u00eda). El regreso no tiene fecha fija. \u00bfCu\u00e1l es el rol de los cristianos en el mundo en este \u201cmientras tanto\u201d?<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Les encomend\u00f3 la hacienda<\/em><\/strong>\u201d. En la par\u00e1bola de las diez v\u00edrgenes la tarea era \u201cvigilar\u201d (25,13), en esta otra par\u00e1bola es el asumir la responsabilidad de la hacienda del patr\u00f3n. Se acent\u00faa el \u201centregar\u201d por parte del patr\u00f3n y el \u201crecibir\u201d por parte de los siervos. Lo curioso es que el patr\u00f3n no da instrucciones (a diferencia de Lc 19,13, donde se les encarga \u201cnegociar\u201d). \u00c9l deja abiertas las posibilidades.<\/p>\n<p>El relato nos pasea en medio de cifras exorbitantes. Lo entregado es el equivalente de un gran tesoro que est\u00e1 calculado en \u201ctalentos\u201d. Hoy es muy dif\u00edcil decirlo con matem\u00e1tica exactitud, pero si nos podemos aproximar: un solo \u201ctalento\u201d ya es una gran fortuna, era en oro o plata, y su peso oscilaba entre los 25 y los 35 kilos (\u00a1un solo talento!).<\/p>\n<p>Otra forma, para hacernos una idea de cu\u00e1nto dinero se trata, es seguir el c\u00e1lculo salarial. Sabemos que un talento equival\u00eda a unos 6.000 denarios. Un \u201cdenario\u201d es lo que normalmente gana un trabajador de campo por una jornada (ver 20,1-16). \u00bfCu\u00e1nto gana Usted en un d\u00eda de trabajo? Ahora multipl\u00edquelo por 6.000. Eso es un talento. El que menos recibi\u00f3, no recibi\u00f3 poco.<\/p>\n<p>Los tres siervos recibieron esto:<\/p>\n<ul>\n<li>5 talentos = 30.000 denarios aproximadamente;<\/li>\n<li>2 talentos = 12.000 denarios aproximadamente;<\/li>\n<li>1 talento = 6.000 denarios aproximadamente.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es para sorprenderse: es una manera de hablar de la grandeza de los dones de Dios a su pueblo.<\/p>\n<p>La entrega de los talentos se gui\u00f3 por un criterio: \u201c<strong><em>A cada cual seg\u00fan su capacidad<\/em><\/strong>\u201d. Desde el punto de vista de los siervos vemos c\u00f3mo cada uno se le reconocen sus habilidades. Desde el punto de vista de Dios, la idea es esta: los dones de Dios son variados, pero siempre generosos, no importa cuales sean.<\/p>\n<p>Al respecto tanto Pablo como Pedro nos dan lecciones:<\/p>\n<p>En el plano de la fe: \u201c<strong><em>Tened una sobria estima seg\u00fan la medida de la fe que otorg\u00f3 Dios a cada cual\u2026 Pero teniendo dones diferentes, seg\u00fan la gracia que nos ha sido dada\u2026<\/em><\/strong>\u201d (Romanos 12,3.6).<\/p>\n<ul>\n<li>En el plano del servicio: \u201c<strong><em>Que cada cual ponga la servicio de los dem\u00e1s la gracia que ha recibido, como buenos administradores de las diversas gracias de Dios<\/em><\/strong>\u201d (1 Pedro 4,10).<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>La segunda escena: los siervos sacan adelante sus negocios (25,15b-18)<\/strong><\/p>\n<p>(1) El patr\u00f3n se va (25,15b)<\/p>\n<p>(2) Los siervos entran en acci\u00f3n (25,16-18)<\/p>\n<p>&#8211; Se duplican los cinco talentos (25,16)<\/p>\n<p>&#8211; Se duplican los dos talentos (25,17)<\/p>\n<p>&#8211; El que tiene un talento lo entierra (25,18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Y se ausent\u00f3<\/em><\/strong>\u201d. El patr\u00f3n se va lejos a hacer nuevos negocios dejando su fortuna en manos de sus servidores. No se prev\u00e9 cu\u00e1ndo regresar\u00e1, lo que s\u00ed es claro\u00a0 es que vendr\u00e1 de nuevo.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Se puso a negociar<\/em><\/strong>\u201d. Los dos primeros servidores se comportan de la misma manera: no dejan inactiva la fortuna sino que la duplican.<\/p>\n<p>De l\u00f3gica, se espera que el tercer siervo sea capaz de duplicar el \u00fanico talento. Pero no sucede as\u00ed. Veamos sus acciones: \u201c<strong><em>se fue<\/em><\/strong>\u201d (=alejarse), \u201c<strong><em>cav\u00f3 un hoyo en la tierra<\/em><\/strong>\u201d y \u201c<strong><em>escondi\u00f3 el dinero<\/em><\/strong>\u201d. Se trata de la creaci\u00f3n de una guaca. Se intuye el sentido de responsabilidad de este siervo frente al \u201ctesoro\u201d: pone el dinero en un espacio seguro, fuera del alcance de los ladrones. Esto parec\u00eda ser una costumbre en la \u00e9poca (de ah\u00ed que no sea extra\u00f1o\u00a0 lo que sucede con otra par\u00e1bola, la de 13,44, el \u201ctesoro escondido en la tierra\u201d).<\/p>\n<p>El tercer siervo hace algo que en principio es correcto, pero olvida un detalle: \u00e9l deb\u00eda tener sentido de pertenencia y haber tratado el tesoro como lo hubiera hecho el patr\u00f3n. Esto ya se hab\u00eda ense\u00f1ado antes: el siervo debe ser como el patr\u00f3n (ver 10,24-25).<\/p>\n<p>Los dos primeros siervos hab\u00edan procedido interpretando el querer del patr\u00f3n: se sometieron a sus objetivos y defendieron sus intereses. Y este proceder result\u00f3 en fruto abundante.<\/p>\n<p><strong>La tercera escena: el patr\u00f3n pide cuentas (25,19-30)<\/strong><\/p>\n<p>(1) El patr\u00f3n regresa (25,19)<\/p>\n<p>(2) Los siervos hacen rendici\u00f3n de cuentas (25,20-30)<\/p>\n<p>&#8211; Recompensa para el que duplic\u00f3 los cinco talentos (25,20-21)<\/p>\n<p>&#8211; Recompensa para el que duplic\u00f3 los dos talentos (25,22-23)<\/p>\n<p>&#8211; Castigo para el que enterr\u00f3 su talento (25,24-30)<\/p>\n<p>Toda la par\u00e1bola apunta a esta \u00faltima escena. Esta es completamente sorprendente. Quiere decir, a prop\u00f3sito de la parus\u00eda, cuando Cristo regrese, la pregunta ser\u00e1: \u201c\u00bfqu\u00e9 has estado haciendo?\u201d. No ser\u00e1 suficiente dar las cuentas exactas de lo recibido, como si el problema fuera cuantitativo, sino si el comportamiento se inspir\u00f3 en lo que har\u00eda el patr\u00f3n: una cuesti\u00f3n cualitativa.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Despu\u00e9s de largo tiempo\u2026 vuelve el se\u00f1or\u2026 ajusta cuentas con ellos<\/em><\/strong>\u201d. Comienza la rendici\u00f3n de cuentas.<\/p>\n<p><strong><em>Los siervos \u201cbuenos y fieles\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los dos primeros siervos hablan de forma casi id\u00e9ntica y reciben una respuesta similar. Vale detenerse en las palabras de felicitaci\u00f3n del patr\u00f3n:<\/p>\n<p>(1) \u201c<strong><em>\u00a1Bien, siervo bueno y fiel!<\/em><\/strong>\u201d (25,21.23).<\/p>\n<ul>\n<li>\u201c<strong><em>Siervo bueno<\/em><\/strong>\u201d es aquel que acepta plenamente su posici\u00f3n y se pone al servicio de su patr\u00f3n; no se apoya en sus propias ideas ni en sus variables estados de \u00e1nimo, no se mantiene a distancia del patr\u00f3n sino que se identifica con sus b\u00fasquedas e intereses.<\/li>\n<li>\u201c<strong><em>Siervo fiel<\/em><\/strong>\u201d es aquel se ocupa con mucha premura y con plena conciencia de aquello que ha recibido.<\/li>\n<\/ul>\n<p>(2) \u201c<strong><em>\u00a1En lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondr\u00e9!<\/em><\/strong>\u201d (25,21.23). Es tipo de contrates ya lo hemos visto antes en Mateo (por ejemplo: \u201cmucha mies\u201d \/ \u201cpocos obreros\u201d, en 9,37; \u201cmuchos llamados\u201d \/ \u201cpocos escogidos\u201d, en 22,14). La idea es que se incrementa la confianza (y por lo tanto la responsabilidad): todo el que haya incrementado sus talentos recibir\u00e1 m\u00e1s. Esto se comprende en el plano de la sabidur\u00eda (la sensatez), como lo dice Proverbios 9,9: \u201c<strong><em>Da al sabio, y se har\u00e1 m\u00e1s sabio todav\u00eda; ense\u00f1a al justo, y crecer\u00e1 su doctrina<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>(3) \u201c<strong><em>\u00a1Entra en el gozo de tu se\u00f1or!<\/em><\/strong>\u201d (25,21.23). Se le invita a entrar en el banquete mesi\u00e1nico (ver la par\u00e1bola de las v\u00edrgenes; 25 1-13). El disc\u00edpulo y su Se\u00f1or se alegran juntos, en la m\u00e1xima expresi\u00f3n festiva (quiz\u00e1s como un banquete de bodas). El disc\u00edpulo es llamado a la felicidad plena: al principio se le hab\u00eda invitado a \u201c<strong><em>entrar en el Reino<\/em><\/strong>\u201d (5,20; 7,21; 18,3), luego se le invit\u00f3 a \u201c<strong><em>entrar en la vida<\/em><\/strong>\u201d (18,8-9; 19,16), ahora se le invita a \u201c<strong><em>entrar en el gozo<\/em><\/strong>\u201d. Las tres invitaciones son equivalentes: plenitud de vida y felicidad sin l\u00edmites. El patr\u00f3n tampoco mantiene distancia de sus siervos: los acoge en su \u00e1mbito de vida, en su felicidad perfecta.<\/p>\n<p>Ambos siervos reciben la misma recompensa: muestra que lo que es valorado no la cantidad que ellos rinden sino el hecho de la fidelidad en la tarea encomendada: su compromiso total. El servicio del Se\u00f1or es el camino para lograr la plenitud.<\/p>\n<p><strong><em>El \u201csiervo malo y perezoso\u201d e \u201cin\u00fatil\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El tercer siervo parece esperar que lo feliciten por su precauci\u00f3n, quiz\u00e1s por la virtud de la \u201cprudencia\u201d: guard\u00f3 astutamente el dinero. Sin embargo el patr\u00f3n lo ve como un perezoso.<\/p>\n<p><strong><em>Las palabras del Siervo<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>En su rendici\u00f3n de cuentas, que termina con la frase \u201c<strong><em>Mira, aqu\u00ed tienes lo que es tuyo<\/em><\/strong>\u201d, antepone una larga justificativa de su comportamiento:<\/p>\n<p>Lo llama \u201c<strong><em>Se\u00f1or<\/em><\/strong>\u201d. Esta manera de comenzar nos remite a la iron\u00eda que se escuch\u00f3 en el Serm\u00f3n de la monta\u00f1a: se le llama \u201c<strong><em>Se\u00f1or, Se\u00f1or<\/em><\/strong>\u201d, pero no se \u201c<strong><em>hace<\/em><\/strong>\u201d su voluntad (ver 7,21-23).<\/p>\n<ul>\n<li>\u201c<strong><em>S\u00e9 que eres un hombre duro, que\u2026<\/em><\/strong>\u201d. En la pr\u00e1ctica el siervo est\u00e1 rega\u00f1ando a su patr\u00f3n, para ello le cita las palabras de juicio de Miqueas 6,15: \u201c<strong><em>Sembrar\u00e1s pero no segar\u00e1s<\/em><\/strong>\u201d. Este siervo, por una parte se reconoce dependiente de \u00e9l, pero por otra le deja entender que no le tiene confianza. Para este siervo la dependencia del patr\u00f3n es una dominaci\u00f3n, una dura opresi\u00f3n, y por eso lo acusa de abusivo:<\/li>\n<\/ul>\n<p>que pide m\u00e1s de la cuenta, que hace trabajar a los otros para s\u00ed y que vive a costas de ellos.<\/p>\n<p>Con base en ello se auto-acusa de \u201c<strong><em>miedo<\/em><\/strong>\u201d. Esto parece explicar todo: se comporta como alguien que siente una gran distancia \u2013de coraz\u00f3n, de comuni\u00f3n de voluntad\u2013 con su patr\u00f3n. Es el miedo paralizante que inactiva el servicio: el talento se queda escondido.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Aqu\u00ed tienes\u2026<\/em><\/strong>\u201d. Con estas palabras se declara que no se ha comprendido el tipo de relaci\u00f3n que el patr\u00f3n esperaba: \u201c<strong><em>lo que es tuyo<\/em><\/strong>\u201d; el siervo nunca lo sinti\u00f3 \u201c<strong><em>suyo<\/em><\/strong>\u201d. Por eso hace la devoluci\u00f3n de lo recibido, tal cual, inutilizado.<\/p>\n<p>Es importante tener en cuenta lo anterior. Algunos sacan la moraleja de la par\u00e1bola como una invitaci\u00f3n a la acci\u00f3n, pero esto no corresponde al texto, porque el siervo \u201cmalo\u201d s\u00ed actu\u00f3; otros la aplican como una invitaci\u00f3n a asumir riesgos, lo cual tampoco es exacto, porque el siervo \u201cmalo\u201d s\u00ed los corri\u00f3. El problema de fondo es el tipo de relaci\u00f3n que sostiene el servidor con su Se\u00f1or: c\u00f3mo lo ve a \u00e9l, c\u00f3mo se ve a s\u00ed mismo, c\u00f3mo interpreta lo que tiene que hacer.<\/p>\n<p><strong><em>Las palabras del patr\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el siervo espera al menos un agradecimiento por reintegrar completo el dinero confiado. Pero no es as\u00ed.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n del patr\u00f3n es adversa: ve la actuaci\u00f3n de su siervo desde otro punto de vista y en lugar de la recompensa le aplica un castigo.<\/p>\n<p>Otro punto de vista: El siervo hab\u00eda dado la explicaci\u00f3n del \u201cmiedo\u201d, pero ahora el diagn\u00f3stico del patr\u00f3n es otro: la \u201c<strong><em>pereza<\/em><\/strong>\u201d. Inicialmente se le dice: \u201c<strong><em>malo y perezoso<\/em><\/strong>\u201d (25,26; en contraposici\u00f3n a \u201c<strong><em>bueno y fiel<\/em><\/strong>\u201d), luego \u201c<strong><em>in\u00fatil<\/em><\/strong>\u201d (25,30). Los tres calificativos lo se\u00f1alan como uno que ha fracaso totalmente su misi\u00f3n y su misma identidad de servidor.<\/p>\n<p>Esto nos remite al Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a: este siervo se comport\u00f3 como una persona insensible ante la esencia del discipulado, ya que \u201c<strong><em>escondi\u00f3<\/em><\/strong>\u201d la l\u00e1mpara debajo del celem\u00edn (5,15). El bien recibido era para ponerlo en funci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La incompetencia (\u201c<strong><em>siervo malo<\/em><\/strong>\u201d) no puede ser mayor: si \u00e9l sab\u00eda c\u00f3mo era el patr\u00f3n, con mayor raz\u00f3n deb\u00eda actuar. Es incompetente precisamente por su desidia, por no proceder al menos por lo que ya sabe. El tercer siervo es un anti-modelo, el ejemplo perfecto de lo que no se debe hacer. \u00bfC\u00f3mo es que el siervo \u201c<strong><em>sabiendo<\/em><\/strong>\u201d c\u00f3mo es su Se\u00f1or cometa un error tan tr\u00e1gico? Si no se sent\u00eda buen negociante, al menos hab\u00eda otras alternativas, \u00e9l ten\u00eda autoridad para entregar el dinero a los banqueros, para que ellos ganaran los intereses (25,27); tambi\u00e9n esto \u201clo sab\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>El castigo: \u201c<strong><em>Echadle a las tinieblas de fuera<\/em><\/strong>\u201d (25,30). Es la ruptura definitiva de la relaci\u00f3n, no es admitido en la comuni\u00f3n \u00edntima de vida con su se\u00f1or: puesto que se ha mantenido a distancia del patr\u00f3n, ahora el patr\u00f3n toma distancia de \u00e9l. Dos im\u00e1genes lo expresan:<\/p>\n<p>Las \u201ctinieblas\u201d (oscuridad total) aluden a un espacio donde no hay alegr\u00eda sino \u201cllanto\u201d, infelicidad, p\u00e9rdida de la visi\u00f3n de futuro.<\/p>\n<ul>\n<li>El \u201crechinar de dientes\u201d, alude a la rabia y al sentimiento de fracaso (ver 8,12), es la desesperaci\u00f3n de quien se ha provocado a s\u00ed mismo una existencia miserable e insoportable.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El siervo no logra el destino para cual hab\u00eda sido llamado, queda excluido de la comuni\u00f3n con Dios, de la luz y del calor de su presencia.<\/p>\n<p><strong><em>En fin\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La par\u00e1bola nos devuelve a nuestra realidad actual: \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo? Jes\u00fas nos ense\u00f1a que la manera de esperar su venida es trabajando, con sentido de pertenencia, haciendo en todo momento lo que \u00e9l har\u00eda en nuestro lugar, incrementando lo recibido y pensando siempre en funci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Todo este \u201cactuar\u201d en el mundo debe basado en la confianza en Dios. Dios no es un d\u00e9spota ni un patr\u00f3n avaro, es ternura y bondad. Piensa en el bien de todos sus hijos y da a cada uno seg\u00fan sus capacidades. El m\u00e1s grande de los bienes es su propio Hijo: en \u00c9l nos entreg\u00f3 un tesoro vivo que no puede ser escondido. Es as\u00ed como un disc\u00edpulo no puede permitirse esconder la l\u00e1mpara hacerla brillar para bien y provecho de todos.<\/p>\n<p><strong>Releamos el Evangelio con un Padre de la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>El Padre de la Iglesia Or\u00edgenes, le hace eco al evangelio con la exhortaci\u00f3n: \u201cPon a rendir el tesoro de la Palabra de Dios\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>El justo siembra para el esp\u00edritu, y del Esp\u00edritu cosechar\u00e1 vida eterna<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Mi impresi\u00f3n, a prop\u00f3sito del presente pasaje, es \u00e9sta: que el justo siembra para el esp\u00edritu, y del Esp\u00edritu cosechar\u00e1 vida eterna. En realidad, todo lo que \u00abotro\u00bb, es decir, el hombre justo, siembra y recoge para la vida eterna, lo cosecha Dios, pues el justo es posesi\u00f3n de Dios, que siega donde no siembra, sino el justo.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente diremos tambi\u00e9n que el justo reparte limosna a los pobres y que el Se\u00f1or recoge en sus graneros todo lo que el justo ha repartido en limosnas a los pobres. Segando lo que no sembr\u00f3 y recogiendo lo que no esparci\u00f3, considera y estima como ofrecido a s\u00ed mismo todo lo que se sembr\u00f3 o se esparci\u00f3 en los fieles pobres, diciendo a los que hicieron el bien al pr\u00f3jimo: <em>Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo, porque tuve hambre y me disteis de comer, <\/em>etc. Y porque quiere segar donde no sembr\u00f3 y recoger donde no esparci\u00f3, al no encontrar nada dir\u00e1 a los que no le dieron la oportunidad de segar y recoger: <em>Apartaos de m\u00ed, malditos; id al fuego eterno preparado <\/em>por el Padre <em>para el diablo y sus \u00e1ngeles, porque tuve hambre y no me disteis de comer, <\/em>etc. Porque realmente es <em>duro, <\/em>como dice Mateo, o <em>austero, <\/em>seg\u00fan la expresi\u00f3n de Lucas, pero s\u00f3lo para los que abusan de la misericordia de Dios por propia negligencia y no para su conversi\u00f3n, como dice el Ap\u00f3stol: <em>F\u00edjate en la bondad y en la severidad de Dios; para los que cayeron, severidad; para ti, su bondad, con tal que no te salgas de su bondad.<\/em><\/p>\n<p>Pues para el que piensa que Dios es bueno, seguro de conseguir su perd\u00f3n si se convierte a \u00e9l, para \u00e9l Dios es bueno. Pero para el que considera que Dios es bueno, hasta el punto de no preocuparse de los pecados de los pecadores, para ese Dios no es bueno, sino exigente. Pues Dios arde en ira contra los pecados de los hombres que le desprecian. Sin embargo, para que no d\u00e9 la impresi\u00f3n de que Cristo siega lo que no hemos sembrado y recoge lo que no hemos esparcido, sembremos para el esp\u00edritu y esparzamos en los pobres, y no escondamos el talento de Dios en la tierra.<\/p>\n<p>Porque no es buena esa clase de temor ni nos libra de aquellas tinieblas exteriores, si fu\u00e9remos condenados como empleados negligentes y holgazanes. Negligentes, porque no hemos hecho uso de la acendrada moneda de las palabras del Se\u00f1or, con las cuales hubi\u00e9ramos podido negociar y regatear el mensaje cristiano, y adquirir los m\u00e1s profundos misterios de la bondad de Dios. Holgazanes, porque no hemos traficado con la palabra de Dios la salvaci\u00f3n, nuestra o la de los dem\u00e1s, cuando hubi\u00e9ramos debido depositar el dinero de nuestro Se\u00f1or, es decir, sus palabras, en el banco de los oyentes, que, como banqueros, todo lo examinan, todo lo someten a prueba, para quedarse con el dogma bueno y verdadero, rechazando el malo y falso, de suerte que cuando vuelva el Se\u00f1or pueda recibir la palabra que nosotros hemos encomendado a otros con los intereses y, por a\u00f1adidura, con los frutos producidos por quienes de nosotros recibieron la palabra. Pues toda moneda, esto es, toda palabra que lleva grabada la impronta real de Dios y la imagen de su Verbo, es leg\u00edtima.<\/p>\n<p><strong>Or\u00edgenes, <em>Comentario sobre el evangelio de san Mateo <\/em>(68-69: PG 13,1709-1710)<\/strong><\/p>\n<p>Proponemos tambi\u00e9n este otro texto, que proviene de San Agust\u00edn, que ilumina la primera lectura (el poema de la mujer fuerte). \u00c9l propone ver a la Iglesia como esa mujer fuerte.<\/p>\n<p>\u201c<em>Miren hacia aquella de quien son\u00a0 miembros. Miren aquella de quien son hijos. \u2018\u00bfQui\u00e9n encontrar\u00e1 una mujer fuerte?\u2019 (Prov 31, 10)\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>La manera de preguntar sugiere que hubo alguien, por lo menos uno, que la encontr\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>\u2026Por lo tanto, sea descrita, alabada, recomendada y amada por todos nosotros como madre, pues es esposa de un solo marido.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>\u2018\u00bfQui\u00e9n encontrar\u00e1 una mujer fuerte?&#8230; Superior al de las piedras preciosas es su valor\u2019 (Prov 31, 10). No se admira el hecho de que esta mujer sea m\u00e1s preciosa que las piedras preciosas. Si consideran las avaricias humanas y entienden piedras preciosas en su sentido propio, \u00a1no es una gran cosa decir que la Iglesia es m\u00e1s preciosa que cualquiera de esas piedras! No hay t\u00e9rmino de comparaci\u00f3n. Con todo, en ella hay piedras preciosas. Y de tal forma preciosas que son llamadas \u2018vivas\u201d (1 Pe 2, 4. 5).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>En la Iglesia, entonces, hay piedras preciosas, pero ella misma es a\u00fan m\u00e1s preciosa (\u2026). Cualquier piedra que no est\u00e9 entre los adornos de esta mujer, yace en las tinieblas. Donde quiera que est\u00e9, est\u00e1 en las tinieblas, porque era necesario que permaneciera entre los ornamentos de esta mujer, estar en compa\u00f1\u00eda de sus otros adornos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>Me atrevo a decirles: las piedras se llaman preciosas porque son caras: quien no tiene caridad se volvi\u00f3 vil, \u00a1perdi\u00f3 el precio!<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>(San Agust\u00edn, Serm\u00f3n 37, 2. 3)<\/p>\n<p><strong>Para cultivar la semilla de la Palabra en la vida cotidiana:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00bfQu\u00e9 idea del Se\u00f1or tienen los dos siervos buenos y qu\u00e9 idea tiene el siervo malo?<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfQu\u00e9 imagen de Dios tengo y c\u00f3mo veo mi relaci\u00f3n de dependencia (se\u00f1or\u00edo de Dios \/ mi servicio) con \u00e9l?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 dones me ha dado Dios? \u00bfConsigo verlos y reconocerlos con gratitud? Por ejemplo: \u00bfQu\u00e9 me ha dado en este d\u00eda?<\/li>\n<li>\u00bfCu\u00e1les son los dones m\u00e1s grandes e importantes para m\u00ed? \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s aspiro?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo utilizo los dones recibidos? \u00bfQu\u00e9 quiere Dios hacer con los dem\u00e1s a trav\u00e9s de m\u00ed? \u00bfA qui\u00e9n quiere ayudar a trav\u00e9s de m\u00ed?<\/li>\n<li>\u00bfSoy consciente de los talentos que el Se\u00f1or ha puesto en mis manos?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 estoy haciendo para desarrollarlos?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 he hecho con la Palabra que el Se\u00f1or me ha regalado durante este mes diariamente?<\/li>\n<li>\u00bfCon que frutos me presento hoy ante el Se\u00f1or?<\/li>\n<li><strong><em> Fidel O\u00f1oro, cjm<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Anexo 1<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Sobre las otras lecturas del Domingo<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>La liturgia nos invita hoy a leer la par\u00e1bola de los talentos que nos interroga: \u00bfQu\u00e9 has hecho con los talentos que te di?<\/p>\n<p>El texto nos da algunas pistas para que podamos responder de manera ponderada y consciente:<\/p>\n<p><strong>Evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan san Mateo <\/strong><strong>25, 14-30<\/strong><\/p>\n<p>(1) La par\u00e1bola nos recuerda que somos \u201csiervos\u201d del Se\u00f1or. Aunque somos libres nuestra vida depende de \u00e9l y est\u00e1 en funci\u00f3n de \u00e9l. Estamos vinculados al Se\u00f1or de muchas formas y nuestras capacidades vienen siempre de \u00e9l.<\/p>\n<p>(2) Cada uno ha recibido un don seg\u00fan su capacidad. No debemos compararnos con los otros, m\u00e1s bien debemos valorar lo que hemos recibido y ser responsables con ello.<\/p>\n<p>(3) Nuestra tarea, nuestro ser \u201csiervos\u201d, es dar fruto abundante.\u00a0 El siervo bueno y fiel es el que trabaja por los intereses de su Se\u00f1or. El siervo malvado e inepto, rechaza el servicio y no act\u00faa seg\u00fan la voluntad de su patr\u00f3n.<\/p>\n<p>(4) Cuando se trabaja en las cosas del Se\u00f1or, en el propio coraz\u00f3n y hacia fuera en los diversos compromisos con los hermanos, se vive en el gozo del Se\u00f1or.\u00a0 No olvidemos que \u00c9l nos ha llamado para la plena felicidad.<\/p>\n<p>(5) El tiempo vale mucho. No podemos desperdiciar nuestra vida, con todos sus dones. El Se\u00f1or nos pedir\u00e1 cuenta de todo lo que nos dio. Nuestra tarea es desarrollar nuestras capacidades y todos los talentos que pone en nuestras manos en funci\u00f3n del proyecto para el cual fuimos creados.<\/p>\n<p>No lo olvidemos. La vida se nos ha dado no como absoluta propiedad, sino como un tesoro que administrar y del que tendremos que dar cuenta al Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>Sumario<\/strong>: El Evangelio nos vuelve a poner ante la perspectiva de la Venida final del Se\u00f1or, para ello nos cuenta la par\u00e1bola de los talentos (o de los servidores diligentes o perezosos) llamando la atenci\u00f3n sobre nuestra capacidad de responder o no a la confianza dada por el Se\u00f1or. En el libro de los Proverbios se nos propone la figura de una mujer diligente, imagen de quien sabe desarrollar su talento y se ocupa del bien de los suyos (Primer lectura). Pablo, tambi\u00e9n ante la perspectiva de la Venida del D\u00eda del Se\u00f1or, nos ayuda a ver las dos caras de la moneda: \u00bfvivimos como hijo de la luz o como hijos de la oscuridad? (Segunda lectura).<\/p>\n<p><strong>Primera lectura: Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31<\/strong><\/p>\n<p>Estamos en el \u00faltimo cap\u00edtulo del libro de los Proverbios, en \u00e9l se presenta el retrato de una mujer que hace fructificar sus talentos, se trata de la mujer ideal: \u201c\u00bfQui\u00e9n encontrar\u00e1 a una mujer ideal?\u201d (v.10; as\u00ed traduce la Biblia de Jerusal\u00e9n).<\/p>\n<p>El libro de los Proverbios fue construido como una colecci\u00f3n de piezas de diversa procedencia y de distintas \u00e9pocas. El cuadro de \u201cla mujer ideal\u201d (Prov 31, 10-31) es una unidad de 22 vers\u00edculos, cada uno de ellos encabezado por una de las 22 letras del Alfabeto (o Alefato) hebreo y en su orden, es decir, es un \u201cpoema alfab\u00e9tico\u201d (tenemos algunos Salmos que funcionan igual). En la liturgia de hoy, y seguramente por razones pr\u00e1cticas, nos invitan a leer apenas algunos extractos: tres peque\u00f1os bloques.<\/p>\n<p>Comencemos por el final: \u201cLa mujer que respeta (teme) a Yahv\u00e9 es digna de alabanza\u201d (v.30). El respeto o temor del Se\u00f1or corresponde a un sentimiento de admiraci\u00f3n que proviene de la conciencia del sentir\u00e9 amado por \u00e9ste Dios de la Alianza. El verdadero \u201ctemor\u201d, ahora en sentido negativo, ser\u00eda el de no responderle de forma adecuada a su amor.<\/p>\n<p>Los biblistas nos han hecho caer en cuenta que esta mujer es la personificaci\u00f3n de la Sabidur\u00eda (recordemos la primera lectura del domingo pasado). Lo que los autores de los libros sapienciales buscaban era mostrar el valor de pensamiento moral y religioso inspirado por la Palabra de Dios, de cara a los valores (o antivalores) que propon\u00edan los fil\u00f3sofos extranjeros, que estaban boga en ese tiempo (nos referimos al siglo II aC). Pues bien, los verdaderos valores se presentan aqu\u00ed encarnados en una mujer.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al resto del texto, es importante recordar que estamos en un contexto social y cultural que no coincide con el actual: el texto de Proverbios se sit\u00faa en una civilizaci\u00f3n agraria en el que la mujer es vista b\u00e1sicamente como dedicada al hogar. Podr\u00edamos preguntarnos si tiene valor para hoy.<\/p>\n<p>Pues bien, los textos hay que leerlos en su contexto. Hay valores en el texto que hay que subrayar en primer lugar: le da a la mujer plena autonom\u00eda en su campo de acci\u00f3n, trata de liberar a la mujer de la tendencia a reducirla a un \u201cart\u00edculo de belleza\u201d que puede ser \u201cusado\u201d, la pone a la par del var\u00f3n en la construcci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<p>No se puede negar que en el libro de los Proverbios hay tambi\u00e9n algunas referencias a la mujer que son negativas, en ellas pareciera influir una lectura de Gn 3 (la mujer como la que arrastra al hombre al pecado), adem\u00e1s del contexto de las antiguas culturas (y no s\u00f3lo la israelita) en que la mujer aparece como una sierva sometida al marido. Sin embargo, en este poema de Prov 31, que concluye el libro, hay una nueva luz que parece corregir las impresiones anteriores: el sabio inspirado se coloca mas bien en la l\u00ednea positiva de Gn 2 para contemplar a la mujer en su cualidad de esposa y de madre, con plena responsabilidad por su casa y en complementariedad \u2013no subordinaci\u00f3n- al conyugue.<\/p>\n<p>Leamos el texto. En el v.1\u00aa esta mujer es calificada literalmente de \u201cmujer fuerte\u201d (<strong><em>eshet-chayil<\/em><\/strong>, en hebreo; <strong><em>mulierem fortem<\/em><\/strong>, en la vulgata): \u201c\u00bfQui\u00e9n puede encontrar a una mujer fuerte?\u201d. Este calificativo se refiere a la competencia y el dinamismo de la mujer. Es lo que se describe enseguida.<\/p>\n<ul>\n<li>Est\u00e1 atenta a los detalles, siempre con sentido de lo concreto.<\/li>\n<li>Es acogedora de los valores espirituales, con los cuales tiene una afinidad especial, y sabe suger\u00edrselos al hombre.<\/li>\n<li>Es una persona feliz a medida que genera felicidad a su alrededor.<\/li>\n<li>Es cuidadosa con el que sufre y atenta con quien es fr\u00e1gil o est\u00e1 amenazado.<\/li>\n<li>Invierte su tiempo en convertirse en fuente de vida, de salvaci\u00f3n, de las alegr\u00edas sencillas de cada d\u00eda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ah\u00ed queda el texto para que hagamos una buena Lectio.<\/p>\n<p><strong>Salmo 128 (127 en la liturgia)<\/strong><\/p>\n<p>Este Salmo hace parte del conjunto de los 15 Salmos llamados \u201cde las Subidas\u201d (el cancionero del peregrino), los cuales cantaban los peregrinos en la recta final de su subida a Jerusal\u00e9n. El Salmo es orado hoy en los matrimonios, tanto jud\u00edos como cristianos, por su comprensi\u00f3n de la familia; en la liturgia de hoy oramos con \u00e9l porque ayuda a prolongar la primera lectura, ya que pone en primer plano: la mujer como imagen la Sabidur\u00eda y el temor de Dios.<\/p>\n<p>El Salmo comienza con una bienaventuranza, \u201cFelices los que temen a Yahv\u00e9\u201d (v.1), abarcando una estrofa completa hasta el v.3.<\/p>\n<p>La \u00faltima estrofa es una bendici\u00f3n: \u201cSer\u00e1 bendecido\u2026 Bend\u00edgate Yahv\u00e9\u2026\u201d (v.4-6). Como respuesta a una vida trazada sobre los caminos del Se\u00f1or, se derrama la bendici\u00f3n sobre la familia: los padres de familia llegar\u00e1n a la ancianidad, ver\u00e1n sus nietos y futuro promisorio para la comunidad entera.<\/p>\n<p>Los invito a orar con este Salmo precioso de la familia como lugar de la bendici\u00f3n divina, yendo ahora al <strong><em>Anexo 2<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Segunda lectura: 1 Tesalonicenses 5, 1-6<\/strong><\/p>\n<p>El domingo pasado vimos c\u00f3mo la perspectiva de la Venida del Se\u00f1or gener\u00f3 agitaciones en la comunidad de Tesal\u00f3nica por el asunto de qu\u00e9 pasar\u00eda con los que ya hab\u00edan muerto \u2013en calidad de creyentes- durante la espera. En ese pasaje Pablo deja entrever de todas maneras, aunque despu\u00e9s modificar\u00e1 su punto de vista, que \u00e9l cree que es inminente, que ocurrir\u00eda de un momento a otro dentro de esa misma generaci\u00f3n, si bien \u2013y lo deja muy claro- admite ignorar la fecha. Pues bien, esto tiene consecuencias.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d?<\/p>\n<p>Esta vez Pablo usa un t\u00e9rmino que tiene un gran contenido, \u00e9l escribe: \u201cSab\u00e9is perfectamente que el D\u00eda del Se\u00f1or ha de venir como\u2026\u201d (v.2). El \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d es una expresi\u00f3n que proviene del Antiguo Testamento, particularmente de los profetas, se trata del d\u00eda de la manifestaci\u00f3n de Dios en el cual interviene poderosamente para juzgar a los injustos y salvar a los justos; es el d\u00eda de la justicia de Dios y como tal est\u00e1 en la cumbre de la historia. D\u00eda de \u201cesperanza de salvaci\u00f3n\u201d(v.8-9) para unos o amenazante para otros (v.3).<\/p>\n<p>Los cristianos de los or\u00edgenes lo asociaron con el D\u00eda en que Jesucristo vendr\u00e1 en su gloria. [Por eso, y vale la pena recordar esto, el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas fue llamado el \u201cd\u00eda Se\u00f1orial\u201d, de la Palabra \u201cDomingo\u201d (cf. Ap 1, 10): un referencia al Se\u00f1or resucitado, cuya venida celebra, prepara, figura, espera y anticipa].<\/p>\n<p>Al comienzo de la 1\u00aa Tesalonicenses ya Pablo hab\u00eda tocado el tema: \u201cY c\u00f3mo esper\u00e1is as\u00ed a su Hijo Jes\u00fas, que ha de venir de los cielos, a quien resucit\u00f3 de entre los muertos y que nos salva de ira venidera\u201d (1, 10).<\/p>\n<p>A esta inquietud por la espera tambi\u00e9n hacen referencia los Evangelios, los cuales nos transmiten la respuesta de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo responde Pablo a la inquietud de la comunidad?<\/p>\n<p>En una gran sinton\u00eda con la ense\u00f1anza de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En primer lugar, dice que, puesto que vendr\u00e1 de sorpresa, es in\u00fatil tratar de buscar la fecha (\u201cno ten\u00e9is necesidad de que os escriba\u2026 Sab\u00e9is perfectamente que\u2026\u201d, v.1-2a), ya que es \u201ccomo la llegada de un ladr\u00f3n en la noche\u201d (v.2b).<\/p>\n<p>En segundo lugar, dice que esto implica de nuestra parte el ejercicio de una \u201cvigilancia\u201d activa: \u201cVelemos y seamos sobrios\u201d (v.6). Para explicarla apela a las im\u00e1genes sugerentes y contrapuestas de Luz\/oscuridad, D\u00eda\/noche.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ejerce esta vigilancia?<\/p>\n<p>El cristiano vive su cotidianidad como alguien est\u00e1 en vela en medio de la noche.<\/p>\n<p>El uso de im\u00e1genes contrapuestas como \u201cluz\u201d y \u201coscuridad\u201d tiene una connotaci\u00f3n bautismal. Alude al proceso de conversi\u00f3n a Jes\u00fas, el cual supone un antes y un despu\u00e9s a partir de una experiencia en la que se ha renacido, por eso es \u201chijo de la luz e hijo del d\u00eda\u201d (v.5). Es una referencia a la nueva identidad cristiana. Al respecto leemos en Efesios 5, 8: \u201cEn otro tiempo fuisteis tinieblas; pero ahora sois luz en el Se\u00f1or\u201d. Pues bien, nuestro pasaje de Tesalonicenses, mucho m\u00e1s antiguo que el de Efesios, va en esa direcci\u00f3n. Una vez m\u00e1s Pablo centra la atenci\u00f3n en lo esencial: el misterio Pascual, del cual participa ahora el creyente. La \u201cluz\u201d indica precisamente ese camino de santidad o vida en Jes\u00fas que lo distingue a uno de otros (v.5-8; ver el v.11: el \u201cbuen ejemplo\u201d).<\/p>\n<p>Esta nueva vida toma forma en la tr\u00edada teologal de la fe, la esperanza y la caridad (v.8). La santidad es esa vida teologal que, por cierto, se hab\u00eda propuesto en el punto de partida de la carta (cf. 1 Ts 1, 3).<\/p>\n<p>Pues bien, esta es la manera concreta como se ejerce la vigilancia en la espera del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong><em>Anexo 2<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Oremos con un Salmo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Salmo 127:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un \u00e1lbum de familia que brilla a la luz de la bendici\u00f3n de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Este domingo, la liturgia nos invita a orar con un Salmo fulgurante, lleno de paz, de alegr\u00eda y de luz. En el horizonte se asoma la certeza de la presencia de Yahv\u00e9 junto a aquel que se compromete con \u00c9l.<\/p>\n<p>En el gran colorido de las im\u00e1genes vemos c\u00f3mo el orante escruta las ra\u00edces de la realidad humana del amor, de la vida familiar, del trabajo, tratando de descubrir en ellas los signos del amor de Dios y de la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>Este Salmo quiz\u00e1s no nos sea desconocido. Se canta en la bendici\u00f3n de la mesa: \u201ccomo brotes de olivo\u201d. Es orado con frecuencia en las celebraciones matrimoniales, tanto jud\u00edas como cristianas. Tambi\u00e9n se cita en la \u201cketubbah\u201d, que es el contrato matrimonial hebreo.<\/p>\n<p>Cada vez que lo oramos revivimos el sue\u00f1o de una familia feliz, integrada, donde todos trabajan, se integran en la mesa, realizan su proyecto de vida y comparten largamente viendo a sus sucesivas generaciones.<\/p>\n<p>Le\u00e1moslo:<\/p>\n<p>\u201c<strong><em><sup>1<\/sup>\u00a1Dichoso el que\u00a0 teme\u00a0 a Yahveh\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>y camina por sus senderos!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>2<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Del trabajo de tus manos comer\u00e1s,\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>\u00a1dichoso t\u00fa, que todo te ir\u00e1 bien!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em><sup>3<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Tu esposa ser\u00e1 como vid fecunda\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en la intimidad de tu casa.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Tus hijos, como brotes de olivo\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>en torno a tu mesa.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>\u00a0<\/sup><\/em><\/strong><strong><em><sup>4<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>Miren c\u00f3mo es bendito el hombre que teme a Yahveh.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>5<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>\u00a1Te bendiga Yahveh desde Si\u00f3n!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a1Que veas en ventura a Jerusal\u00e9n\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>todos los d\u00edas de tu vida!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><sup>6<\/sup><\/em><\/strong><strong><em>\u00a1Que veas a los hijos de tus hijos! <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a1Paz a Israel!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Entremos en el movimiento oracional que inspira el Salmo.<\/p>\n<p>Notemos en primer lugar, c\u00f3mo una bendici\u00f3n va recorriendo de punta a punta esta oraci\u00f3n de s\u00f3lo 45 palabras (en hebreo). \u00c9sta se materializa en im\u00e1genes muy dicientes de fecundidad familiar. \u00a1La bendici\u00f3n se hace tangible!<\/p>\n<p>Contemplando el amor de Dios que se derrama sobre aqu\u00e9l que \u201cteme al Se\u00f1or\u201d, todo el Salmo se desarrolla en el arco de bienaventuranzas y bendiciones; la felicidad y la bendici\u00f3n son dos aspectos que se derivan del amor de Dios. Por eso se puede dividir en dos partes.<\/p>\n<p>(1) La bienaventuranza (vv.1-3).<\/p>\n<p>(2) La bendici\u00f3n (vv.4-6).<\/p>\n<p>Se termina con una brev\u00edsima despedida en forma de augurio para todo el pueblo: \u201c<strong><em>\u00a1Paz a Israel!<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Si afinamos un poco m\u00e1s la atenci\u00f3n, notaremos que el poeta comienza cada una de las partes del Salmo con una declaraci\u00f3n general en tercera persona singular, centrado en el tema del \u201ctemor de Yahv\u00e9\u201d, y luego se dirige\u00a0 al \u201ct\u00fa\u201d del orante para declarar los efectos espec\u00edficos del amor de Dios sobre \u00e9l y su familia:<\/p>\n<p>(1) Comienza con un \u201c<strong><em>\u00e9l<\/em><\/strong>\u201d (tercera persona singular): \u201c<strong><em>Dichoso el que teme<\/em><\/strong>\u201d; y sigue con una lista de \u201c<strong><em>t\u00fa<\/em><\/strong>\u201d (segunda persona singular): \u201c<strong><em>t\u00fa<\/em><\/strong>\u201d, \u201c<strong><em>tu esposa<\/em><\/strong>\u201d y \u201c<strong><em>tus hijos<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>(2) Comienza con un \u201c<strong><em>\u00e9l<\/em><\/strong>\u201d: \u201c<strong><em>El hombre que teme a Yahv\u00e9 es bendito<\/em><\/strong>\u201d; y sigue con una lista de \u201c<strong><em>t\u00fa<\/em><\/strong>\u201d: \u201c<strong><em>te bendiga<\/em><\/strong>\u201d, \u201c<strong><em>tu vida<\/em><\/strong>\u201d, \u201c<strong><em>tus hijos<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Este esquema hace pensar en una liturgia din\u00e1mica en la que alterna la voz de un solista (que hace las declaraciones generales) con un coro (quiz\u00e1s un coro sacerdotal que anuncia las bienaventuranzas y las bendiciones).<\/p>\n<p><strong><em>Primera parte: La bienaventuranza<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es como un idilio. Reposa en la contemplaci\u00f3n de la felicidad que emerge de la naturaza verde. En cada l\u00ednea se va desplegando un vocabulario de felicidad.<\/p>\n<p>El Salmo se abre con la imagen de un caminante. Enseguida nos asomamos a la intimidad de una casa. Es como si un beduino que habiendo andado a la intemperie, maltratado por la naturaleza inh\u00f3spita, en la aridez del camino, de repente entrara en su casa y sintiera toda la paz, la frescura y la fuerza restauradora de vida que proviene de ella.<\/p>\n<p>La figura de este caminante es la de una persona que honestamente se ha esforzado por conducir una vida en los \u201ccaminos\u201d del Se\u00f1or. Seguramente no ha sido f\u00e1cil, pero tiene la certeza de que \u201c<strong><em>el temor de Yahv\u00e9 es el principio de la sabidur\u00eda<\/em><\/strong>\u201d (Proverbios 1,7). Su temor-amor a Dios han animado su vida interior. Enseguida esto se reflejar\u00e1 en una inmensa felicidad.<\/p>\n<p>Valga aclarar que la expresi\u00f3n \u201ctemor del Se\u00f1or\u201d no es propiamente miedo. M\u00e1s que un sentimiento de terror frente a un Dios lejano e implacable, es ante todo el signo de una actitud global con la cual se vive la relaci\u00f3n con \u00c9l: la conciencia de la justicia de Dios, pero tambi\u00e9n de su paternidad. El \u201cque teme\u201d (imagen vertical) es uno que ama y se dedica gustosamente a los asuntos del Se\u00f1or, recorriendo \u201csus caminos\u201d (imagen horizontal que describe las opciones \u00e9ticas), esto es, ajustando su vida a la Ley del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La primera l\u00ednea del Salmo proclama con fuerza que \u201cquienquiera que tema a Yahv\u00e9\u201d y \u201crecorra sus caminos\u201d (dos dimensiones inseparables), es feliz: <strong><em>\u201c\u00a1Dichoso!<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Quien adhiere al Se\u00f1or, entonces, puede ver los resultados en su vida: la inmensa felicidad que envuelve su ser entero: \u201c<strong><em>\u00a1Todo te saldr\u00e1 bien!<\/em><\/strong>\u201d. Esto se constata en los beneficios con los cuales Dios lo colma; todos ellos son signos de calidad de vida en esta tierra.<\/p>\n<p>El retrato del hombre feliz se basa en im\u00e1genes a la vez dom\u00e9sticas y agrarias, cada una en tres elementos:<\/p>\n<p>(1) Vida laboral: En el trabajo,\/ \u00e9l mismo \/ podr\u00e1 comer de lo que ha plantado.<\/p>\n<p>(2) Vida conyugal: En la casa,\/ su esposa \/ como una vi\u00f1a generosa.<\/p>\n<p>(3) Vida paterno-filial: Alrededor de la mesa,\/ los hijos \/ como ramos de olivos.<\/p>\n<p>Vemos en primer lugar la mano fuerte del trabajador, espec\u00edficamente del campesino: \u201c<strong><em>Del trabajo de tus manos comer\u00e1s<\/em><\/strong>\u201d. En la imagen parece invertirse la \u201cmaldici\u00f3n\u201d de G\u00e9nesis 3,17 sobre la fatiga del trabajador, y las frases b\u00edblicas sobre lo vac\u00edo que es el esfuerzo del malvado, como dice Am\u00f3s 5,11:<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Ya que vosotros pisote\u00e1is al d\u00e9bil\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>casas de sillares hab\u00e9is construido, pero no las habitar\u00e9is;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>vi\u00f1as selectas hab\u00e9is plantado pero no beber\u00e9is su vino<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por el contrario, \u00e9l es \u201c<strong><em>dichoso<\/em><\/strong>\u201d porque puede constatar la alt\u00edsima productividad de sus esfuerzos, los beneficios para \u00e9l y para todos, llevando a cabo \u2013de esta manera\u2013 el desarrollo y el crecimiento para el cual fue creado (ver Gn 2).<\/p>\n<p>La felicidad del justo no queda en los l\u00edmites de su individualidad, sino que expande dentro de su familia. De repente vemos el retrato de una familia ideal en su deliciosa intimidad.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Como vid fecunda en la intimidad de la casa<\/em><\/strong>\u201d. Como una vid cargada de racimos, la esposa aparece radiante de frescura, seductora, tierna y sobre todo fecunda: por medio de ella se prolonga el caudal de la vida en la historia. La vemos en su funci\u00f3n exquisitamente \u201cmaterna\u201d: toda la \u201c<strong><em>casa<\/em><\/strong>\u201d parece brotar de la ra\u00edz misma de su existencia. La mujer representa lo \u201c\u00edntimo\u201d, la circulaci\u00f3n del amor en lo secreto, espacio de acogida profunda.<\/p>\n<p>\u201c<strong><em>Como brotes de olivo en torno a tu mesa<\/em><\/strong>\u201d. Las dimensiones del espacio familiar quedan ahora completas: de lo interno (representado en la madre) se pasa al per\u00edmetro de una amplia mesa de familia. Vemos una mesa beduina \u2013en realidad una gran lona de cuero de vaca- extendida sobre el suelo y a toda la familia recostada entorno a ella como una hermosa corona de frutos de vida. La mesa acoge e integra a la familia y a los hu\u00e9spedes, es el \u00e1rea m\u00e1s profunda de la comuni\u00f3n en la casa.<\/p>\n<p>Un horizonte de esperanza se vislumbra en esta estampa de la mesa familiar: los hijos son sanos y vigorosos, son como los reto\u00f1os que se asoman por todas partes en un frondoso \u00e1rbol de olivo, como una promesa de vida que extender\u00e1 en sucesivas generaciones el calor, la hermosura y la riqueza de esta comuni\u00f3n. Un preciso futuro se augura, as\u00ed como el del \u00e1rbol de olivo que sobrevivi\u00f3 al diluvio (G\u00e9nesis 8,11).<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong><em>Segunda parte: la bendici\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Se recomienza ahora como en la primera vez (ver el v.1), llamando la atenci\u00f3n sobre \u201cel que teme al Se\u00f1or\u201d: \u201c<strong><em>Miren c\u00f3mo es bendito el hombre que teme a Yahveh\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior no parece haber sido suficiente, lo m\u00e1s importante todav\u00eda est\u00e1 por venir. Hay una insistencia: \u201c<strong><em>\u00a1Miren esto!<\/em><\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>La \u201cbendici\u00f3n\u201d no es lo mismo que la \u201cbienaventuranza\u201d, si bien van de la mano. Como sucede frecuentemente en la Biblia, la bendici\u00f3n est\u00e1 unida a la fertilidad, al generar vida, a la capacidad de engendrar y por lo tanto de participar en la actividad del creador. Esto es lo que le sucede ahora al \u201cjusto\u201d: no es una persona marginal con relaci\u00f3n a su sociedad, \u00e9l es torrente creador y transformador en medio de su pueblo. El compromiso con su entorno no puede ser mayor; con todo, la fuente es Dios.<\/p>\n<p>Tres invocaciones sacerdotales (como la de N\u00fameros 6,24-27) se pronuncian sobre el orante:<\/p>\n<p>(1) \u201c<strong><em>\u00a1Que te bendiga Yahveh desde Si\u00f3n!<\/em><\/strong>\u201d. Una l\u00ednea de continuidad se traza entre la \u201cintimidad de la casa\u201d y \u201cSi\u00f3n\u201d. Si\u00f3n aparece como una madre: es el centro generador de la bendici\u00f3n, ella genera la comunidad de Israel (\u201c<strong><em>De Si\u00f3n se ha o\u00eddo decir: Todos han nacido en ella y quien la funda es el propio Alt\u00edsimo<\/em><\/strong>\u201d, Salmo 87,5). El orante entra as\u00ed en contacto profundo con la fuente de toda bendici\u00f3n y se redescubre a s\u00ed mismo dentro de una familia m\u00e1s amplia, la del pueblo de la Alianza.<\/p>\n<p>(2) \u201c<strong><em>\u00a1Que veas en ventura a Jerusal\u00e9n todos los d\u00edas de tu vida!<\/em><\/strong>\u201d. De repente, del nombre sacro \u201cSi\u00f3n\u201d se pasa al civil \u201cJerusal\u00e9n\u201d. Aparece la imagen del tejido urbano envuelto en su cinto amurallado. La presencia de Dios en el Templo se difunde como una fuente que trae bienestar, felicidad y paz sobre todo el pueblo. La prosperidad envuelve el arco entero de su existencia.<\/p>\n<p>(3) \u201c<strong><em>\u00a1Que veas a los hijos de tus hijos!<\/em><\/strong>\u201d. La bendici\u00f3n que se expande a lo largo y ancho de todo el pueblo, representado en el tejido urbano que crece en armon\u00eda, es tambi\u00e9n como un r\u00edo de vida que corre de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Llegar a viejos, rodeados de una familia numerosa es considerada como un gran honor; pero la mayor alegr\u00eda (\u201c<strong><em>ver<\/em><\/strong>\u201d es \u201cgozar\u201d) es poder sostener entre los brazos a los nietos, contemplando en ellos el gran alcance de una bendici\u00f3n que se sigue hundiendo en los espacios inexplorados de la historia venidera. \u00a1Este es el mayor de todos los gozos!<\/p>\n<p>Con el env\u00edo final, \u201c<strong><em>\u00a1Paz a Israel!<\/em><\/strong>\u201d, la bendici\u00f3n toma la forma del \u201cShalom\u201d b\u00edblico, teniendo as\u00ed un gran alcance social: la bendici\u00f3n para uno es para todo el pueblo y, viceversa, la bendici\u00f3n para el pueblo de la Alianza debe llegar a cada uno en particular. Debe convertirse en prosperidad, salud corporal y espiritual, alegr\u00eda de la vida, junto con todos, en uni\u00f3n de la comunidad.<\/p>\n<p>San Agust\u00edn nos indic\u00f3 una ruta para releer este Salmo desde la fe cristiana, dice \u00e9l: \u201cEl Salmo se refiere a Cristo, la esposa es la Iglesia que \u00e9l mismo ha hecho f\u00e9rtil como una vid\u2026 Y la Iglesia nos genera cada d\u00eda a trav\u00e9s del bautismo\u201d (PL 37, 1684-1685). Esto no contradice la otra lectura, digamos \u201cmenos espiritual\u201d, que se atrevi\u00f3 a proponer san Juan Cris\u00f3stomo, quien observaba en este Salmo c\u00f3mo el amor humano es el punto de partida para descubrir el amor perfecto de Dios: \u201cEl placer grand\u00edsimo y dulc\u00edsimo de tener aqu\u00ed una esposa e hijos\u201d (PG 57,428). \u00a1El regalo de la familia es incomparable!<\/p>\n<ol>\n<li>Fidel O\u00f1oro, cjm<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>A cada uno seg\u00fan su capacidad\u00a0<\/strong><strong>Mt 25,14-30<\/strong><\/p>\n<p><strong>XXXIII \u2013 Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo A<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pbro. Jes\u00fas Antonio Weisensee H.<\/strong><\/p>\n<p>Nuestro Dios es alguien que continuamente nos atrae hacia s\u00ed, para hacernos part\u00edcipes de su obra, haci\u00e9ndonos protagonistas en su misi\u00f3n, implic\u00e1ndonos en la realizaci\u00f3n y manifestaci\u00f3n de su proyecto de amor, de ah\u00ed que nos capacita para realizar la tarea que nos encomienda. En este sentido \u00c9l nos regala dones y talentos para que podamos vivir m\u00e1s plenamente su seguimiento, para que sintiendo su presencia en nosotros a su vez cada uno pueda ser instrumento suyo ante los dem\u00e1s. En esta perspectiva es que el don y el talento que \u00c9l nos regala no es solo para uno mismo, sino que siendo un don que nos ayuda a crecer y a unirnos m\u00e1s a \u00c9l, es a su vez una gracia para los dem\u00e1s, que crece y madura en la medida que uno es d\u00f3cil a su acci\u00f3n y as\u00ed vive la gracia que \u00c9l nos da, que en s\u00ed es don para los dem\u00e1s. Es por eso que los dones y talentos son misi\u00f3n y tarea que cada uno debe hacerlo fructificar en los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Esta segunda par\u00e1bola de Mateo 25, conocida como <strong>la par\u00e1bola de los TALENTOS<\/strong>, nos hace tomar conciencia de la necesidad de vivir plenamente nuestra fe, de ponernos al servicio de los dem\u00e1s, dando todo de nosotros, buscando siempre el bien de los otros, colocando toda mi vida, todo lo que soy y todo lo que hago al servicio de los dem\u00e1s. Esto es lo que vemos en esos dos sirvientes que recibieron ya sea cinco o dos talentos que hicieron fructificar y as\u00ed ganaron otros tantos de lo que hab\u00edan recibido. Pero resulta sorprendente, que aquel que recibi\u00f3 un talento, que en s\u00ed no perdi\u00f3 nada, porque lo enterr\u00f3, es recriminado y reprobado porque ni siquiera tuvo la iniciativa de colocar eso en el banco para tener intereses a la vuelta de su patr\u00f3n. Es sorprendente ver como ese patr\u00f3n exige de sus empleados, haci\u00e9ndonos tomar conciencia de lo que implica para nosotros seguir al Se\u00f1or y que eso debe ser manifestado por nuestra manera de ser y por nuestras actitudes, dando los frutos que el Se\u00f1or quiere y espera de nosotros.<\/p>\n<p>Esta par\u00e1bola nos ayuda a mirarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de lo que el Se\u00f1or va haciendo en nosotros, pero esto a su vez nos hace darnos cuenta, que aquello que el Se\u00f1or nos regala, es para que produzcamos frutos y ese fruto lo debemos exteriorizar en actitudes y gestos concretos que expresen aquello que creemos, de tal manera que nuestra adhesi\u00f3n al Se\u00f1or se vuelva disposici\u00f3n y actitudes de vida, que sean manifestaci\u00f3n y expresi\u00f3n de todo lo que creemos, dando a conocer nuestra fe, con nuestra manera de ser.<\/p>\n<p>Profundicemos este pasaje que nos interpela y nos cuestiona respecto de la actitud y disposici\u00f3n que tenemos en la vida y sobre los frutos que estamos produciendo con los dones y talentos que el Se\u00f1or nos ha regalado. Que esto nos ayude a sincerarnos y as\u00ed darnos cuenta de qu\u00e9 manera estamos viviendo nuestra adhesi\u00f3n al Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n Inicial<\/strong><\/p>\n<p>Pid\u00e1mosle al Se\u00f1or que nos d\u00e9 su gracia para reconocer lo que \u00c9l nos da y as\u00ed colocar toda nuestra vida al servicio de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Dios nuestro a cada uno nos has regalado tu Esp\u00edritu Santo, d\u00e1ndonos en \u00c9l y por \u00c9l, el don por excelencia, y as\u00ed has distribuido tus dones y talentos seg\u00fan tu voluntad y tu gratuidad, ahora nos haces tomar conciencia, que lo que T\u00fa nos das no es para guardarlo, sino para compartirlo y enriquecer a los otros, con lo que T\u00fa nos has dado; te pedimos que al reflexionar esta par\u00e1bola tomemos conciencia que la fe es para compartirla, que tus dones son para los dem\u00e1s, que lo que T\u00fa nos das, no lo podemos ocultar, sino que debemos dar frutos de buenas obras.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, te pedimos que derrames sobre nosotros, tu gracia y nos ayudes a tomar conciencia de los dones y talentos que nos has dado y as\u00ed coloquemos toda nuestra vida al servicio de los que T\u00fa nos das, siendo presencia tuya para todos los que nos rodean. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Lectura: El Se\u00f1or nos habla<\/strong><\/p>\n<p>Profundicemos este pasaje que nos muestra la actitud y la disposici\u00f3n que debemos tener en nuestra vida de fe, con los dones y talentos que el Se\u00f1or nos ha regalado.<\/p>\n<p>Leamos nuevamente el pasaje de Mt 25,13-30.<\/p>\n<p>Tener en cuenta la actitud y la disposici\u00f3n de cada uno de los servidores y la del patr\u00f3n, los criterios que han tenido tanto para actuar como para premiar y lo que eso implica para nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>Meditaci\u00f3n: Buscando el mensaje y la actualidad<\/strong><\/p>\n<p>Profundicemos el sentido que tiene esta par\u00e1bola para nuestra vida, y veamos a qu\u00e9 nos compromete.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfQu\u00e9 me llama la atenci\u00f3n de esta par\u00e1bola?, \u00bfqu\u00e9 le dice a mi vida de fe?, \u00bfa qu\u00e9 me compromete?, \u00bfpor qu\u00e9 y de qu\u00e9 manera?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 refleja y qu\u00e9 manifiesta la actitud de los dos primeros siervos, que han recibido un don y que lo han hecho fructificar?, \u00bfqu\u00e9 necesitamos nosotros para actuar as\u00ed como lo hicieron ellos?, \u00bfc\u00f3mo, cu\u00e1ndo y en qu\u00e9 uno debe producir frutos?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 indica la actitud del siervo que recibi\u00f3 un solo talento y que lo ocult\u00f3 y que no hizo fructificar?, \u00bfen qu\u00e9 circunstancias uno act\u00faa de la misma manera?<\/li>\n<li>\u00bfA qu\u00e9 se refiere cuando dice: <em>\u201c&#8230;al que tiene se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 en abundancia, pero al que no tiene se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene&#8230;\u201d <\/em>(Mt 25,29)<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 mensaje nos deja esta par\u00e1bola, para nosotros que buscamos vivir nuestra fe?, \u00bfa qu\u00e9 nos compromete?<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dej\u00e1ndonos iluminar por el amor de Dios\u2026<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sincer\u00e9monos y veamos qu\u00e9 estamos haciendo con los dones que el Se\u00f1or nos ha regalado.<\/p>\n<ol>\n<li>\u00bfSoy conscientes de lo que soy, de mis dones y talentos? \u00bfLos valoro y agradezco a Dios por lo que \u00c9l me regal\u00f3 y as\u00ed por todo lo que soy y por todo lo que puedo hacer por \u00c9l en los dem\u00e1s?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 actitud tengo en la comunidad?, \u00bfsoy de los que est\u00e1 pendiente de la necesidad de los dem\u00e1s para brindarle todo mi apoyo o soy de los que tengo tantas cosas para hacer que me olvido de mirar a mi alrededor, ignorando y descuidando a los que me necesitan?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 hago con los dones que el Se\u00f1or me ha regalado?, \u00bfcon mis virtudes y talentos? \u00bfDe qu\u00e9 manera lo pongo al servicio de los dem\u00e1s?<\/li>\n<li>\u00bfSoy de los que salgo al encuentro del que necesita o soy de los que me tienen que pedir para colaborar? Mi actitud de servicio, \u00bfes espont\u00e1nea y desinteresada o est\u00e1 debilitada por mi indiferencia?<\/li>\n<li>\u00bfEn qu\u00e9 circunstancias act\u00fao como ese que enterr\u00f3 su talento y no doy los frutos que el patr\u00f3n esperaba? \u00bfEn alguna circunstancia especial, yo me omito, me hago del desentendido, hago la vista gorda y as\u00ed dejo que producir los frutos que el Se\u00f1or espera de m\u00ed?<\/li>\n<li>Si coloco mi mano en el coraz\u00f3n, \u00bfsiento que estoy produciendo todos los frutos que el Se\u00f1or quiere y espera de m\u00ed?, \u00bfpodr\u00eda dar algo m\u00e1s para que la comunidad sea a\u00fan m\u00e1s presencia de Dios para los dem\u00e1s? Concretamente, \u00bfqu\u00e9?<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, perd\u00f3n por todas las veces que ocult\u00e9 mi talento, que enterr\u00e9 mi virtud, que escond\u00ed mi capacidad, que me acomod\u00e9 y no quise ayudar.<\/p>\n<p>Perd\u00f3n, por las veces, que me qued\u00e9 en el molde, que fui incapaz de salir al encuentro del otro, que no quise sacrificarme, que me negu\u00e9 a m\u00ed mismo, que rechac\u00e9 la ocasi\u00f3n de encontrarte en el otro, que me encerr\u00e9 en mi ego\u00edsmo que dilu\u00ed tu amor en mi pereza, que no fui capaz de actuar como T\u00fa, que fui mezquino y taca\u00f1o con mi tiempo y los dones que T\u00fa me diste.<\/p>\n<p>Perd\u00f3n, por haber enterrado mi vida y solo haber pensado en m\u00ed sin importarme al que ten\u00eda a mi lado.<\/p>\n<p>Perd\u00f3n, por solo mirarme a m\u00ed mismo y lamentarme de lo mucho que ten\u00eda siendo incapaz de condolerme con el que ten\u00eda junto a m\u00ed.<\/p>\n<p>Perd\u00f3name, pero dame la gracia de producir los frutos que esperas de m\u00ed, ay\u00fadame a tener la gratuidad de amar desinteresadamente, d\u00e1ndome por completo como lo hiciste T\u00fa, hasta amar hasta el final, como T\u00fa. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Contemplaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Habiendo visto lo que el Se\u00f1or nos propone en su Palabra y despu\u00e9s de haberlo reflexionado y aplicado a nuestra vida, busquemos ahora abrirle el coraz\u00f3n al Se\u00f1or y pedirle su ayuda para poder vivir esto que \u00c9l nos pide y nos propone.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Jes\u00fas, <\/strong>T\u00fa has venido a mostrarnos que el amor de Dios hacia nosotros no solo repercute en nuestra vida, sino que eso tambi\u00e9n afecta a los que nos rodean, haciendo de cada uno de nosotros tus instrumentos para que otros te conozcan y as\u00ed experimenten el amor que T\u00fa nos tienes. De esa forma Se\u00f1or, nos haces ver que a todos y a cada uno de nosotros nos regalas tus dones y tus talentos, para que as\u00ed podamos sentir tu presencia en nosotros y de esa manera manifestar a los que nos rodean tu gracia y tu bondad. De ah\u00ed que los dones que nos regalas aunque en primer lugar son para ayudarnos a crecer espiritualmente, sintiendo que T\u00fa nos haces part\u00edcipes de tu vida, d\u00e1ndonos tus gracias para unirnos m\u00e1s a ti, tambi\u00e9n eso tiene repercusi\u00f3n en los que T\u00fa nos colocas junto a nosotros. As\u00ed el don que nos das a cada uno de nosotros al final es tambi\u00e9n don para los que tenemos a nuestro lado, porque el don que nos das nos impulsa hacia los dem\u00e1s y enriquece a los que tenemos a nuestro lado. As\u00ed en esta par\u00e1bola nos haces ver que T\u00fa premias a los que hacen fructificar los talentos que T\u00fa das y esto es causa de m\u00e1s frutos y retribuciones. <em>Se\u00f1or, te pedimos que en primer lugar nos hagas conscientes de lo que T\u00fa nos regalas, que sepamos valorar aquello que es don y gracia tuya, para que as\u00ed la hagamos fructificar en una entrega total e incondicional hacia los dem\u00e1s, de tal manera que nuestra vida sea presencia tuya para los que tenemos junto a nosotros. Danos Se\u00f1or un coraz\u00f3n sensible a tus manifestaciones y haz que vivamos en actitud de servicio y entrega hacia los dem\u00e1s. Am\u00e9n<\/em><\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Jes\u00fas, <\/strong>en la par\u00e1bola hemos visto que aquel que hab\u00eda recibido un talento, conociendo a su patr\u00f3n, que era exigente y que ped\u00eda m\u00e1s de lo que hab\u00eda dado, tuvo miedo, y para asegurarse y no correr riesgo, enterr\u00f3 su talento, y cuando regres\u00f3 el que le hab\u00eda dado, le devolvi\u00f3 lo que le dio, no perdi\u00f3, pero tampoco gan\u00f3, y fue eso lo que gener\u00f3 el enojo de su patr\u00f3n, pues no arriesg\u00f3 ni invirti\u00f3 lo que hab\u00eda recibido. Sabes Se\u00f1or, muchas veces a uno le pasa lo mismo, ya sea por comodismo, por temor, por indiferencia, apat\u00eda o pereza, uno se cierra en s\u00ed mismo, se despreocupa de los dem\u00e1s, no d\u00e1ndose a los otros, buscando solo lo suyo, siendo insensible a las necesidades de los dem\u00e1s. Por eso Se\u00f1or, perd\u00f3n por las veces que he enterrado mi don, que me he encerrado en mi mismo, que no me he preocupado en brindarme a los dem\u00e1s, que dej\u00e9 sin fructificar el don que me has dado, que no fui capaz de compartir y enriquecer a otros con lo que T\u00fa me has dado. Te pido perd\u00f3n, por no tomar conciencia de que el conocerte y seguirte a ti es un compromiso, para que otros a su vez viendo lo que T\u00fa has hecho y haces en m\u00ed, puedan acercarse y seguirte a ti. Perd\u00f3n, por las veces que vivo mi fe sin entusiasmo y con apat\u00eda, como por rutina y sin convicci\u00f3n, y de esa forma no contagio a los que me rodean, porque no ven en m\u00ed la alegr\u00eda y el entusiasmo de seguirte. Perd\u00f3n por enterrar el don que T\u00fa me has dado y por no fructificarlo. Perd\u00f3n, porque no soy consciente que el creer en ti debe repercutir en los dem\u00e1s y que mi vida debe ser presencia tuya para los dem\u00e1s. Perd\u00f3n Se\u00f1or. Perd\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or, <\/strong>tambi\u00e9n nos haces ver que T\u00fa te alegras con los que buscamos fructificar y producir los dones que T\u00fa mismo nos das. Nos haces tomar conciencia que aquello que producimos hace que tengamos todav\u00eda m\u00e1s de lo que T\u00fa nos das, porque tus cosas crecen y aumentan en la medida que la damos, en la medida que nos brindamos y nos entregamos a los que nos rodean. Por eso, Se\u00f1or ay\u00fadanos a ser conscientes que en tus cosas, no importa tener poco o mucho, si no que lo importante es siempre darnos con generosidad, con entrega y disponibilidad y que es esto lo que hace fructificar todo lo que T\u00fa nos das. Por eso Se\u00f1or, te pedimos que nos ayudes a ser conscientes que debemos colocarnos al servicio de todos los que nos rodean, d\u00e1ndonos y entreg\u00e1ndonos totalmente, as\u00ed como lo hiciste T\u00fa. Am\u00e9n<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>A la luz de esta par\u00e1bola que es un compromiso y a su vez un estilo de vida, abramos el coraz\u00f3n pidiendo al Se\u00f1or su ayuda para hacer vida las actitudes y disposiciones que \u00c9l nos presenta y espera de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1or Jes\u00fas, <\/strong>T\u00fa que nos pides dar frutos, ay\u00fadanos a\u2026<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Se\u00f1or, <\/strong>perd\u00f3n por las veces que\u2026<\/li>\n<li><strong>Se\u00f1or Jes\u00fas, <\/strong>danos la gracia de vivir como T\u00fa quieres y haz que\u2026<\/li>\n<li><strong>Dios Esp\u00edritu Santo, <\/strong>ilum\u00ednanos, gu\u00edanos y ll\u00e9nanos de tu amor y haz que\u2026<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u2026a cada uno\u2026<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>les dio de acuerdo a su capacidad\u2026<\/li>\n<li>nos da los dones que necesitamos para servir y amar\u2026<\/li>\n<li>nos capacita para la misi\u00f3n\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos regal\u00f3 sus dones para darlo a conocer\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos llen\u00f3 de su amor y de su bondad\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos hace sus mensajeros por medio de su Palabra\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos regala su presencia amorosa\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos hace part\u00edcipes de tu misi\u00f3n\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos da sus dones para darlos a los otros\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos hace presencia suya para los dem\u00e1s\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos implica en el anuncio del Evangelio\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos pide que dar frutos\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos pedir\u00e1 dar cuentas de lo que hemos recibido\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or nos recompensar\u00e1 de acuerdo a lo que vivimos\u2026<\/li>\n<li>el Se\u00f1or premiar\u00e1 seg\u00fan nuestro esfuerzo y dedicaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Perd\u00f3n por las veces\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><em>que me omit\u00ed\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que ignor\u00e9 tu voz en mi coraz\u00f3n\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que prefer\u00ed cerrarme en m\u00ed mismo que buscarte en los dem\u00e1s\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que cerr\u00e9 mi coraz\u00f3n a los dem\u00e1s\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que guard\u00e9 tu don solo para mi\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que utilic\u00e9 tu don para buscarme a m\u00ed mismo y no a ti\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que tus talentos no los puse al servicio de los otros\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que me olvid\u00e9 que T\u00fa te sirves de m\u00ed para ayudar los otros\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que viv\u00ed solo para m\u00ed\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que no te busqu\u00e9 en los dem\u00e1s\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que fui perezoso para servir y amar\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que me cans\u00e9 de darme a los otros\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que mi fe en ti fue solo de apariencias y no de vida\u2026 <\/em><\/li>\n<li><em>que no produje los frutos que esperabas de mi. <\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Actuar<\/strong><\/p>\n<p>Con sinceridad y apertura veamos c\u00f3mo vamos a asumir esta ense\u00f1anza, para vivir como el Se\u00f1or quiere y espera de nosotros.<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfDe qu\u00e9 manera, con qu\u00e9 actitudes y disposiciones puedo brindarme y darme a la comunidad, colocando mis talentos al servicio de los otros?<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 es aquello que tengo, que es un don y un talento que el Se\u00f1or me ha dado que lo puedo colocar al servicio de toda la comunidad?<\/li>\n<li>\u00bfC\u00f3mo, con qu\u00e9, de qu\u00e9 manera puedo ayudar a los otros o a toda la comunidad con los talentos y dones que el Se\u00f1or nos ha dado a cada uno?<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Oraci\u00f3n Final<\/strong><\/p>\n<p>Siendo conscientes del don que el Se\u00f1or nos ha regalado, pid\u00e1mosle su gracia para poner todos nuestros talentos al servicio de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, nos dices:<\/p>\n<p>\u2026al que tiene se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 en abundancia\u2026, te pedimos que derrames sobre nosotros, tu gracia para vivir nuestro seguimiento a ti, d\u00e1ndonos y entreg\u00e1ndonos totalmente a los dem\u00e1s como lo hiciste T\u00fa; ay\u00fadanos Se\u00f1or, a que como T\u00fa amemos y amemos hasta el final, buscando en todo momento, colocar todo lo que somos y tenemos, todo lo que T\u00fa nos has dado, para ayudar y servir a los otros.<\/p>\n<p>Derrama Se\u00f1or, tu gracia en nosotros, haci\u00e9ndonos conscientes que hay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir, y que tus dones fructifican en la medida que nos damos y nos entregamos a los que nos rodean.<\/p>\n<p>Ay\u00fadanos Se\u00f1or, a amar d\u00e1ndonos, a entregarnos siendo serviciales, a vivir la vida como una tarea, a buscar servir y amar como lo hiciste T\u00fa siendo presencia visible de tu amor mostrando con nuestra manera de ser y de actuar que Tu eres nuestro Dios y Se\u00f1or y que T\u00fa act\u00faas en y por nosotros. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un apoyo para hacer la Lectio Divina del Evangelio del Domingo XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario \u2013 Noviembre 16 de 2014 Vivir como disc\u00edpulos de Jes\u00fas el tiempo de la espera (II): Como los siervos que \u201chacen\u201d lo que har\u00eda su patr\u00f3n San Mateo 25, 14-30<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-100","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-sin-categoria","post_format-post-format-aside"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=100"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":101,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/100\/revisions\/101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.parroquiadevina.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}