JACULATORIA CUARESMALES

  • imagesJesús reconozco mi pecado, por eso te pido que tengas misericordia de mí.
  • Mi vida muchas veces sin sentido, me hace olvidarme de ti, mi Señor.

Confío en encontrar el camino que me acerque a Ti, mi Salvador.

  • Un corazón arrepentido, se que Tu, Señor, no lo apartas lejos de Ti. Dame tu perdón.
  • Inclina Señor, tu oído y escucha mi oración: Señor, sálvame pues me aleje de Ti y ahora confiado busco mi refugio en Ti
  • Jesús que bueno eres, me quieres tanto que me perdonas mis muchos pecados.
  • Tus palabras Señor, son mi consuelo y mi esperanza: Enséñame el camino recto que debo seguir.
  • Dios mío , ven en mi auxilio, Señor date prisa en socorrerme, que mis enemigos me quieren alejar de Ti
  • Yo sé que me escuchas siempre, Señor: Soy débil de voluntad y con frecuencia me aparto de tus mandamientos. Tú eres mi auxilio en la tentación.
  • Señor enséñame tus caminos de amor, de perdón y de solidaridad .Que yo te vea en mis hermanos más necesitados.
  • Oh Jesús clavado en la cruz, que tu sangre derramada, limpie todos mis pecados.
  • Jesús se que eres bueno, misericordioso y rico en perdón, para todos aquellos que se acercan a Ti, arrepentidos. Ten compasión de mí.
  • Señor peque, ten piedad y misericordia de mí, que soy pecador.
  • Gracias Señor, porque tu perdón, es más grande que todos mis pecados.
  • Señor, ilumina mi vida , para que comprenda donde esta mi pecado y pueda pedirte perdón
  • Jesús enséñame el camino que llega hasta tu corazón de Buen Pastor, para que viva según tus mandamientos.
  • Sálvame Señor, pues Tu eres la roca, en que me refugio en la tentación.
  • Que tu misericordia, Señor, me enseñe el camino recto y no pecaré.
  • Jesús ahuyenta las tinieblas de mi corazón, que me impiden verte, lleno de ternura para con los pecadores.
  • Tu muerte en Cruz Señor, es la prenda segura de mi propia salvación.
  • María Madre y refugio de los pecadores, ruega a Jesús por mí.

Cómo vivir la Cuaresma

  1. Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome.

Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.

  1. Luchando por cambiar.

Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Hazte propósitos para cumplir día con día y revisa en la noche si lo lograste. Recuerda no ponerte demasiados porque te va a ser muy difícil cumplirlos todos. Hay que subir las escaleras de un escalón en un escalón, no se puede subir toda de un brinco. Conoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra éste. Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.

  1. Haciendo sacrificios.

La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa “hacer sagrado”. Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

  1. Haciendo oración.

Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.

This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink.