Domingo del Buen Pastor: Recemos por las vocaciones sacerdotales y religiosas

06 de Mayo, 2017
“Somos pocos los sacerdotes, pero eso no nos tiene que desalentar. No podemos caer en una actitud sin esperanza. Dios sigue llamando a jóvenes y señoritas, pero hay que buscarlo, crear un ambiente de oración por las vocaciones en nuestras familias. Los invito a que le pidan a Dios para que, en su misericordia, nos envíe las vocaciones que necesitamos”, señaló el padre Andrés Valenzuela, Rector del Pontificio Seminario Mayor San Rafael en la Misa

En vísperas del Domingo del Buen Pastor se celebró una Eucaristía y se realizó un momento de Adoración al Santísimo en la Parroquia Nuestra Señora de Dolores de Viña del Mar que fue organizada por el Pontificio Seminario Mayor San Rafael de Lo Vásquez.

La Misa fue presidida por el padre Andrés Valenzuela, Rector del Seminario Mayor, junto a él estaban presentes seminaristas del Pontificio Seminario Mayor San Rafael de Lo Vásquez. El padre Andrés inició su homilía presentando a los seminaristas e indicando que actualmente son doce los jóvenes que se están formando en el Seminario Mayor. “Es poco para la gran necesidad de nuestra diócesis. La invitación es rezar al Señor por las vocaciones”.

Continuó el padre Andrés reflexionando sobre las vocaciones. “El gran problema del hombre de hoy es el ruido, lo experimenta en su vida interior y exterior. Se ha quedado sin silencio, el que es necesario para que nos conozcamos. Ya no tenemos oído para escuchar la voz de Dios. Es importante que aprendamos a oír el mensaje del Señor”.

“En esta cultura que vivimos hoy se nos hace difícil el encuentro con Dios y poder escucharlo. Por ahí parte el problema de las vocaciones. No dedicamos el tiempo para escuchar a Dios y ¿cómo el joven descubre su vocación si no destina un tiempo de silencio para poder escuchar a Dios y descubrir dónde me llama para ser feliz? Lo importante es descubrir nuestra vocación y responder con generosidad. Que nuestra vocación sea de servicio para la comunidad y la sociedad”.

“¿Cuál es la invitación? No nos desalentemos. Somos pocos los sacerdotes, pero eso no nos tiene que desalentar. No podemos caer en una actitud sin esperanza. Dios sigue llamando a jóvenes y señoritas, pero hay que buscarlo, crear un ambiente de oración por las vocaciones en nuestras familias. Los invito a que le pidan a Dios para que, en su misericordia, nos envíe las vocaciones que necesitamos. Requerimos de ustedes. Nosotros los sacerdotes rogamos por el pueblo fiel, ustedes rueguen por nosotros, por nuestro Seminario, por la perseverancia de la vocación. Ofrezcan su cruz, sus enfermedades por las vocaciones”.

“El Seminario Mayor es parte de nuestra historia, sería triste no poder contar con él. Que la Virgen María pueda oír estas plegarias y se las presente a su Hijo Jesús”.

Finalizó su homilía invitando a los presentes a sumarse a la Campaña de Oración por las Vocaciones “Tu Sí por un Sí”. Después de la comunión, los seminaristas presentes, repartieron un folleto con la campaña y los presentes entregaron su compromiso con las vocaciones en el momento de la Adoración al Santísimo. Esta instancia de oración fue intercalada por lecturas, cantos y oraciones por las vocaciones de especial consagración.

 

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